Wedding Day

Siempre hay un antes y un después del vestido de novia. En las fotos, la novia aparece luciendo todo el esplendor de su modelo, llevando el reluciente ramo de novia y sonriendo radiante. Pero para llegar a este cuadro perfecto, primero tuvo que pasar por todo un proceso: la creación del peinado de boda, el maquillaje, acomodar la liga, los zapatos… y, lo más importante, ¡ponerse el vestido! ¿Te preguntas qué tan complicada (o tan fácil) puede ser esta tarea? ¡Oriéntate con esta guía!

¿Cuándo ponerse el vestido de novia?

John Mártin

Este gran momento debe ser muy preciso. Ninguna novia quiere arriesgarse ni a mancharlo ni a arrugarlo. Por eso, es recomendable que la novia se vista una vez que esté maquillada y peinada. Así se asegurará de que ningún producto caiga accidentalmente y sus profesionales de imagen podrán trabajar con completa libertad.

Aunque no es recomendable, en caso de que prefieras vestirte primero, tendrás que buscar mandiles o baberos que cubran perfectamente el outfit. Aun así, te expones al riesgo de que el vestido o el traje se arrugue. Por eso será conveniente tener a mano una plancha vertical y productos que alisen las arrugas de los suaves tejidos de tu vestido.

¿Cómo ponerse el vestido de novia sin mancharlo?

Esta ha sido, es y probablemente seguirá siendo una de las máximas preocupaciones de las novias. Si ya estás peinada y maquillada, ¿cómo protegerás tu look y evitarás que el vestido se ensucie? Todo dependerá de la forma en que se abroche tu vestido.

Desde abajo

Lo más práctico y conveniente es que el vestido tenga cierre, broches o botones en la parte superior. Si el cuerpo del vestido se abre hasta la cadera, simplemente deberás meter tus pies, subir el vestido y abrocharlo.

En esta parte del proceso, debe cuidarse que en el piso no haya nada que pueda manchar el diseño. Asimismo, al agacharte, ten cuidado con el peinado. Los movimientos súbitos pueden descomponer los peinados sencillos para boda y los estilos más arquitectónicos pueden ser muy pesados.

Desde arriba

Terán Studios

La cosa se complica si tienes que introducirte al vestido pasándolo sobre tu cabeza y deslizándolo hacia abajo. Deberás cubrir lo mejor posible tu rostro para no arruinar ni tu maquillaje ni el vestido. No te asustes: si fuera imposible, muchas novias tendrían que posponer su boda hasta encontrar un vestido fácil de cerrar. 

El truco milenario consiste en colocarse un pañuelo en la cabeza, que caiga desde el peinado hasta el rostro como si fuera un velo. En algunas tiendas de belleza encontrarás protecciones especiales o coberturas para el rostro.

Para cuidar que tu peinado recogido toque lo menos posible el vestido o que algún pequeño accesorio se enganche con esos finos detalles de tu vestido de novia de encaje, una gorra de baño suficientemente holgada puede ser otra opción. Después de toda esta operación, un buen retoque de tu estilista ¡y listo! 

Cada cierre tiene sus trucos

Double J Studio

Una manita extra nunca está de más en la boda. Para que te cueste menos tiempo y trabajo ponerte tu vestido, hay mucha gente que puede ayudarte. 

Para empezar, en la boutique donde compres tu modelo, solicita que te enseñen a ponértelo. Nadie mejor que los expertos para guiarte y ayudar a que te familiarices con tu vestuario. Además, algunos vestidos pueden tener mecanismos complicados o requerir trucos especiales, por lo que necesitarás información precisa. En caso de que contrates los servicios de una costurera o modista, también puedes pedirle algunos consejos prácticos. 

No dejes que esas botonaduras interminables te intimiden. Si las presillas son demasiado estrechas, seguro que se puede aprender a pasar los botones con uno de esos ganchos especiales... y un poco de paciencia. Si usarás un corsé con listones, también será importante saber cuánto debe ajustarse, cómo se trenzan los cabos y qué se hace con los extremos que sobren.

¿Quién puede ayudarte?

Roc'n'Love

Por supuesto, las aliadas de la novia siempre son de gran ayuda. Tus damas de honor, tu mamá, tus hermanas o acompañantes femeninas de más confianza acelerarán el proceso y prevendrán posibles accidentes. Desde sostener tu mano para que des el gran paso hacia dentro del vestido hasta hacer equipo para ponerte el modelo completamente, todas aportarán su granito de arena.

Eso sí, debes tener paciencia y no abrumarte: el vestido es lo más importante para las novias y nadie lo cuidará tanto como ellas. Recompensa su cariño y su apoyo con un recuerdo para boda original: sabrán cuánto las aprecias.

Su ayuda también será valiosa para acomodar todas las capas que tengan tu vestido. La falda debe levantarse y cada fondo debe alisarse hacia abajo. Además, necesitarás manos extra para acomodar tus complementos una vez que tengas el vestido puesto: la liga, los adornos del cabello y el ramo de novia natural deben ir añadiéndose poco a poco.

De ser posible, tómate un tiempo antes del día B para explicarles a tus ayudantes cómo funciona tu vestido e incluso para practicar, con mucho cuidado, cómo colocarlo en equipo. ¡Tal vez terminen divirtiéndose!

Practica todos tus movimientos

Pop Ds

El vestido de novia no es como ningún otro vestido: suele ser de alta costura, por lo que sus detalles y tejidos son muy delicados. Además, su peso y volumen requieren un pequeño proceso de adaptación, especialmente, si tendrá una cauda generosa o la falda se compone de varias capas.

Por eso, es muy importante que te familiarices con él y que practiques, con el mayor cuidado posible, la forma de ponerlo, de quitarlo, de caminar y hasta de bailar. ¿Ya has indagado la mejor manera de sentarte con el vestido de novia? Practicar un par de veces te beneficiará mucho durante el día B.

Cuando practiques tus movimientos, no olvides ensayar cómo subir parcialmente tu vestido. Para sentarte, caminar, bailar, subir escaleras y otras labores te será muy útil saber cómo recoger la cauda. Dependiendo del volumen, algunas faldas pueden sujetarse por los costados, mientras que otras deben sujetarse por el frente o, como en el caso de los vestidos de novia corte sirena, por el nacimiento de la cauda en la parte de atrás.

¿Cómo ir al baño con el vestido de novia?

Julián Castillo Wedding Photographer

Puede parecer una pregunta chistosa, pero este tema tan importante pone a temblar a muchas novias. Los modelos voluminosos y complejos, como los vestidos de novia corte princesa pueden representar todo un desafío. Aquí tienes algunos consejos.

El primero es que siempre (si no eres muy pudorosa) vayas al tocador acompañada. Las damas de honor y demás acompañantes pueden sostener el vestido y después ayudarte a acomodarlo. Esto será más fácil si cuentas con espacio, por lo que tu locación debe tener servicios especiales y cómodos.

Un truco muy popular es levantar lo mejor posible la parte delantera del vestido y sentarte mirando hacia la cisterna. Cuida que la parte de atrás quede fuera de todo peligro y levántate con mucho cuidado. También puedes usar la cisterna para recargar el vuelo del vestido, llevando el volumen lo mejor que se pueda hacia la parte de atrás.

Como esta cuestión es apremiante para las novias, actualmente puedes encontrar todo tipo de equipos para ayudarte. Existen desde bolsas impermeables en las que puedes depositar momentáneamente el volumen de tu vestido hasta fundas que se ajustan a la cintura de la novia, por debajo del vestido, y se sujetan a los brazos u hombros como si fueran una bolsa. ¿Te imaginas todo lo que pasaron las reinas y princesas antes de toda esta tecnología?

Tu vestido de novia te acompañará en toda esta aventura del amor. Elegirlo, usarlo e incluso renovarlo serán recuerdos dignos de atesorar. Escoge un peinado de novia que esté a la altura y los mejores complementos: desde tu ramo de novia artificial hasta tus zapatos, podrás conservar cada elemento como un recuerdo invaluable. Y tú, ¿cuándo empiezas a ensayar?