Cada detalle, desde el lugar donde celebrarán la recepción hasta la repostería de la boda, debe sorprender a todos, incluyendo a los novios. Los pasteles de boda siguen siendo uno de los elementos en cuya decoración se puede derrochar mucha creatividad y originalidad. Y no es que el sabor quede al último. ¡Para nada! Así como las invitaciones de boda situarán a sus seres queridos en el estilo de boda que están organizando, un pastel de fondant para boda puede convertirse en un gran lienzo de estilo.

En las imágenes de pasteles de boda podrán encontrar toda la inspiración que buscan. ¡Lo que sobran son opciones para encontrar el ideal! Sin embargo, lo primero es tener claro qué conceptos y estilos querrán comunicar con la decoración del pastel de boda cuando llegue el momento de su entrada triunfal en el banquete.

Aunque el sabor será muy importante, su presentación será el broche de oro. En la fotogalería encontrarán 40 pasteles de boda que querrán comerse con los ojos. Acá les explicamos cuáles son seis de las tendencias más buscadas.

1. "Pizarrón" que se come

Para la industria repostera ¡no hay imposibles! El pizarrón es uno de los elementos más encantadores en la decoración de los arreglos de mesa para boda y da el salto a los pasteles de boda en forma de efecto comestible. La técnica está elaborada a base de fondant negro y pintura blanca con apariencia de gis. Todo apunta a que veremos repetirse esta tendencia por su versatilidad para admitir dibujos, así como la escritura de pensamientos de amor cortos y los nombres de los novios.

¿Su boda es de estilo vintage o rústica? ¡No lo piensen más! Este es el pastel ideal para seguir con el concepto. Escojan su sabor predilecto: chocolate, vainilla, limón, red velvet y añádanle algún relleno de frutas o cremas. Los aditamentos para la decoración pueden ser flores naturales o comestibles, hojas o ramitas de madera, dependiendo del tema y estilo de boda. Por supuesto que pueden basarse en las tendencias de este año para elegir decorados a la moda como aplicaciones glam en hojas, enredaderas o aplicaciones en tonos greenery.

2. Flores, la cereza del pastel

Las flores para boda son uno de los detalles más mágicos y nunca pasan de moda. Cuando se habla de tendencias, estas siempre están ubicadas en los primeros lugares: las verás en las invitaciones de boda elegantes, en el lazo de los novios, adornando las tarjetas del menú del banquete y hasta en los peinados de trenzas modernas. Aplicadas en los pasteles de fondant, pasteles desnudos y en ruffle cakes, las flores comunican alegría y romanticismo y componen decoraciones grandiosas para bodas rústicas, vintage y al aire libre.

Ya sean naturales o pintadas a mano con ingredientes comestibles, son verdaderas obras de arte que van bien en cualquier tipo de boda. Las coronas de flores naturales dan bastante visibilidad al pastel; aún más, si son aplicadas con toques brillantes o cuentas glam.

Las enredaderas naturales con hojas verdosas o cenizas son ideales para pasteles de varios pisos y lisos en betún, crema chantilly o mazapán, ante los que terminan acaparando el protagonismo. Y ni hablar de las flores salpicadas en los distintos niveles del pastel acompañadas de pequeñas ramitas manifestando naturaleza.

Consejo: Todo se puede coordinar en la boda y las flores seleccionadas para el pastel de boda pueden coincidir con las del ramo de novia natural. ¡Se verá muy chic!

3. Joyería perspicaz

Las delicadas perlas de azúcar y la pedrería hecha a base de grenetina son los adornos más socorridos para los pasteles de boda elegantes, que enfatizan lo clásico. Estas aplicaciones proporcionan un toque de fantasía y sutileza al pastel. Los lisos básicos con fondant y frosting son los favoritos para combinar la pedrería y lograr que esta resalte para brindar elegancia.

Un sencillo fondant o mazapán blanco o del color temático de la boda, combinado con perlas o pedrería plateada y pequeños destellos sirven para generar un pastel glamuroso y distinguido. De igual manera, las texturas, encajes y holanes elaborados con crema de mantequilla en conjunción con gemas comestibles son una excelente alternativa para armonizar.

4. Listones mágicos

Los pasteles contemporáneos son aquellos que tienen diseños modernos, se basan en la creatividad e incorporan elementos novedosos. Independientemente de la cobertura, existe un sinfín de aplicaciones y materiales. Si la decoración con telas viste salones y carpas, los pasteles de boda tardarían poco tiempo en incorporar los moños con listones de raso, yute o encaje.

Su participación en la decoración es impecable y ayudan a definir el tipo de boda en la que se enmarcan. Combinados con diversas técnicas, permiten obtener diseños creativos y artísticos. La magia que proporcionan las cintas y moños en colores básicos o sobrios sobre la cabeza del pastel bastarán para que este luzca sofisticado. Como siempre, no podía ser de otra manera, las flores son bienvenidas. 

5. Sol, mar, playa y pastel

Si su boda será celebrada en la playa, puede que consideren evocar al mar en la decoración de la recepción. Ya seleccionaron los postres que mejor resistirán el calor para la mesa de dulces para boda y entre ellos colocarán motivos playeros como caracoles y estrellas de mar, conchas, sombrillitas de playa, ¿o no? También el pastel puede llevar algunos de estos elementos, así como perlas plateadas, corales o... ¡la sensación! Mazapán o galleta en polvo esparcidos a modo de baño de arena

6. Bengalas: todo un acontecimiento

¿Qué sería de un pastel sin chispas? Siempre relacionamos las velas con los pasteles de cumpleaños, pero algo que es cierto es que esta clásica costumbre también pasó al sector nupcial. Las bengalas, que además son una vistosa alternativa al arroz que se acostumbra lanzar al salir de la ceremonia, dan un toque sorprendente y enérgico al pastel. Además, lo convierten en todo un acontecimiento.

Como ya imaginarán, la iluminación, la exclusividad de los ingredientes y cualquier otro detalle impacta de una manera u otra en el precio de los pasteles de boda. Pídanle a su repostero una cotización dentro de su presupuesto para no tengan que terminar pidiendo coperacha para los muñecos del pastel de boda o los toppers de su preferencia.