Las mesas de dulces se han vuelto tan imprescindibles como los arreglos florales para boda. La razón de su importancia y su popularidad radica en que son exquisitas para todos los sentidos. Si cuidaste la elección de tu ramo de novia para que el efecto visual sea de impacto, ¿por qué no consentir también el paladar de tus invitados? La misión de estas barras dulces puede ser tanto acompañar a cualquier menú como sustituir o complementar ya sea al postre o al pastel de bodas. Hay muchos tipos de mesas de dulces. Cada uno depende tanto de lo que contiene la mesa como de su diseño.

¿Qué quieres ofrecer?

La clave para que tu candy bar (barra de dulces) sea un éxito es que combine una variedad amplia de sabores y aromas y que, al mismo tiempo, ofrezca una vista muy atractiva. La variedad de golosinas, preferentemente, debe ser de entre cinco y siete tipos diferentes, por lo menos. Cuanto más variada sea la oferta, más atractiva será la mesa de postres. Si se combinan diferentes sabores, texturas y aromas, habrá algo que le guste a cada quien y más visitas recibirá la mesa. ¡Asegúrate de que al final de la jornada solo quedan las blondas! Aquí tienes algunos tipos de mesas.

  1. 1. Mesa de dulces clásica. La clásica presentación de esta tendencia es una candy bar con golosinas coloridas. En esta no pueden faltar bombones, galletas, macarons, paletas y gomitas. Puedes adornar con papeles de colores o figuras de papiroflexia que pueden convertirse en recuerdos para boda económicos. También puedes colocar fotografías de los novios o, como fondo, un collage con sus imágenes. Sirve tus dulces en cajitas y bolsas para que tus seres queridos puedan llevárselas cómodamente a la pista de baile.
  2. 2. Mesa de chocolates. Esta mesa es perfecta para bodas en invierno o en otoño. Viene bien a cualquier hora del día, aunque debes tener en cuenta que no a todo el mundo le gusta el chocolate. Puedes colocar frutas y una fuente de chocolate líquido para combinar los sabores, además de tabletas, pastelitos, paletas… Juega con las formas y tamaños de los chocolates, con las texturas y la intensidad de los sabores, para darle variedad.
  3. 3. Mesa saludable. Esta es una opción ideal para tus invitados más veggie, para quienes quieren guardar la línea y para quienes prefieren la comida más sana. Puedes colocar solo frutas, elote, frutos secos o verduras como zanahoria, pepino, apio y tomates cherry. No olvides poner fuentes con aderezos, chilito, limón, crema y mantequilla. Decórala con unos centros de mesa para boda económicos y originales que refuercen la importancia de una alimentación saludable y orgánica.
  4. 4. Mesa de dulces típicos. Sin importar el estilo de tu boda, una mesa llena de dulces mexicanos será un éxito. Hay una enorme variedad de dulces y bocadillos cuyos sabores conocemos bien, pero que nunca nos cansan. Tamalitos, glorias, dulces de leche, tamarindos, merengues, cocadas... ¡Hay mucho de dónde escoger! Y será una auténtica sensación si parte de tus invitados llegan de países o regiones diferentes.
  5. 5. Mesa de pan. La mesa de pan puede tener opciones saladas o piezas dulces exclusivamente. Las piezas de pan, por sí solas, pueden ser aperitivo suficiente, pero puedes acompañarlas también con mermeladas y bebidas calientes. Donas, cupcakes, miniaturas de tu pastel de bodas, churros, panqués… Coloca espigas de trigo para crear un ambiente que sepa, se vea y huela delicioso. También puedes servir bocadillos salados y emparedados, para dar opciones completas.
  6. 6. Mesa para adultos. Una mesa de postres para adultos puede contener golosinas envinadas, botellitas de licor y tacitas de café. En esta mesa de dulces para adultos puedes colocar sabores y aromas que a los niños generalmente no les gustan, pero recuerda que a los grandes también les entusiasman las golosinas dulces.
  7. 7. Mesa temática. Inspira tu mesa en el lugar donde se conocieron, una fecha, una época del año o una película. Este rinconcito puede transportar a tus invitados al cine, a Las Vegas, a París o a la época del jazz, por ejemplo. En las mesas temáticas, lo más importante es adaptar el decorado, ya que los sabores que elijas pueden ser muy variados.
  8. 8. Mesas interactivas. Tu mesa puede ser también una divertida actividad. Eso sí, si pones a la disposición de los niños una mesa de dulces interactiva, aléjala del centro de la locación, para que no estorbe a los demás invitados. En estas mesas, los invitados pueden decorar sus postres, quemar bombones, hacer sus propios waffles o incluso sus propias donas.
  9. 9. Mesa de botanas. Papitas, chicharrones, pepitas y cacahuates son ideales para una mesa salada. Para variar, también puedes colocar bocadillos picositos o ácidos o incluso un poco de dulce, como garrapiñadas y barras de cereales.
  10. 10. Mesa de quesos o de carnes frías. Puedes combinarlas o elegir un ingrediente exclusivo. Además de variedades de quesos y de carnes frías colocadas en platitos, selecciona pan, aderezos y bebidas cuyos sabores permitan destacar el gusto de los quesos y las carnes.
  11. 11. Mesa de bebidas. Todas tus mesas pueden tener bebidas como jugos, tés, licores, malteadas, aguas de sabor o café. Sirve toda esta variedad en vasos y tazas pequeñas para que sea fácil transportarlos. Elige la oferta de acuerdo al público que vaya a tomar cosas de la mesa. Puedes colocar una mesa especial de bebidas o mesas auxiliares a la principal.
  12. 12. Mesa mixta. Si un tema de sabor no es suficiente, puedes combinar todos los ingredientes que quieras. Lo más importante en la mesa mixta es que definas un estilo de decoración, para que sea aún más apetitosa. Cuantas más opciones tenga tu mesa, más compatible será con cualquier tipo de servicio de comida y con cualquier platillo del menú. Combinar frutas y verduras, botanas, golosinas y bocadillos dará opciones para todos los gustos, así como alternativas saludables. Aprovecha los productos regionales y de temporada. Si es necesario, divide tu mesa en secciones y coloca mesas auxiliares, en caso de que la mesa principal no sea suficiente.

¿Qué estilo buscas?

El tema de tu mesa de dulces dependerá tanto del estilo de tu boda como de sus gustos personales. Su diseño debe coordinarse armónicamente con el resto de la ambientación de la boda. Lo más conveniente es elegir un tema para la mesa o reproducir las características de la decoración de la fiesta, como los colores, las flores, los colores del ramo de novia natural, elementos decorativos como pizarrones, jaulas, telas o mobiliario de madera. Este es el espacio ideal para integrar a la boda elementos de decoración que no se repitan en otros lugares como globos, manteles decorados, carteles o incluso utilería que sirva para que los invitados se diviertan y se tomen fotografías. A continuación te presentamos algunos ejemplos de mesas para que no te falte inspiración:

  1. Mesas minimalistas y elegantes. Especiales para bodas que tendrán este estilo, pues no son fáciles de coordinar con todas las ambientaciones. El diseño es sencillo, pero igualmente llamativo. Usa colores que contrasten y adorna con telas, carpetitas, tapices, globos brillantes, jarrones y bandejas de cristal. Es un estilo muy bueno para mesas que tengan pocos ingredientes, como tazas de té y pasteles de fondant para boda. Coloca desniveles para lucir todos tus dulces.
  2. Mesas rústicas y vintage. Las mesas rústicas van muy bien en exteriores, mientras que las vintage quedan mejor en interiores. Pueden tener todo tipo de sabores y aprovechar mobiliario como alacenas antiguas y cajones para almacenar las golosinas. Acomoda tus dulces en botes, botellas, canastas, cofres y mesitas auxiliares pequeñas. Añade arreglos florales para bodas para dar un toque de cuento de hadas.
  3. Mesa hecha en casa. Las mesas de dulces son una gran oportunidad para poner postres y bocadillos hechos en casa, así como recuerdos al más puro estilo DIY. Aprovecha para colocar algunos recuerditos comestibles, como saquitos con café y tarros de mermelada, por ejemplo. La decoración también puedes hacerla tú misma, sobre todo si ya averiguaste cómo hacer centros de mesa para boda. Pero no descartes dejarte asesorar por expertos en mesas de dulces. Puede que tú tengas toda la disposición, pero a ellos les sobra experiencia para garantizar tu satisfacción. 

¡Tips! No olvides tomar en cuenta...

  • Tu mesa puede tener el tamaño y la forma que tú quieras, lo más importante son los colores y la organización de todas las golosinas. La calidad de los productos y su embalaje son parte del atractivo de estos dulces rincones, por lo que, cuanto más pulcro luzca, más memorable será.
  • No hay un color en especial que se prefiera; sin embargo, los colores claros, a juego con el de los vestidos para fiesta de día  de tus damas, pueden ser los más apropiados. Los toques de brillo son fantásticos para las bodas nocturnas. Como en el resto de la ambientación, es elección de los novios el color y el diseño de la mesa de dulces, así que pueden aprovechar sus tonos favoritos. 
  • Para calcular cuántos dulces tendrá tu mesa, ten en cuenta que los niños consumen bastante más que los adultos. Entre estos últimos, puedes calcular unos seis dulces por invitado. Tan malo será que falte como que sobre, así que calcula bien y haz una estimación según tu conocimiento de sus paladares.
  • Coloca tu mesa en un lugar donde todos tus invitados puedan verla y puedan tomar lo que deseen fácilmente. Dependiendo de la hora de tu boda, tu mesa de dulces incluso puede complementar tu menú, sirviendo como guarnición o entrada. 
  • Toma en cuenta el clima del día de la boda. Si tu boda es en verano, en el día o en un exterior, colócala en un lugar fresco y con alimentos que no se maltraten con el calor ni puedan ser especialmente atractivos para los insectos. Si hará frío, coloca postres, golosinas y bebidas que puedan ser cálidos.

Personaliza cada rincón de tu mesa de dulces. Puede ser el espacio ideal para colocar los recuerdos para boda útiles que con tanto cariño seleccionaste. Imprime etiquetas y tarjetitas con la fecha de tu boda, el nombre de los novios e incluso pensamientos de amor o mensajes graciosos. No solo las palabras cuentan; para darle una mayor uniformidad, selecciona una tipografía especial para tus etiquetas o el mismo logo que encargaste al diseñador de tus invitaciones de boda. Y ahora sí, ¡a saborear el éxito!