Muchas parejas sueñan con casarse en un entorno que destile pureza, amor y lealtad. Y para comunicar esos pensamientos de amor en un evento nupcial, el color blanco es el ideal. Por eso, elegir este tono como el protagonista no solo en el vestido de novia, sino en detalles de la decoración, como en la vajilla, en los elementos colgantes o en los arreglos de mesa para boda hará que la locación se convierta en el lugar perfecto para dar el “sí” al amor de su vida. Inspírense en estas ideas para que su enlace matrimonial brille de blancura.

Telas colgantes

El tul o la seda son telas que aportan mucho encanto al espacio donde se celebre la ceremonia o el festejo nupcial. En blanco, ya sea tensas, para crear un ambiente más sobrio, o con caída para provocar una atmósfera romántica, se verán espectaculares en locaciones al aire libre. Pero también en interiores, cuando se quiere ocultar un techo que no es bonito o rellenar los que son muy altos.

La iluminación es básica para destacar este tipo de decoración entelada y, cuando las telas son blancas, los juegos de luces y sombras pueden ser especialmente atractivos. Por ejemplo, con lámparas de cristal que arrojen luces frías, se dará un aire sofisticado. En cambio, el acompañamiento de los centros de mesa para boda sencillos con candelabros o series de pequeños focos de luz cálida, sin olvidar la presencia floral, despertará el lado más amoroso de los presentes.

La pureza de las flores

Los arreglos florales para boda están presentes en la mayoría de los enlaces matrimoniales. Acentúen el aire bohemio con jarrones y bases en el tono de blanco que más les guste y coloquen abundantes ramilletes con flores de color blanco, como velo de novia, lilis, gerberas y margaritas. Entre las que funcionan bien para aderezar espacios elegantes están los tulipanes, los alcatraces y las magnolias: en floreros de cristal se verán hermosos y son ideales para interiores.

Las clásicas rosas, combinadas con peonías y claveles, crean una atmósfera muy romántica y clásica. ¿Qué tal si eligen estas últimas tres para el arco de la ceremonia? Y para el ramo, las orquídeas y hortensias blancas robarán las miradas de todos. Aporten un destello de alegría al mezclar entre la pureza del blanco flores con otros colores o follaje de distintos tonos de verde.

Detalles que no pasan desapercibidos

La presencia del color blanco se puede multiplicar en todos los sentidos. Desde las paredes hasta las delicias del candy bar pueden estar salpicadas de esta tonalidad. No duden en crear espacios encantadores para el pastel de fondant para boda o la mesa de los recuerdos con elementos de inspiración vintage como velas, jaulas o cajas de madera pintadas de blanco

Las letras XXL no pueden faltar, ya sea iluminadas o no, acompañan muy bien las fotografías de los novios. En una versión más pequeña, el blanco aportará luz a la decoración de la mesa nupcial y la de postres. Pueden optar por sus iniciales, nombres o pequeñas frases que llenarán de encanto cualquier rincón

Guirnaldas de papel

Un recurso que, además de económico, luce romántico y fresco son las guirnaldas de papel. En las bodas al aire libre, el color blanco se verá hermoso al contrastar con los diferentes tonos de verde de la naturaleza. Usen diferentes tipos de papel y de texturas: cartulina, papel de china, crepé o incluso fieltro.

En cuanto a las figuras de los colgantes, ¡hay infinidad! Para darle un toque soñador, hagan estrellas blancas o detalles de origami en blanco. Si buscan un aire mexicano, opten por papel picado y, si la boda será más elegante, los pompones serán los ideales. Alternen con sutiles colores pastel para arrancarles pensamientos de amor cortos a los presentes.  

Vajilla impecable

La vajilla es uno de los detalles que parecen invisibles, pero no lo es. Elijan la correcta, no solo por la funcionalidad respecto al banquete que ofrecerán, también según el estilo de su celebración. La porcelana es el material más adecuado para las bodas elegantes, incluso en la mesa de dulces para boda. Combinarla con accesorios de cristal y en colores plata o dorado será un gran acierto para las celebraciones nocturnas.

Para aquellas celebraciones que tienen un protocolo más relajado, vintage e incluso campestre, el peltre blanco funciona perfecto, y el contraste con sus orillas negras luce muy bien. No se olviden de la mantelería: lisa o de encaje y unas sencillas servilletas de tela blanca dobladas en forma de flor o con alguna forma especial, será el complemento perfecto de la vajilla. 

Código de vestimenta all white

Cuando los novios han decidido hacer una boda destino en la playa, es posible que en la invitación de boda original se convoque a los familiares y amigos a vestir de riguroso blanco, el llamado código de vestimenta all white. Esta es una excelente forma de darle protagonismo al color sin temor a que los novios se vean opacados, pues resaltarán gracias a ese brillo especial que tienen los enamorados y a los accesorios que complementan el ajuar nupcial.

Si quieren imprimir un toque especial, sean ustedes los que vistan de color diferente. ¿Qué tal que la prometida luzca un vestido de novia corte sirena en color nude o rosa palo? O un encantador azul, si son más atrevidos.

¿Cuáles de estas ideas harán propias en su celebración? Un ramo de novia totalmente blanco también se verá fantástico, ¿no lo creen? Si la idea de convocar a todos los invitados para que vistan este color no los convence, ¿qué tal hacerlo solo con los vestidos de fiesta de sus damas de honor y los trajes de los best men? ¡Todo se verá increíble!