Esperar que todo salga “perfecto” el gran día es un error común. Si al ramo de novia se le caen tres pétalos o los colores del pastel de boda quedaron invertidos es algo que nadie notará a menos que el estrés destile por los poros. De igual forma, si a alguno de sus comensales se le derramó un poco de vino sobre su recuerdo de mesa para boda, ¡que no cunda el pánico! Algo que tampoco se salvará de imprevistos será su luna de miel. En cambio, hay actitudes que estorban. ¡Saquen ya de su maleta estas nueve cosas!

1. Empacar demasiados ítems "por si acaso”

Eso de viajar hasta con la plancha no aplica. Evalúen si de verdad esos tres vestidos de coctel, seis pares de zapatos, tres trajes de baño, cinco blusas, dos pantalones y cuatro shorts se usarán en un viaje de ¿cinco días? Cerciórense de llevar lo indispensable y que tanto la ropa como el calzado vayan acorde con el destino, clima y tiempo de estancia. 

2. Organizar planes utópicos

Aunque los recorridos estén súper bien planificados, lo más seguro es que no se abarquen todos. Mejor intercalen momentos de relax y pensamientos de amor en pareja, dejen que las maravillas del lugar los sorprendan, improvisen e intercambien ideas para enriquecerlo. Si planean demasiadas actividades, terminarán agobiándose o frustrándose por no poder llegar a todo.

3. Terminar con la piel frita

Las quemaduras son incómodas y más graves de lo que pensamos. La radiación solar puede ser cancerígena, incluso la que se emplea en las cámaras de bronceado tan visitadas para lucir esos escotados vestidos de novia corte sirena. Como dato curioso, la nieve refleja aproximadamente un 85% de los rayos solares y la arena, un 15 por ciento. Por eso, la protección solar también debe procurarse en invierno y días nublados, sea o no un viaje a la playa.

4. No confirmar las reservas

Hridaya Club Garden

Imagínense: llegan al hotel ¿y cuál suite nupcial? Puede ser divertido, la mayor parte del viaje será improvisado y no como lo visualizaron. Pero si no son compatibles con este escenario, verifiquen que todo lo que contiene el paquete contratado esté en orden, incluidos los boletos de avión, las reservaciones de hotel y la documentación vigente. La luna de miel es el viaje final del ritual de la boda y es casi igual de importante. Planifiquen, presupuesten y revisen con tiempo suficiente antes de partir., es por eso que con un mínimo de seis meses de anticipación deben de ir pensando lugares y sacando presupuestos. Contratar los servicios en los mejores hoteles a los mejores precios requiere tiempo de búsqueda y de comparación.

5. Tomar fotos y publicar en redes cada cinco minutos

Para reportes cada cinco minutos, solo los del tráfico y el clima, no los detalles de los ramos de novia naturales ni de la luna de miel. Evalúen el tiempo de calidad que sacrifican al lado de su pareja cada que se ponen a publicar a cada rato. Recuerden que de este mundo solo nos llevamos las vivencias; las fotos, ¿dónde?

6. No presupuestar algunos gastos obvios

Posada Freeman Express

Contrataron un paquete de "todo incluido", ¿y las salidas? Si el plan es quedarse en el hotel, los gastos adicionales pueden ser mínimos. Por el contrario, si quieren realizar visitas guiadas, actividades recreativas y concederse antojitos, pero se les perdieron de vista, los gastos pueden elevarse hasta las nubes. Piensen que para disfrutar y conocer, a veces hay que invertir un poco de dinero para que sea un viaje placentero. Acérquense a las agencias de viajes de su ciudad y déjense aconsejar por su experiencia.

7. Estar pendiente del trabajo

Los recién casados se van a disfrutar su viaje y a dejar atrás las flores para boda y la actualización cada tres minutos de la bandeja de entrada del correo. También los deadlines del trabajo se quedan en la oficina. Avisando con tiempo, habrá alguien que se encargue de resolver cualquier eventualidad; así podrás desconectarte de los correos y mensajes de humo.

8. Sucumbir a la gula

Hotel Grand Oasis Cancún

¿No tuvieron suficiente con las degustaciones de la mesa de dulces para boda? ¿O se quedaron con las ganas de "tripitir" otra rebanada del pastel de fondant para boda? La diversidad gastronómica es una delicia y es fácil sucumbir ante los excesos probando de todo. Si el organismo no está habituado al consumo de ciertos alimentos y bebidas, lo mejor es moderarse para no pasar un viaje de encierro en el baño.

9. Pelearse con su pareja

Los discusiones existen, pero… ¿en la luna de miel? Pues sí y la bomba estalla porque el viaje no cumple con las expectativas o las viejas heridas afloran. ¿Los recuerdos para boda originales se salieron del presupuesto? ¡Ni modo! Borrón y cuenta nueva.

Tal vez no sea el primer viaje en pareja, pero hay un antes y un después de los centros de mesa para boda. La convivencia cambia y así lleves 15 años junto a tu pareja, el proceso de conocerse no tiene fin. La luna de miel no se repite, así que ¡a vivirla!