Si ya estás contemplando unos centros de mesa para boda de estilo vintage, aprovecha para sumergirte en los catálogos de ramos de novia de la misma talla porque las pasarelas nos remontan una vez más a tiempos de antaño y, como todo tiene que estar en perfecta armonía, ¡te revelamos las cualidades de los vestidos de novia vintage 2018!

Faldas midi

Estas faldas abren paso a exquisitos vestidos de novia cortos que evocan el arte de la seducción bajo la premisa de mostrar poco y sugerirlo todo. En estas colecciones, los genios del diseño recrean el look de los años 50 con transparencias, cinturas altas, líneas fluidas, telas vaporosas, encaje y tules.

Mangas abullonadas

La elegancia que desbordan los vestidos de novia con manga no puede sentar mejor al estilo vintage. El acabado abullonado es un viaje por diferentes épocas que podría comenzar en la medieval, pasar por la estética barroca, la moda real del siglo XIX y principios del XX que derivó en el estilo boyish nacido en los años 30, retomado en los 80's y renovado hoy en lienzos plumeti y de tul.

Escotes de hombros caídos

Los hombros caídos fueron toda una revolución alrededor de los años 60 e inmortalizados por el look femme fatale de Sandy (Olivia Newton-John) interpretando You're the one that I want. La novedad es que han vuelto a las imágenes de vestidos de novia en una versión que rebasa el corte horizontal, jalando la arquitectura del traje en la misma dirección para que las líneas fluyan de forma más natural.

Trajes con cuello

La antítesis del escote que alcanzó la cumbre cerca de los años 60 y desde entonces se ha convertido en un must have del armario invernal. Se renueva en forma de golas de encaje, se fusiona con el cuello halter y los volantes victorianos para convertirse en el contrapunto estrella de los vestidos de novia sencillos.

Velos labrados

Las aplicaciones de pedrería, artesanales bordados de encaje y realces guipur que dan vida a los exquisitos velos de estas colecciones, evocan una rica historia estética. Los velos largos y translúcidos datan de la antigua Roma y Grecia, cubrían los pies e incluso se impusieron al traje de novia durante siglos. Fue hasta la Edad Media cuando se prestó atención a la riqueza de la tela y a los adornos. Finalmente, las texturas robustas se consolidaron en el ajuar que hacia 1840 portó la Reina Victoria de Inglaterra, en el cual se inspira considerablemente el atelier contemporáneo.

Flecos y plumas

El gran Gatsby, el jazz, flecos y plumas bailando al ritmo del Charleston, el Art Déco, las flappers y el inicio de la mujer moderna que se opone rotundamente al romanticismo de los vestidos de novia de encaje y se libera del corsé. Una época de opulencia y rebeldía definida por las faldas cortas, el bob cut y mucho de todo: maquillaje, diamantes, perlas, tocados, tiaras, turbantes, brillo y lentejuelas. Los dorados años 20, una oda al final de la Gran Guerra que culminó en la Gran Depresión.

Corsets y corpiños

Del siglo XVI a finales del XIX, el corsé fue un tortuoso instrumento que, con el afán de conseguir lo que se consideraba la figura perfecta, terminaba deformando hasta los órganos. Un buen día esta prenda se cortó y nació el corpiño. Actualmente, estos elementos son un toque muy coqueto que transforma los vestidos de novia modernos en auténticas piezas vintage.

Volantes por aquí y por allá

En la cintura, en las faldas, en el cuello, en las mangas, literalmente, los volantes ¡están en todo! Son ideales para conseguir un look delicado y femenino, inspirado en el romanticismo neogótico de finales del siglo XVIII. Las confecciones ganan volumen gracias a los tops péplum de encaje, faldas en capas, acentos vaporosos en escotes y mangas.

Colores

El blanco es la base de la estética y los ramos de novia rojos son un excelente contraste vintage que, a la vez, renueva el estilismo. En el desfile cromático también se perfilan los tonos nude, el champagne, topacio, peony, orchid, blush, gris perla, acentos negros, matices florales, satinados y de pedrería.

Tus fieles mosqueteras necesitan un look ad hoc, ¿estás de acuerdo? Puedes sugerirles las paletas vintage básicas, por ejemplo, vestidos de fiesta en color azul, verde, amarillo, naranja, marrón o vestidos rojos de noche y, como ya eres toda una experta en estilo vintage, ¡chisméales las tendencias 2018!