Si ya estás contemplando el estilo vintage para los centros de mesa para boda, aprovecha para sumergirte en los catálogos de vestidos de novia, porque las pasarelas nos remontan una vez más a tiempos de antaño. Si te casarás en 2020, pero quieres que tu vestido parezca sacado de otra década (o siglo), no te pierdas ningún detalle. En este artículo y en la fotogalería descubrirás que no solo los vestidos de novia corte princesa tienen el poder de ofrecer un viaje en el tiempo de la moda. ¡Aquí está tu boleto!

Escotes de hombros caídos

Los hombros caídos fueron toda una revolución alrededor de los años 60 e inmortalizados por el look femme fatale de Sandy (Olivia Newton-John) interpretando You're the one that I want. La novedad es que han vuelto a las imágenes de vestidos de novia en combinación tanto con manguitos como con escotes bardot y decoraciones de encaje de lo más románticas.

Cuellos altos y camiseros

Estos escote alcanzaron la cumbre entre los años 60 y 70 y desde entonces se han convertido en un must have del armario otoñal. Los cuellos Perkins (alto) y camisero se renuevan en forma de golas de encaje, se fusionan con cuello halter y volantes victorianos. También se convierten en el detalle estrella de los vestidos de novia sencillos a los que se sobreponen tops semitransparentes que le darán un look urbano, pero vintage a la novia.

Corsés y corpiños

Del siglo XVI a finales del XIX, el corsé fue un tortuoso instrumento que, con el afán de conseguir lo que se consideraba la figura perfecta, terminaba deformando hasta los órganos. Un buen día esta prenda se cortó y nació el corpiño. Actualmente, estos elementos son un toque muy coqueto que transforma los vestidos de novia modernos en auténticas piezas vintage. ¿Ya viste cuáles son los vestidos de novia con corsé que se llevarán el año próximo?

Mangas con mucho volumen

La elegancia que desbordan los vestidos de novia con manga no puede sentar mejor al estilo vintage. El acabado abullonado es un viaje por diferentes épocas que podría comenzar en la medieval, pasar por la estética barroca, la moda real del siglo XIX y principios del XX que derivó en el estilo boyish nacido en los años 30, retomado en los 80 y renovado hoy en lienzos de gasa, muselina o tul.

Volantes por aquí y por allá

En la cintura, en las faldas, en el cuello, en las mangas, literalmente, los volantes ¡están en todo! Son ideales para conseguir un look delicado y femenino, inspirado en el romanticismo neogótico de finales del siglo XVIII. Las confecciones ganan volumen gracias a los tops péplum con encajes, faldas en capas y acentos vaporosos en escotes y mangas.

Velos labrados

Las aplicaciones de pedrería, artesanales bordados de encaje y realces en guipur que dan vida a los exquisitos velos de estas colecciones evocan una rica historia estética. Los velos largos y traslúcidos datan de la antigua Roma y Grecia, cubrían los pies e incluso se impusieron al traje de novia durante siglos. Fue hasta la Edad Media cuando se prestó atención a la riqueza del tejido y a los adornos. Finalmente, las texturas robustas se consolidaron en el ajuar que hacia 1840 portó la Reina Victoria de Inglaterra, en el cual se inspira considerablemente el atelier contemporáneo.

Flecos y plumas

Estas aplicaciones evocan inmediatamente al gran Gatsby, el jazz, el ritmo del charleston, el Art Déco, las flappers y el despegue de la mujer moderna, que se plantea un estilismo fresco y divertido, en contraste con el romanticismo de los vestidos de novia de encaje. Los dorados años 20 son una época de opulencia y rebeldía que se define por las faldas cortas, el bob cut y mucho de todo: maquillaje, diamantes, perlas, tocados, tiaras, turbantes, brillo y lentejuelas. ¿Cómo no apreciar en los vestidos de nova 2020 toda esta explosión de glamur y creatividad?

Colores envejecidos

El blanco no siempre es la base de la estética nupcial y los ramos de novia rojos son un excelente contraste vintage que, a la vez, renueva el estilismo. En el desfile cromático también se perfilan los tonos nude, el champagne, topacio, peony, orchid, blush, gris perla, acentos negros, matices florales, satinados y de pedrería.

Faldas midi

Los vestidos de novia de largo midi abren paso a exquisitos modelos que evocan el arte de la seducción bajo la premisa de mostrar poco y sugerirlo todo. En estas colecciones, los genios del diseño recrean el look de los años 50 con plisados, bordados, cinturas altas, líneas fluidas, telas vaporosas y tules.

Tus fieles mosqueteras necesitan un look ad hoc, ¿estás de acuerdo? Puedes sugerir a tus damas de honor las paletas vintage básicas, por ejemplo, vestidos de fiesta en diferentes tonos como el azul, verde, amarillo, naranja, marrón o vestidos rojos de noche. Y, como ya eres toda una experta en estilo vintage, ¡chisméales las tendencias de vestidos 2020!