El mundo de la moda nupcial está en constante cambio. Para atender las necesidades y deseos de todos los gustos y estilos, los diseñadores deben esforzarse y estar siempre un paso adelante, estudiando y comprendiendo a las mujeres de todo el mundo. Aunque las novias de hoy todavía conservan elementos tradicionales como el ramo de novia o el velo, la moda reinventa las tradiciones, también en los vestidos de novia. Para que estés al día, te mostramos las últimas tendencias. Haz una pausa momentánea en la búsqueda de invitaciones de boda ¡e inspírate con estos vestidos de novia modernos!

Sólidos como la nieve, delicados como el vapor

Los vestidos de texturas sólidas y telas estructurales, como el charmeuse, el tafetán y el grueso satén, lucen su esplendor níveo, pulcro e impactante. La fuerza de estos tactos uniformes y satinados nos remite a los modelos clásicos, que componen piezas elegantes y sofisticadas. En los vestidos de novia 2018 esta firmeza se revitaliza por medio de aberturas atrevidas en las faldas y capas de finos encajes. ¡Y que viva el contraste!

Mientras tanto, texturas más volátiles, como el chiffon y el tul, se coordinan con juegos de volúmenes y transparencias. Los modelos más delicados combinan telas livianas con pedrería, e incluso con aplicaciones de gasa o de organza de seda. Estos contrastes dan a los modelos apariencias etéreas, como una lluvia de flores o un campo despertando en primavera.

Matices que contrastan

Tanto en las texturas como en los colores, los juegos con contrastes son característicos de los vestidos de novia modernos. Los deslumbrantes blancos puros se polarizan hacia tonalidades rosas y champañas, o bien, a extremos azulados. La monocromía y la suavidad se rompen en los modelos más atrevidos, marcando el vestido con acentos metálicos, beige, durazno e incluso negro y rojo. También irrumpen los vestidos con estampados florales o con gradientes de colores vibrantes. Los vestidos de novia de color son una propuesta audaz que cada vez se sugiere con mayor fuerza en las pasarelas.

Los moños y aplicaciones de tul, así como los detalles en 3D, son tendencia en los vestidos de novia 2018 y las últimas colecciones de 2017. Entre los relieves, predominan las flores y otros motivos capturados de la naturaleza que casarían a la perfección con un maquillaje poco marcado y un ramo de novia natural de flores recién cortadas. Se les suman los listones de colores contrastantes y calados que interrumpen la pulcritud de los modelos.

Cortes imperecederos

Predominan la sensualidad de los vestidos de novia corte sirena, la versatilidad de las siluetas en A y la atemporalidad de los vestidos de novia corte princesa. Sin embargo, cada vez es más común percibir en estos cortes clásicos revoluciones en la longitud, cada vez más corta, de la falda. Asimismo, asistimos a las aperturas dramáticas, las asimetrías y los volúmenes bulliciosos. Los cortes rectos se amplían hacia las caderas, volviéndose ligeros y sueltos. La libertad es el acento de estos modelos cómodos y vaporosos.

Estructurales o volátiles, los diseños con capas sobrepuestas ganan terreno en estas colecciones, enmarcando los hombros de la novia y, en algunos casos, sustituyendo al velo tradicional. Los vestidos con volúmenes y asimetrías se contraponen a los cortes rectos, que se deslizan con caídas sueltas. Son numerosos los modelos en los que se juega con varios tipos de encajes, como el guipur y el chantilly, creando una ilusión de movimiento sobre la piel.

Un marco para cada parte del cuerpo

Una tendencia que sobrevuela y aterriza en los modelos vanguardistas es la de enmarcar una parte del cuerpo en particular o bien dividirlo en niveles. Mediante volúmenes, transparencias, colores y juegos con texturas, se acentúan con precisión la espalda, el torso o las piernas. La atención es guiada a estas zonas para reivindicar la sensualidad del cuerpo con determinación. Los conjuntos con crop top siguen ganando fuerza e incluso los modelos con pantalón marcan la cintura definiendo la figura de la novia; ambos son outfits magníficos para un enlace civil.

Otra forma de ceder el protagonismo al cuerpo y no tanto a la falda es con los escotes. Aunque los cuellos altos y los escotes redondos no faltan, la tendencia en las imágenes de vestidos de novia de la mayoría de los diseñadores son los hombros descubiertos. El escote en V, profundo y moderno, se presenta en varias propuestas, y el cuello halter y los escotes de mangas caídas marcan algunos de los modelos más sofisticados. El escote corazón, velado o descubierto, sigue siendo el favorito de las novias contemporáneas, pues lo vemos en la mayoría de las piezas más modernas.

Las mangas hacen la diferencia

Los vestidos de novia con manga, con transparencias y efectos tatuaje, han sido una de las grandes tendencias en los últimos años. Entre estos modelos no faltan las mangas sisas y cortas, predominan los hombros caídos y las mangas francesas a tres cuartos, así como los escotes con inspiración boudoir. Los más modernos presentan diseños atrevidos, como la manga globo de aspecto vintage, el efecto oversize y, sobre todo, la manga acampanada.

Faldas de diferentes largos

Para renovar los estilos clásicos, las faldas de los vestidos de novia modernos se reinventan con aberturas profundas o con grandes volúmenes sobrepuestos. Incluso los modelos más rectos y uniformes ostentan caídas que fluyen y liberan al cuerpo. Las faldas asimétricas, cortas en la parte delantera y con largas caudas tras los pasos de la novia, toman fuerza para ofrecer, al mismo tiempo, la comodidad de una falda larga y el estilo de una mini.

Si estás buscando un vestido de novia para boda civil o, simplemente, un modelo que pueda convertirse en un vestido de fiesta sorprendente después de la boda, estas colecciones tienen muchas opciones para ti.