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Probablemente ayer podías darte el lujo de morderte las uñas, pero hoy portas un anillo de compromiso digno de unas manos bien cuidadas. Si estás decidida a dejar atrás la onicofagia, ¡ni un banquete de uñas más! A menos que piensen delegar a los centros de mesa para boda todo el protagonismo en el álbum o quieran que sean los muñecos para pastel de boda quienes intercambien alianzas en la ceremonia, es hora de poner punto final a este hábito. Aquí vienen no uno, sino ¡8 trucos!

1. Uñas postizas

Filmstory

Si acudes a un salón de belleza para novias, te las pueden colocar empleando diferentes técnicas. Las uñas de porcelana, de gel y acrílicas son las más populares. Aprovecha las pruebas tanto de maquillaje como de peinados para boda para preguntar a tu estilista cuál es la opción que más te conviene.

2. Esmaltes de ajo

No es novedad que, por sus propiedades, el ajo es la base de muchos esmaltes y tratamientos para las uñas. Además de acelerar su crecimiento y fortalecerlas, tanto el olor como el sabor te quitarán las ganas de morderlas. Otra opción es frotar el ajo directamente en las uñas y encima colocar un esmalte transparente o del color que más te guste.

3. Manicura casera

Quadre

¡Quién mejor que tú para consentirte! Embellecer tus manos también es una gran terapia con la cual te relajarás y despejarás tu mente de las imágenes de pasteles de boda. Hay un sinfín de tutoriales que pueden guiarte, prepara un playlist para tus sesiones de manicura en casa y acompaña tu postre favorito con un rico café o té.

4. Guantes

La temporada de frío puede actuar a tu favor y los guantes impedirán que te muerdas las uñas. ¿Y en días de calor? Guantes de látex. No son estéticos, el material no es apetitoso y el olor se impregna en las manos. ¡Adiós antojo de uñas!

5. Crema para manos y uñas

Goldkin Studios

Una crema nutritiva a base de aceite de almendras, de oliva o de rosa mosqueta mantendrá tus manos hidratadas y fortalecerá tus uñas. Esto evitará que se rompan y que te den ganas de morderlas al recordar los precios de los vestidos de novia.

6. Pastillas de menta

Muchas veces la ansiedad se traduce en una necesidad recurrente de llevar "algo” a la boca, en este caso son las manos. Las pastillas de menta o los chicles pueden ser buenos sustitutos; solo hay que tener cuidado de no caer en excesos o reemplazar un mal hábito por otro peor. 

7. Manos limpias

Malajim Rábago Photography

Cada vez que tengas antojo de uñas, lávate las manos. ¿Por qué? Los gérmenes bucales pueden causar infecciones u hongos en tus uñas, haciendo que adquieran una tonalidad amarilla y hasta café. A diferencia de los contrastes cromáticos que aportan los ramos de novia naturales, unas uñas amarillentas distan mucho de ser el mejor matiz para tu vestido de novia 2018, ¿cierto?

8. Kit de manicura ¡a la bolsa!

Si antes de morder tus uñas te detuvieras a observar lo bien cuidadas que están tus manos, sería difícil pensar en echar para atrás tanto trabajo, ¿no te parece? El objetivo es mantener unas manos bellas y un kit de bolsillo que contenga básicamente tijeras y lima de uñas te será muy útil. Tu mejor aliado en cualquier momento y lugar, así que llévalo siempre en tu bolsa.

Dejar las uñas en paz implica un esfuerzo mayor para algunas personas. Si es tu caso, puedes dividir tu meta en etapas sencillas. Por ejemplo, comienza por los meñiques hasta que llegues a los pulgares o al revés. Aprender cómo hacer recuerdos para boda también mantendrá tus manos ocupadas de una manera muy productiva. Hay quienes lo consiguen con tantita voluntad y hay quienes necesitan tratamiento de farmacia. En cualquier caso, piensa en positivo: los pasteles de boda son más sabrosos que las uñas, ¿no? Busca tu motivación y ya que encuentres el truco más efectivo para ti, ¡no desistas!