Studio by the Ferry

Cuántas veces no hemos visto en las películas que una pareja se compromete y, en lugar del clásico anillo de compromiso de oro blanco, improvisan con un aro de cebolla o el anillo de una lata de refresco. Comparado con la promesa de matrimonio y los pensamientos de amor que intercambien, poco importa el material, las piedras o cuánto cuesta el anillo de compromiso con el que están sellando su relación. Sin embargo, tratándose de una boda, todo tiene significado: desde el velo del vestido de novia hasta el lazo de boda o las arras. Lo mismo sucede con el anillo de compromiso. ¡Apréndelo todo sobre esta costumbre ancestral!

1. La vena del amor

Dupioni Wedding Studio

Si acabas de decir “sí” y no sabes en qué mano va el anillo de compromiso, tal vez debas empezar por esto. En México, la sortija de compromiso se coloca en el dedo anular de la mano izquierda. La tradición se remonta a la Antigua Roma, pues se creía que en este dedo nacía una vena que llegaba hasta el corazón: la vena amoris. También es por eso que se lleva en la mano izquierda.

Así, el anillo de compromiso atrapa el amor cerca de la palma de nuestra mano para que no pueda escaparse por la punta de los dedos. Así, “obliga” a que el amor cruce todo nuestro cuerpo hasta el corazón y se mantiene siempre conectado con este órgano vital.

A diferencia de México, Canadá, Inglaterra y Estados Unidos, entre otros muchos países, en países como India, Alemania o Rusia, el anillo se lleva en la mano derecha. Es lo único en lo que se modifica la tradición.

2. Miles de años, miles de compromisos

Incluso después de desintegrarse el Imperio Romano, más tarde, en la Edad Media, los anillos tenían incrustados sellos que se usaban para firmar cartas. Así, contenían la identidad de los hombres, quienes los regalaban a las mujeres como prenda amorosa y señal de confianza. Sin embargo, en 1477, el archiduque Maximiliano de Austria fue el precursor de la tradición del anillo de pedida que llegó a nuestros días. En este acto pionero, regaló a María de Borgoña un anillo de oro con un diamante incrustado, como muestra de su amor.

Desde entonces, esta costumbre no era más que un hábito exclusivo de la realeza, hasta que en el siglo 19, las joyas empezaron a popularizarse entre las clases adineradas. Inspiradas en esta sortija histórica, muchas firmas, como los anillos de compromiso Tiffany, conservan los diamantes como pieza central de estos preciados objetos.

3. Amor inagotable

Desconcertado entre cientos de imágenes de anillos de compromiso, puede que tu novio no encontrara el perfecto y en algún momento de desesperación pensara: “Mejor le doy unos aretes”. Claro que no está prohibido ni es inapropiado que te den otra joya para pactar el compromiso, pero hay una razón simbólica para que, entre toda la joyería nupcial, se elija siempre un anillo.

Aparte de que no necesita broches para ajustarse al dedo, es una circunferencia perfecta, por lo que no tiene un principio ni un final, exactamente igual que el amor. Es por eso que en las ceremonias también se intercambian anillos: simbolizan un amor eterno.

4. Diamantes, los favoritos

Jair Aparicio Photographer

¿Vieron Sherlock? En alguna escena del programa británico, Moriarty rompe el vidrio blindado que guarda las Joyas de la Corona y solo usa un chicle y un diamante. Esto es gracias a que el diamante es el material más duro en el mundo. Por eso, tradicionalmente, se colocan en los anillos de compromiso. Representan la eternidad, la inmortalidad e inquebrantabilidad del amor. Ya lo dijo la publicista Mary Frances Gerety en el que es considerado el mejor eslogan de la Historia: “Un diamante es para siempre”. Así que, si un día te quedas fuera de tu casa, sin llaves, tu anillo de compromiso puede salvarte (no, en serio: mejor no lo intentes).

Otro dato interesante, es que los diamantes naturales más jóvenes que andan rondando por allí mientras lees esto ya tienen sus 900 añitos de vida. Mientras, algunos diamantes artificiales solo tardan cuatro días en fabricarse y pueden pesar hasta cinco quilates. Por último, la leyenda dice que los diamantes son estrellas que cayeron del cielo y por eso son tan preciados.

5. Una piedra para cada anillo

No todos los anillos de compromiso deben tener diamantes: ¡todos seríamos pobres! ¿O todos seríamos ricos? Los zafiros y otras piedras de colores han sido las favoritas en las joyas de la realeza. Pero no por eso son los más caros: los soportes para estas piedras suelen ser más económicos que los de los diamantes. Además, cada piedra tiene su significado: los rubíes simbolizan el amor apasionado, mientras que los zafiros simbolizan sinceridad y buena fortuna.

Las piedras amarillas representan el entusiasmo y la alegría y las piedras verdes son para la fertilidad y la abundancia. Las piedras blancas son representación de pureza y virtud, mientras que las piedras púrpuras son símbolo de honor y discreción.

También el número de piedras en un anillo tiene significado: una piedra simboliza la unión de dos corazones en uno, mientras que tres piedras representan el pasado, el presente y el futuro y las etapas de la relación en cada tiempo. El 3 es un número con mucho significado en las religiones y puede simbolizar también que algo está completo.

6. Cortados por diferente tijera

Aunque hay al menos ocho tipos distintos de cortes de piedras preciosas para anillos de compromiso, los cortes circulares (talla brillante) son los que se prefieren con mayor frecuencia, probablemente porque comparten el significado del amor eterno, sin final. A este corte le sigue en popularidad el corte princesa que es bastante diferente, pues la piedra queda en forma cuadrada y con los ángulos muy afilados.

7. ¿De qué está hecho el anillo?

Macedo Fotografía y Vídeo

Durante años, los materiales más usados en las argollas de compromiso fueron el oro blanco y el oro amarillo. Sin embargo, en los últimos tiempos ha aumentado el uso del platino, aunque es un material sumamente caro, por lo que también es común escoger el paladio, que es un metal precioso y parecido al platino, pero más económico. Si buscas un anillo de compromiso barato y además hipoalergénico, el paladio, el titanio y el cobalto pueden ser opciones ganadoras.

8. El mes del compromiso

Febrero, el mes más romántico del año, cuando todas las personas que tienen a alguien se sienten dichosas y desbordan amor, no es el mes en el que más parejas se comprometen. A pesar de su fama, la mayor parte de los compromisos se proponen en diciembre. Quizás se deba al frío o a las ofertas de las joyerías, pero el último mes del año está saturado de propuestas matrimoniales.

9. El anillo más caro del mundo

Victor Herrera Photographers

Los precios de los anillos de compromiso pueden ser de lo más dispares. El metal y las gemas empleadas, así como la talla de la piedra pueden marcar grandes diferencias. Mientras que un anillo de compromiso promedio en México tiene 0.37 quilates y su precio no suele exceder los 10 mil pesos, De Beers, uno de los principales pesos pesados en la joyería mundial, tiene en su colección el anillo más caro del mundo, al menos por ahora.

Pesa 9 quilates y cuesta más o menos 2 millones de dólares. Sin embargo, este se queda corto junto a anillos de celebridades como Elizabeth Taylor y Kim Kardashian, cuyos anillitos, de diseño exclusivo, costaron 8 millones de dólares a sus parejas.

10. La regla de los tres meses

Rodrigo Ascencio Photography

Según las estadísticas, un novio promedio pasa cerca de tres meses buscando el anillo ideal. En este peregrinaje, visita cuatro tiendas y le muestran más o menos 27 modelos diferentes. Durante estos tres meses, quizás tu novio quiera ahorrar, porque el mito dice el anillo de compromiso debe costar el equivalente a dos o tres meses de salario. Sin embargo, no hay que ser exigentes: lo importante es que el valor del anillo se ajuste al presupuesto de la pareja.

Lo que puede ser un detalle bonito es que pases esos tres meses buscando un reloj para corresponder al anillo. En algunos lugares, esta es una tradición, ya que simboliza que el tiempo de ambos será el mismo cuando estén casados. Y, además, así no llegará tarde a la boda.

11. La preparación de la propuesta

Tres meses buscando anillo y pensamientos de amor para tu novia para hacer una propuesta de matrimonio inolvidable pueden irse como tres minutos. O como tres minutos bajo el agua. Según las encuestas, el 43% de los novios planea detalladamente el momento en el que realizarán su propuesta de matrimonio. Lo practican, lo imaginan y lo vuelven a practicar hasta que se lo saben de memoria. Mientras, el 46% de los novios decide improvisar a la hora de pedir matrimonio.

Dicho todo esto, ¿se decidieron ya a colocarse los anillos e ir encargando las invitaciones de boda o se lo pensarán otros tres meses antes de entregar el anillo de compromiso