MafEvents
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Cada historia de amor merece una fiesta única y esto no es algo que se reduzca a personalizar las invitaciones de boda o elegir muy bien la canción con la que abrirán la pista de baile. También el banquete pide su parte y los salones y fincas amplían cada vez más sus servicios susceptibles de ser adaptados. Sus catálogos de centros de mesa para boda van sumando páginas, las opciones de menú pueden integrar o no una mesa de dulces para boda y en el montaje de las mesas, el menaje y la mantelería captan la atención de los novios detallistas.

Si su locación para el banquete de boda les dará un abanico de opciones para elegir, hay varios puntos que deben conocer  antes de inclinarse por un servicio de mantelería u otro. Con mayor razón aún si decidieron contratar por separado el catering, el mobiliario y la decoración, No minimicen este detalle, pues más allá de su estricta funcionalidad, la mantelería será el vestuario de su banquete. Y aunque muchos proveedores acceden a algunos cambios, evalúen si conllevarán cargos extra y a cuánto ascenderán.

Las piezas de la mantelería

Sunset Event Coaching
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Las piezas básicas son el mantel y las servilletas, pero también hay juegos que incluyen muletón (una pieza que va debajo del mantel para proteger la mesa), otro mantel superpuesto, caminos de mesa e incluso cubresillas, que son una pieza que cada vez se usa menos. Tomando en cuenta el tipo de mobiliario, la locación y el horario de la celebración es como podrán determinar qué elementos se necesitan.

Por ejemplo, en una boda rústica, las mesas rectangulares de maderas como el nogal, el fresno o el roble lucen muy bien solo únicamente con unos centros de mesa para boda sencillos y un camino de tela. En cambio, para bodas clásicas, lo más habitual son los manteles largos que cubran por completo la mesa.

Tejidos para la mantelería

Nayara
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Las telas dublín y tergal son las más usadas en la confección de manteles y cubresillas. Son tejidos parcialmente elásticos, de caída ligera y se encuentran disponibles en una gran variedad de colores en acabado mate. Ambos tejidos son muy recurridos en eventos clásicos, de día o de noche, tanto en interiores como al aire libre.

El satén, tafetán y raso son más compatibles con estéticas glamurosas, urbanas y celebraciones nocturnas. Son suaves al tacto; su caída y brillo luce en manteles, cubremanteles, caminos de mesa y bandas para sillas.

La organza va mejor en ambientes románticos y recepciones diurnas. Su caída vaporosa y su efecto traslúcido contrasta de maravilla sobre lienzos mate, por lo que será una textura ideal para cubremanteles, caminos de mesa y lazos para los respaldos de las sillas.

Una de las tendencias que cada vez cobra más fuerza es dejar el mobiliario al desnudo o solo parcialmente, especialmente, si es de aspecto vintage o rústico. En estas atmósferas aparecen con más frecuencia los centros de mesa para boda económicos y originales sobre mesas rectangulares decoradas sutilmente con caminos de encaje, bordados, crochet o yute.

Los tejidos de algodón como granite son más recomendables para las servilletas, sobre todo, si hay invitados alérgicos al poliéster y a los tejidos sintéticos. Si no hay casos de alergia, el tergal, raso y tafetán son telas habituales también para este fin.

¿Los manteles también tienen cortes?

¡Claro que también hay cortes en la mantelería! En este caso, los tipos de manteles atienden a la forma y estilo de las mesas. ¿Y cuáles son los más habituales?

  1. Mantel de caja plegada. El faldón es largo y plisado, en forma de acordeón, lo que le da una apariencia formal. Este tipo de manteles se usa mucho en mesas de bienvenida o en la que aparecerá el pasteles de boda elegante, esperando ser partido.
  2. Mantel de pañuelo. Este corte es rectangular y se utiliza para cubrir totalmente tablones o mesas plegables.
  3. Mantel redondo. Es el mantel estándar para revestir las mesas circulares con cupo de 8 a 10 personas.
  4. Muletón o bajo mantel. Es una funda que se ajusta a la mesa para protegerla de golpes, derrames de líquidos, temperaturas altas y hasta evitar el ruido que pudiera provocar el menaje sobre la mesa. Va debajo del mantel y no debe verse, aunque también sirve para impedir que la estructura de la mes se vea cuando el mantel es calado.
  5. Mantel superpuesto o cubre mantel. Es una tela más corta que el mantel y se coloca sobre este. En esta categoría entran los caminos de mesa y tapetes individuales que pueden usarse solos o para contrastar el lienzo sobre el que se dispongan.

Colores para el montaje de mesa

Arquitectura de Eventos
Arquitectura de Eventos

El blanco siempre es un tono elegante, versátil para todas las temporadas y una garantía de éxito para todos los estilos, pues facilita el equilibrio de colores es imprescindible. Además, como no es necesario que todo el vestuario de sus mesas sea del mismo color, pueden emplear el blanco en el mantel y añadir algún color más vivo en las servilletas, los caminos o los superpuestos. 

En caso de que deleguen a los arreglos de mesa para boda el protagonismo del color, pueden neutralizar con mantelería en tonos crema, beige o versiones pastel de los colores principales de su decoración. Ese mismo balance pueden conseguirlo poniendo de base los tonos nude, que no solo se instalan en las tendencias de vestidos de novia 2019; también son un must en la decoración. 

Aunque no es el único factor a considerar, la época del año y el lugar en que se casen también puede ser un buen punto de partida. La primavera y el verano y las bodas al aire libre invitan a explosiones cromáticas en turquesa, verde, fucsia, naranja, amarillo, rosa y malva. En cambio, en el otoño y el invierno y en las bodas en interiores predominan colores más sobrios como azul, gris, violeta, mostaza, granate y gamas ocre.  

Sin embargo, las paletas estacionales son más flexibles y las estructuras típicas se renuevan con atrevidos acentos. Así que, anímense a jugar con matices más intensos para inyectar vida y profundidad al espacio.

L&L Eventos
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De la misma manera, la paleta de colores que se emplee debe alinearse al estilo de la celebración, pues un tono y otro pueden marcar la diferencia entre un estilo decorativo y otro. Por ejemplo, el blanco es básico en escenarios vintage y los tonos pasteles y motivos florales se adecuan a las ambientaciones shabby chic.

Los manteles con rayas azules o rojas pueden enmarcar temáticas náuticas o playeras y un divertido estampado a cuadros imprimirá un aire muy campestre. Pero difícilmente serán la primera opción cuando busquen mantelería para una boda elegante de inspiración urbana, en la cual los lienzos plateados lucirán muy bien. Los estampados jacquard dan un aire muy étnico y el dorado es la sofisticación que va con todo. ¡Pero todo con moderación!

¿Mantel largo o corto?

Iberostar Paraíso Maya
Iberostar Paraíso Maya

Aunque existe una regla de protocolo que indica que el mantel debe colgar, como mucho, un tercio de la distancia de la superficie al piso, esta norma no aplica en eventos de gala. Por lo que, además de proteger o disfrazar la estructura de las mesas, la longitud del mantel suma o resta formalidad a la decoración. Entre más largo sea, mayor elegancia, siempre que no arrastre. 

Los manteles cortos, caminos de mesa y tapetes individuales se ven con mayor frecuencia en fiestas más relajadas donde las estructuras no requieren cubrirse completamente. O bien, lucen muy bien al desnudo y no ameritan más que centros de mesa para boda sencillos y mantelería que contraste a modo de toque decorativo. Como cada boda es un mundo, no olviden dejarse aconsejar por sus proveedores de boda, quienes sabrán ofrecerles propuesta personalizadas para el tipo de banquete que tienen en mente.

Y ahora, cuando piensen en estilos decorativos, ¿los manteles serán lo primero que pase por su cabeza? Muchas veces, los arreglos florales para bodas son el primer chispazo y la decoración suele concentrarse en estos elementos. Es así como se pierden de vista piezas clave con las que se puede armonizar el ambiente. El mobiliario, la cristalería, mantelería y hasta los pasteles de boda pueden ser el acento que falta. ¿Ya habían prestado atención a este detalle o se les estaba pasando?