Luís Houdin Fotógrafo

Una playa privada, un Pueblo Mágico o un paraje en medio de la naturaleza pueden ser auténticos paraísos para poner un anillo de compromiso en sus vidas. Pero también la ambientación de una boda por demás especial. En los álbumes de fotos de las bodas destino siempre aparecen parejas con caras felices al escuchar sus pensamientos de amor, prometidas con sus vestidos de novia modernos e invitados pasándola muy bien. Si les gustaría vivir esta experiencia, lean con atención esta guía práctica.

¿Qué es una boda destino?

Carlos Carnero

Una boda destino es aquella en la que dos novios deciden casarse en un lugar diferente a donde viven ellos y la mayoría de sus invitados. Este tipo de enlaces implican un desplazamiento tanto para ellos como para sus invitados. Los destinos elegidos suelen ser espacios con gran belleza arquitectónica, histórica o natural, ya sea en su país de origen o en el extranjero.

El festejo suele durar de dos a cuatro días, según el deseo, el presupuesto y la disponibilidad de tiempo de la pareja. Generalmente, como recibimiento a los invitados, suele haber una fiesta o una reunión la víspera del enlace y una tornaboda posterior al día de la boda. Si habrá doble ceremonia, con frecuencia se opta por celebrar el matrimonio civil y el religioso el mismo día para optimizar tiempos, aunque no siempre es así.

¿Por qué están de moda?

Laura De la Torre

Las bodas destino están de moda por ser una extraordinaria y muy grata experiencia para los enamorados y sus seres queridos. Se enmarcan en lugares con maravillosos escenarios, se convierten en celebraciones íntimas y se traducen en unas vacaciones inolvidables en las que todos festejarán el amor de una pareja.

Además, para los novios puede ser un dos en uno, ya que pueden aprovechar el desplazamiento para no hacer otro viaje y tener ahí su luna de miel. Si este será su caso, no olviden empacar, junto con el traje y el vestido de novia, algún vestido de coctel, el bañador o unas botas de acampar, según su destino.

¿Dónde y cuándo celebrar una boda destino?

Además de increíbles destinos para bodas en la playa, México tiene lugares maravillosos para celebrar enlaces matrimoniales de ensueño, debido a su vasta riqueza cultural y natural. Como de la vista nace el amor, consideren en su búsqueda, además de lugares costeros, ciudades coloniales, haciendas, museos, edificios históricos y Pueblos Mágicos. Todo dependerá de sus gustos y presupuesto.

Antes de hacer la elección, deben consideran que el destino sea un sitio accesible para sus seres queridos, que sea en un mes del año con clima agradable (mayo, junio, julio y agosto son los meses favoritos) y que se realice en fin de semana o puente vacacional para que todos sus invitados confirmen, el brindis esté lo más al completo posible y la pugna por el ramo de novia natural esté concurrida.

Elegir el destino de su boda implicará una exhaustiva investigación. Para sentir una menor presión y tener la seguridad de que un profesional les ayude a tenerlo todo en orden, lo más práctico es delegar la organización en un wedding planner. Aunque ustedes tendrán que hacer algún viaje a la locación de destino, un coordinador de boda se ocupará de ayudarles con los trámites oportunos, la decoración, la ambientación, la búsqueda de proveedores locales o cuanto necesiten.

También pueden encontrar la opción de contratar en un hotel un paquete integral que incluya desde la ceremonia hasta el banquete, el festejo, el hospedaje y actividades turísticas para los invitados. Como en todo, los costos y servicios varían mucho de un lugar a otro, principalmente según las regiones y los escenarios, pues no es lo mismo casarse en Playa del Carmen que en San Miguel de Allende.

¿Cuánto cuesta?

Hotel Grand Park Royal Cancun Caribe

El costo de una boda destino varía como en toda boda, ya que depende mucho de los deseos de los novios y el número de invitados. Según datos de la Condusef, en México, una boda sencilla de 100 invitados, sin el plus de ser una boda destino, puede costar cerca de 110 mil pesos. Partan de este presupuesto para planear la suya y fijen un límite.

Normalmente, las bodas destino suelen ser más pequeñas, pero implican otro tipo de gastos, como los traslados y el alojamiento de ustedes y de los familiares más cercanos; el resto deberá correr con sus propios gastos. Una de alto nivel puede llegar a costar 250 mil pesos. Si quieren “apretarse” el cinturón, repasen la lista de invitados, platiquen con su proveedor de arreglos florales para boda para saber si hay algo que pueda ajustar u obsequien recuerdos para boda económicos. Sus invitados agradecerán el detalle incluso si no se gastan demasiado.

Los seis básicos

Adán Martín Fotógrafo

Lo más importante que debe considerarse a la hora de planear una boda destino puede resumirse en seis puntos:

  • 1. Elijan un destino de su agrado y de fácil logística. Tomen en cuenta que haya suficientes locaciones para banquetes de boda entre las que elegir, proveedores de boda profesionales, que los costos y tiempos de traslados y la conectividad aérea y terrestre del lugar sean manejables y que haya disponibilidad de hoteles para diferentes presupuestos.
  • 2. Sean considerados con la fecha. Busquen un equilibrio con la agenda de quienes quieren que los acompañen. Si la celebran durante un fin de semana, un puente o en temporada vacacional garantizarán la llegada de más invitados; pero en una fecha muy solicitada también se dispararán los precios de los servicios y de los traslados y alojamientos de familia y amigos.
  • 3. Averigüen qué trámites necesitan cumplir y en qué plazo. Los requisitos del Registro Civil pueden ser diferentes; por ejemplo, hay estados donde se requieren testigos para el enlace, realizar unos cursos prematrimoniales o tal vez les pidan certificado médico. Como hay circunstancias que no se solicitan en todos los estados, no dejen que esto los tome desprevenidos.
  • 4. Pidan cotizaciones y definan un presupuesto lo más realista posible.
  • 5. Elaboren la lista de invitados más allegados e imprescindibles.
  • 6. Valoren la posibilidad de contratar un wedding planner. De toda la agenda de tareas de boda, identifiquen cuáles creen que se les complicará realizar a distancia y pónganle un precio a la comodidad de que alguien se ocupe de eso desde el mismo destino. Un organizador de boda puede ser una parte esencial en estos casos.

¿Ya te imaginaste con tu vestido de novia corto en Los Cabos? ¿O con una interminable cauda de encaje en Guanajuato? Es hora de comentarlo en pareja y ponerse manos a la obra. Traten de tomar una decisión con el tiempo suficiente y no esperen hasta las invitaciones de boda para comunicar a sus seres queridos que se casarán fuera de la ciudad: un save the date tan puntual como puedan siempre se agradece. Amigos y familia estarán encantados de acompañarlos con sus vestidos de fiesta a la playa, al bosque o dondequiera que se vayan a prometer amor eterno. Será una experiencia inolvidable.