Jorge Mercado Photography
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Aun cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se ha pronunciado en todas sus resoluciones a favor del matrimonio igualitario y en 2015 declaró inconstitucionales las leyes locales que lo impidieran, en los 32 estados de México prevalecen las luces y sombras.

En algunas entidades, las parejas del mismo sexo pueden presentar su solicitud de matrimonio de manera sencilla y pasar rápidamente a la búsqueda de vestidos de novia o trajes de novio. En otras, se encuentran con leyes discriminatorias e instituciones omisas que los llevan a enredarse en juicios de amparo, lo que los obliga a poner en espera las invitaciones de boda o a casarse en otros lugares. Y aunque en la mayoría del país los códigos civiles todavía discriminan a las parejas LGBT, también hay gobiernos estatales y municipales que instan a los jueces del Registro Civil a que interpreten de forma igualitaria la ley y admitan sin trabas las solicitudes de matrimonio de las parejas del mismo sexo.

Cabe aclarar que, por la vía judicial, cualquier pareja puede formalizar su matrimonio en cualquier lugar del país. Y con independencia de dónde se celebre este, pueden estar tranquilos de que este será reconocido en toda la República. Es decir, si se casan en la Ciudad de México, ninguna instancia podrá cuestionar la validez del acta emitida en la capital, tampoco en cualquiera de los estados en los que aún no se acepte el matrimonio igualitario.

Fernanda Mercado Photography
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Ahora bien, si en su relación ya apareció un anillo de compromiso de oro blanco o están dando vueltas a la idea de dar el siguiente paso, esta información totalmente actualizada y pormenorizada por estado les interesa. Por el momento, 19 estados celebran matrimonios entre personas del mismo sexo y en algunos más es posible en municipios aislados.

Aguascalientes: sí

Aunque el Código Civil de Aguascalientes no ha sido modificado para integrar el matrimonio igualitario, en la práctica, las parejas del mismo sexo pueden casarse y sin necesidad de interponer amparo. Esto, debido a una resolución de la SCJN que en 2019 invalidó la definición de matrimonio en las leyes locales.

Si bien el Código Civil todavía establece que un matrimonio es "la unión legal de un solo hombre y una sola mujer” para “perpetuar la especie y crear en ellos una comunidad de vida", la sentencia de la corte federal obliga a que las autoridades locales interpreten esa ley de forma no discriminatoria. De hecho, en abril de 2019 se celebró la primera boda igualitaria en Aguascalientes que no necesitó amparo.

Baja California: sí

Legalmente, en Baja California no está reconocido el matrimonio igualitario. Sin embargo, en la práctica, sí se celebran uniones entre personas del mismo sexo desde que, en noviembre de 2017, el Ejecutivo estatal giró instrucciones para que los jueces del Registro Civil no pusieran impedimentos a las parejas del mismo sexo por su orientación.

Como es una voluntad que emana directamente del gobierno estatal, la firmeza de esta disposición no es del todo irrevocable. La sombra de que pudiera ser revertida por futuras administraciones contrarias al matrimonio gay plantea la necesidad de reformar en algún momento el Código Civil del estado.

Torres Fotografía
Torres Fotografía

Baja California Sur: sí

El 27 de junio de 2019, víspera del Día Internacional del Orgullo LGBT, pasará a la historia de Baja California Sur. Fue cuando el Congreso del Estado aprobó las reformas al Código Civil local que permitirán el matrimonio entre personas del mismo sexo sin tener que promover juicios de amparo.

Desde 2014 la SCJN declaró inconstitucionales algunos artículos de dicho código por describir el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer que tiene el fin de procrear. Una vez entre en vigor la reforma, ya no habrá pretextos para bloquear los trámites de matrimonio a las parejas del mismo sexo que deseen casarse.

Campeche: sí

En respuesta a una iniciativa del gobierno estatal y de algunos diputados locales, el Congreso del Estado de Campeche reformó el Código Civil en mayo de 2016. Desde entonces, las parejas LGBT ya no han tenido que lidiar con la administración ni interponer juicios de amparo, que es la vía por la que optaron los primeros matrimonios igualitarios que empezaron a registrarse desde 2014.

Epiq Fotografía Social
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Chiapas: sí

En julio de 2017 y por invalidación de algunos artículos del Código Civil local, la SCJN obligó al estado de Chiapas a admitir el matrimonio igualitario y permitir que las parejas homosexuales puedan casarse sin necesidad de amparo. Esta acción de inconstitucionalidad fue promovida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, que buscaba anular la definición de matrimonio.

En el Código Civil de Chiapas todavía se describe el matrimonio como un contrato exclusivo entre hombre y mujer. Sin embargo, a los artículos invalidados los antecede una acotación sobre la resolución de la corte que despeja toda duda sobre cómo debe ser interpretada la ley.

Fue hasta junio de 2018, casi un año después del fallo de la Corte, cuando en Tuxtla Gutiérrez se registró el primer matrimonio gay del estado que no necesitó amparo constitucional.

Chihuahua: sí

El caso es bastante similar al de Baja California, ya que las parejas del mismo sexo pueden contraer matrimonio gracias a un mandato gubernamental de 2015.

Aunque desde 2013 ya se habían celebrado varias bodas a raíz de sendas resoluciones de juzgados de distrito, las Legislaturas locales que se han sucedido desde entonces han omitido poner en agenda la reforma al Código Civil. Por ello, fue el Ejecutivo el que actuó y dio las instrucciones a los funcionarios del Registro Civil para que no se discrimine por orientación sexual.

Javier Troncoso Photographer
Javier Troncoso Photographer

Ciudad de México: sí

La Ciudad de México, entonces Distrito Federal, fue la primera entidad en legislar para reconocer el matrimonio igualitario y permitir la adopción homoparental. La Asamblea Legislativa fue pionera en el país al aprobar en 2009 las enmiendas al Código Civil y al Código de Procedimientos Civiles que hicieron historia en la lucha del movimiento LGBT en México y en toda América Latina.

Con la reforma, que cumplirá 10 años en diciembre de 2019 (en marzo de 2020, si se considera la fecha de su entrada en vigor), se eliminaron las referencias a “hombre” y “mujer” para pasar a hablar de “contrayentes”.

Asimismo, se redefinió el concepto de matrimonio: “Matrimonio es la unión libre de dos personas para realizar la comunidad de vida, en donde ambos se procuran respeto, igualdad y ayuda mutua”.

Desde entonces, y según medios locales, se han casado cerca de 10 mil parejas LGBT y se han concretado una veintena de adopciones.

Néstor Winchester Fotógrafo
Néstor Winchester Fotógrafo

Coahuila: sí

Casi cinco años pasaron desde que, después de la Ciudad de México, otro estado aprobara por la vía legislativa los matrimonios entre personas del mismo sexo. En septiembre de 2014, Coahuila se convirtió en el segundo estado de la República en reconocer legalmente los mismos derechos civiles a todos sus ciudadanos, sin discriminación por definición sexual, incluida la extensión de la cobertura de seguridad social a la pareja.

Unos meses antes, en febrero de 2014, el Congreso local ya había aprobado las adopciones homoparentales.

Cabe destacar que desde 2007 en Coahuila existía una fórmula precursora del matrimonio, el Pacto Civil de Solidaridad. Aunque sin todas las garantías del matrimonio, este contrato da certeza legal al concubinato tanto de parejas gay como heterosexuales.

Y esta fue la principal alternativa de las parejas del mismo sexo hasta que se aprobó el matrimonio igualitario. Gracias a esta fórmula y a diferencia de otras muchas entidades del país, en Coahuila no se presentaron juicios de amparo ante la SCJN para reclamar una interpretación paritaria de la ley.

Colima: sí

En mayo de 2016 y por unanimidad, el Congreso del Estado de Colima daba un paso adelante en el reconocimiento del derecho a casarse de las parejas del mismo sexo. Las reformas al Código Civil desheterosexualizaban el concepto de matrimonio en un ejercicio de armonización que implicó modificar más de un centenar de artículos del Código Civil.

La reforma no llegaba por iniciativa genuina del Congreso, sino en respuesta a la declaratoria de inconstitucionalidad de la SCJN. Desde 2013, la Corte no solo había concedido el amparo a varias parejas a las que las autoridades locales habían negado el registro de su matrimonio. También determinó en 2015 que la diferencia que establecía la ley de Colima entre “matrimonio” y “enlace conyugal” (un tipo de unión civil) era discriminatoria y vulneraba el derecho a la igualdad.

Momentos Wedding Studio
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Durango: no

A pesar de que en 2015 la SCJN ya tachó de inconstitucionales (pero no invalidó) las legislaciones locales que impidieran el matrimonio entre personas del mismo sexo, en febrero de 2017 y en mayo de 2019 el Congreso local de Durango rechazó sendas iniciativas que iban en esta línea.

Pese a estos dos reveses legislativos, en declaraciones a medios locales, las autoridades del Registro Civil del estado manifestaron que atenderían las solicitudes de parejas del mismo sexo, pero se siguen detectando dificultades en la puesta en práctica. A falta de un compromiso real y de mayores garantías, la vía judicial mediante amparo se perfila como la fórmula más certera para los matrimonios homosexuales en Durango.

Estado de México: no

Pese a las varias iniciativas presentadas en el Congreso local para legislar a favor del matrimonio igualitario, ninguna ha prosperado, pues el tema permanece en discusión. Las parejas LGBTTTI mexiquenses se enfrentan a la resistencia de la mayoría de los diputados locales, pero también a la de las instituciones estatales y municipales, que las orillan a tener que promover juicios de amparo ante juzgados de distrito o la SCJN.

De acuerdo con el Código Civil del Estado de México vigente a la fecha, el matrimonio es una unión exclusiva entre un hombre y una mujer. En municipios como Naucalpan ya se valora instruir a los jueces del Registro Civil para que celebren matrimonios entre personas del mismo sexo, pero todavía no es un hecho.

Alejandro Álvarez
Alejandro Álvarez

Guanajuato: no

En 2014 se celebró en Guanajuato el primero de varias decenas de matrimonios entre dos personas del mismo sexo. Las dos mujeres pudieron formalizar su relación solo después de que un juzgado de distrito fallara a su favor, considerando que la negativa del Registro Civil había sido discriminatoria y lesionaba sus derechos humanos.

La redacción del Código Civil del estado todavía concibe el matrimonio como algo exclusivo de una relación hombre-mujer y las iniciativas de reformarlo no han calado en la cámara. Pese a las recurrentes resoluciones tanto de la SCJN como de los juzgados de distrito, el amparo constitucional es la única opción para el matrimonio igualitario en Guanajuato.

Guerrero: no

A falta de un acuerdo legislativo para dar luz verde al matrimonio igualitario en el estado de Guerrero, una parte de los diputados propone incorporar al Código Civil las “uniones civiles entre parejas del mismo sexo”.

Con esto, se blindaría aún más el matrimonio y se relegaría a las parejas LGBT a otras fórmulas sucedáneas. Colima había sido otro de los estados que recurrió a una alternativa muy similar, la cual terminó siendo calificada de discriminatoria por la Suprema Corte.

Ha trascendido que en algunos municipios guerrerenses sí se han podido celebrar bodas entre personas del mismo sexo sin necesidad de interponer amparo. Pero, al margen de estos casos aislados, la vía judicial es la opción de quienes, en primera instancia, topen con las trabas del Registro Civil. Lo positivo es que el resultado siempre protegerá  los derechos humanos de los demandantes.

Fabián García Photography
Fabián García Photography

Hidalgo: sí

En mayo de 2019, el Congreso del Estado de Hidalgo reconoció formalmente el derecho al matrimonio de las parejas del mismo sexo. La disposición entró en vigor un mes después y fueron dos mujeres de Puebla quienes, en Tulancingo, sellaron el primer matrimonio igualitario sin necesidad de amparo.

Con esta armonización legislativa, se acataba, aunque con casi tres años de atraso, la resolución de la Suprema Corte que en 2016 consideró que varios artículos de la Ley para la Familia del Estado de Hidalgo eran inconstitucionales.

Jalisco: sí

En Jalisco, las parejas LGBT puede celebrar su matrimonio sin trabas administrativas ni necesidad de ampararse por la vía judicial. El detonante de este avance fue que en 2016 la SCJN invalidó algunos artículos del Código Civil local por considerarlos discriminatorios.

Fue a raíz de una acción de inconstitucionalidad promovida por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que se sumaba al fallo de 2015 y en el cual la misma corte declaraba inconstitucionales los códigos estatales que fueran excluyentes con cualquier orientación sexual.

A la fecha, el Poder Legislativo local ha sido omiso al no cambiar la redacción de la ley, como le ordenó la Suprema Corte, y también mantiene suspendida la discusión legislativa sobre el matrimonio igualitario.

Maya Lagos
Maya Lagos

Michoacán: sí

En el estado, las parejas del mismo sexo pueden casarse sin obstáculos desde mayo de 2016, cuando el Congreso local aprobó reformas al Código Familiar de Michoacán.

Desde 2014 ya se habían celebrado varias bodas igualitarias con los amparos constitucionales concedidos por la justicia federal. Sin embargo, el reconocimiento legislativo permitirá dar mayor certeza a las parejas LGBTTTI que quieran cambiar su estado civil de manera sencilla y expedita y sin la inversión de tiempo y recursos que implica un amparo.

Morelos: sí

El 28 de junio de 2016, coincidiendo con el Día Internacional del Orgullo LGBT, el Congreso local y la mayoría de los municipios de Morelos aprobaron reformas a la Constitución Política, el Código Familiar y el Código Procesal Familiar. Así, igualaban el derecho al matrimonio de las parejas del mismo sexo al del resto de los enamorados.

El Poder Legislativo y los municipios asimilaban así la resolución de 2015 de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que declaraba inconstitucionales, aunque no invalidaba, las leyes estatales que impidieran en México el matrimonio igualitario. Las bodas LGBT que anteriormente se habían celebrado habían tenido que ser mediante amparo presentado ante juzgados de distrito, procedimiento que ya es innecesario.

NRG Photo & Video
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Nayarit: sí

Después de varios amparos concedidos por juzgados de distrito a parejas del mismo sexo, en diciembre de 2015, el Congreso local de Nayarit aprobó reformas al Código Civil. Estas modificaban la definición de “matrimonio” para que este dejara de ser considerado en la ley como un contrato entre “un solo hombre y una sola mujer”.

Tan solo unas semanas después, dos mujeres oficializaban en Tepic el primer matrimonio igualitario en el estado en el que no fue preciso recurrir a los tribunales.

Nuevo León: sí

En febrero de 2019 la SCJN añadió Nuevo León a su “lista negra”. La Suprema Corte invalidó varios artículos de su Código Civil por estimar que violaban el derecho a la igualdad. Unos días después, dos mujeres se casaban en San Nicolás de los Garza y se convertían en el primer matrimonio igualitario del estado que no tuvo que apelar a la inconstitucionalidad del marco normativo para hacer valer sus derechos.

El Código Civil todavía no se armoniza y su redacción aún es segregativa. Sin embargo, las oficialías del Registro Civil de los municipios de Nuevo León ya tramitan las solicitudes de matrimonio de personas del mismo sexo sin trabas burocráticas ni necesidad de amparo.

Lorena Puente Bodas y Eventos
Lorena Puente Bodas y Eventos

Oaxaca: sí

El 28 de agosto de 2019, el Congreso local de Oaxaca aprobó reformas al Código Civil estatal para admitir el matrimonio igualitario. Aunque la jurisprudencia ya lo permitía sin necesidad de interponer amparo, las bodas entre personas del mismo sexo ya podrán formalizarse sin obstáculos legales ni de interpretación por parte de las oficialías. Dicha reforma incluye también aspectos como que la identidad de género puede no tener concordancia con el sexo del ciudadano.

Como contexto, la primera sala de la Suprema Corte ya se había pronunciado en abril de 2013 y declaró inconstitucional el artículo del Código Civil estatal de Oaxaca que definía el matrimonio como el contrato entre “un solo hombre y una sola mujer que se unen para perpetuar la especie”.

Pese a que esta resolución debería haber sentado un precedente en la entidad, fue hasta noviembre de 2018 que se celebró el primer matrimonio LGBT de Oaxaca en el que las contrayentes no tuvieron que pedir que un tribunal federal protegiera sus derechos civiles. La jurisprudencia se había hecho esperar.

Hotel Suites Villasol
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Puebla: sí

En agosto de 2017, la Suprema Corte obligó a abrir los candados del Código Civil poblano que obstaculizaban el matrimonio igualitario. En la línea de muchos otros códigos estatales, el de Puebla limitaba el derecho a casarse a las uniones de hombre y mujer abocadas a perpetuar la especie.

Esta condición fue la que propició que la Corte invalidara el fragmento del artículo que consideró “violatorio de los principios de igualdad y no discriminación”. A partir de entonces, las parejas homosexuales que quieran casarse en Puebla podrán hacerlo sin la objeción de los jueces y el personal del Registro Civil. Y, lo más importante, sin tener que promover amparo constitucional.

Después de varios reveses en juzgados de distrito y de que varios amparos tuvieran que escalar a la SCJN, comenzaba así un nuevo capítulo en el reconocimiento de derechos para la comunidad LGBTTTI en el estado.

Fer de la Rosa Photography
Fer de la Rosa Photography

Querétaro: en la capital

Casi tres años pasaron desde que en 2014 pudo celebrarse el primer matrimonio igualitario de Querétaro (con la protección federal de un juez de distrito) hasta que el mismo municipio de Querétaro manifestó su voluntad de admitir sin amparo las solicitudes de matrimonio entre personas del mismo sexo.

El tema del matrimonio gay también está congelado desde hace varias legislaturas en el Congreso local. Y este argumento se vuelve arma arrojadiza en las oficialías del Registro Civil de prácticamente todo el estado.

A las solicitudes rechazadas en esta primera instancia solo les queda la opción de ampararse ante un tribunal federal. Y esperar que el Legislativo reforme la definición de matrimonio como un “vínculo jurídico por la unión de un hombre y una mujer, si es que la SCJN no la invalida antes.

Quintana Roo: sí

En Quintana Roo nunca hubo un impedimento legal para que las personas del mismo sexo pudieran casarse. Como el Código Civil no tiene candados ni definiciones exclusivistas para parejas heterosexuales, nunca fue necesaria la modificación de las leyes locales ni la interposición de amparos constitucionales.

A pesar de algunas objeciones al principio, en 2011 consiguieron su acta los primeros matrimonios entre personas del mismo género; hoy está aceptado en la práctica totalidad del estado.

Weddings Mahahual
Weddings Mahahual

San Luis Potosí: sí

Con reformas al Código Familiar para el Estado de San Luis Potosí aprobadas en mayo de 2019, el Congreso local de esta entidad fue uno de los últimos en legislar a favor del matrimonio igualitario y de la adopción homoparental. Tener que ampararse ante juzgados federales es cosa del pasado.

Antes de llegar a este punto, la comunidad LGBT en el estado tuvo que enfrentar varios juicios de amparo para que les fuera reconocido su derecho al matrimonio. El primero de ellos fue resuelto en 2017, para el cual ya pesaba la tesis jurisprudencial de la SCJN, que en 2015 había declarado inconstitucionales los códigos civiles que atentaran contra la igualdad por cuestión de orientación sexual.

Sinaloa: no

También reciente (y muy sonado) ha sido el debate sobre el matrimonio igualitario en el Congreso del Estado de Sinaloa. En junio de 2019, el pleno rechazó reformas al Código Familiar estatal que habrían permitido las bodas entre personas del mismo sexo y, con ello, la paridad de derechos con el resto de la ciudadanía.

Después de este portazo legal, las parejas homosexuales que quieran contraer matrimonio en Sinaloa tendrán que hacerlo exclusivamente por vía judicial, es decir, interponiendo un amparo constitucional ante un juzgado federal. Esta ha sido la alternativa desde el primer fallo de la SCJN al respecto, que en 2016 permitió a dos hombres casarse en Los Mochis.

Maya Lagos
Maya Lagos

Sonora: no

De momento, el Congreso de Sonora todavía no legisla a propósito del matrimonio igualitario. Algunos grupos parlamentarios plantean a los medios locales su voluntad de presentar una iniciativa que reforme el ordenamiento jurídico del estado.

Sería preciso modificar los códigos Civil y de Procedimientos Civiles, así como el Código de Familia para el Estado de Sonora, que establece que “es jurídicamente imposible el matrimonio contraído entre sujetos del mismo sexo”.

Desde el primer matrimonio igualitario en Sonora (septiembre de 2015), cerca de medio centenar de parejas han podido casarse, solo con amparo constitucional promovido ante tribunales federales. Y todo apunta a que así se mantendrá durante un tiempo, pues los poderes Legislativo y Ejecutivo se resisten al cambio.

Tabasco: no

Al igual que en Sonora y en más estados, en Tabasco todavía no se cumplen las promesas parlamentarias de presentar una iniciativa de reforma que permita que se celebren matrimonios entre personas del mismo sexo.

Y como la ley tabasqueña no ofrece las mismas garantías civiles a todos sus ciudadanos, a las parejas de hombres o mujeres que quieran contraer matrimonio siempre les queda la opción del amparo constitucional.

El proceso es más lento que un trámite ordinario, pues según la entidad puede prolongarse desde unos pocos meses a más de un año. Pero en ninguna ocasión el resultado final ha sido desfavorable con quienes han reclamado sus derechos.

El primer matrimonio gay de la historia de Tabasco fue el de dos varones en febrero de 2015. En una oficialía del Registro Civil de Villahermosa les fue rechazada su solicitud de matrimonio, por lo que llevaron su caso a la SCJN, la cual falló a su favor y obligó a las autoridades municipales a casarlos.

PhotoFeelings Weddings
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Tamaulipas: no

Al Congreso local de Tamaulipas se le agota el tiempo. En noviembre de 2018, la Suprema Corte de Justicia de la Nación inició la declaratoria de inconstitucionalidad de un artículo del Código Civil de dicho estado por impedir el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Esta medida obligará a la Legislatura estatal a discutir y reformar en un plazo máximo de 180 días hábiles (los periodos de receso legislativo se consideran inhábiles) el marco legal que sea discriminatorio con la población LGBTTTI.

Mientras nada cambie, en Tamaulipas, la única salida para el matrimonio gay es promover un juicio de amparo ante un juzgado federal o la SCJN, cuyos fallos han propiciado la celebración de unas 25 bodas igualitarias en el estado de 2015 a la fecha.

Tlaxcala: no

La primera ceremonia de boda gay que se ofició en Tlaxcala fue entre dos mujeres, a comienzos de 2016. Más de tres años después, no existe previsión de que el Congreso local saque pronto de la congeladora el tema del matrimonio entre personas del mismo sexo. Tampoco parece que los gobiernos estatal o municipales vayan a pedir a los jueces del Registro Civil que interpreten la ley de forma menos literal y más igualitaria.

Por eso, las parejas del mismo sexo que quieran casarse en el estado tendrán que asumir un trámite extra y seguir exigiendo el amparo constitucional a los juzgados de distrito. Podrán invocar a la jurisprudencia, ya que en 2015 la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró inconstitucionales (aunque no invalidó) las legislaciones civiles que promovieran la desigualdad y la discriminación por orientación sexual.

Rockstar Studio
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Veracruz: no

Los impedimentos al matrimonio igualitario en Veracruz entraron en una espiral. Los empleados del Registro Civil argumentan que no pueden casar a personas del mismo sexo porque estarían incumpliendo la ley, que en sí misma discrimina por orientación sexual.

El turno está ahora en el Legislativo veracruzano, pero el Congreso local aplazó una vez más el debate para reformar el Código Civil. El 27 de junio de 2019, víspera del Día Internacional del Orgullo LGBT, tanto el colectivo LGBTTTI como sus detractores esperaban que la iniciativa fuera tratada en sesión legislativa. Tendrá que ser en otra ocasión.

Lo cierto es que la conquista del matrimonio igualitario en México está por cumplir una década (la Ciudad de México legisló a favor de ello en 2009) y en reiteradas veces la SCJN exhortó a los estados a modificar sus leyes discriminatorias con las parejas del mismo sexo. Y precisamente ante la SCJN o ante los juzgados de distrito es donde las parejas gay deben presentar sus amparos constitucionales, la única opción legal en Veracruz para quienes deseen que su derecho al matrimonio se proteja.

Yucatán: no

En abril de 2019 y con una insólita votación en secreto, el Congreso local de Yucatán rechazó las reformas que habrían permitido el matrimonio igualitario en el estado. La opinión pública criticó que la votación en el pleno se desarrollara de una manera tan opaca, por lo que se desconoce quiénes fueron los diputados que votaron a favor y en contra.

No era la primera iniciativa de la cámara yucateca, pero sí la que más había prosperado al llegar a ser dictaminada por una comisión parlamentaria y sometida al pleno. 

El resultado es que, por los obstáculos legales y burocráticos, las parejas LGBT yucatecas tendrán que seguir solicitando el amparo constitucional a la Justicia federal. Así se vino haciendo desde que el primer matrimonio entre dos varones, celebrado en Mérida en 2013.

Miguel Navarro Fotografía
Miguel Navarro Fotografía

Zacatecas: en algunos municipios

Al menos los municipios de Zacatecas y Villanueva ya anunciaron a principios de 2019 que en sus oficialías se podrán registrar matrimonios entre personas del mismo sexo. Será sin trabas administrativas y sin tener que solicitar amparo constitucional a un juzgado federal o a la SCJN.

En términos prácticos, se puede considerar que esta voluntad de los gobiernos municipales es un avance en el reconocimiento de derechos. Sin embargo, la comunidad LGBTTTI teme que este tipo de medidas se puedan revertir con el cambio de administración.

En tanto, en el Congreso local la discusión para reformar el Código Familiar para el Estado de Zacatecas se mantiene en punto muerto por el distanciamiento de las posturas a favor y en contra. Dicho código condiciona el matrimonio a uniones “de un hombre y una mujer (…) con la posibilidad de procrear”.

En consecuencia, las parejas LGBT que deseen contraer nupcias en municipios diferentes a Zacatecas o Villanueva tendrán que recurrir a los juzgados de distrito o a la Suprema Corte.

¿Y en los consulados mexicanos?

Desde principios de 2019, la Secretaría de Relaciones Exteriores anunció que las parejas de mexicanos del mismo sexo residentes en el extranjero que deseen contraer matrimonio según la ley mexicana podrán hacerlo en cualquiera de sus consulados.

La medida fue en respuesta a la sentencia de la SCJN a favor de dos mexicanos residentes en Nueva York y en contra del Consulado de México en esa ciudad estadounidense, el cual había rechazado su solicitud de matrimonio.

Rubén G Valverde Photography
Rubén G Valverde Photography

¿Les sirvió la información para emprender con ánimo la búsqueda de los arreglos florales para su boda o se dieron cuenta de que necesitarán asesoría jurídica al respecto? En algunos lugares, las comisiones estatales de Derechos Humanos y los grupos de activistas LGBTTTI se convierten en aliados para las parejas del mismo sexo que consideran reclamar por la vía judicial su derecho a casarse. Sea cual sea el camino, no pierdan el entusiasmo: en menos de lo que imaginan, estarán partiendo su pastel de boda y brindando por el amor en cualquiera de sus expresiones.