¿Cuántas veces has ido de compras y has vuelto a casa con vestidos de fiesta y otras prendas que te encantan? Y, si esas ocasiones son emocionantes, ¡imagínate cuando compres tu vestido de novia! Comprar el vestido es una experiencia distinta para cada novia: puede ser estresante, divertido, tardado o fascinante, pero siempre es entrañable porque esa imagen con peinado recogido y un vestido perfecto que te ha rondando por años la cabeza se ha hecho realidad. 

Si no quieres llegar en blanco al probador, puedes empezar por conocer la forma del vestido que va mejor con tu cuerpo, imaginar el color y checar en catálogos lo que está de moda esta temporada. Y, cuando empiece la acción, no olvides aplicar los siguientes tips.

1. Una opinión certera

Nunca está de más pedir uno que otro consejillo para decidir qué vestido llevarás al altar. Sin embargo, procura no llevar muchos acompañantes a tus pruebas para que no te abrumes ni te confundas. Elige a personas que te conozcan bien y con quienes tengas mucha confianza, como tu mamá, tus hermanas o tu mejor amiga, y procura que sean un número non para desempatar las opiniones sobre los vestidos que te pruebes.

Cuando te midas un diseño o le hagan ajustes al que hayas elegido, escucha las opiniones de tus acompañantes y valora su apoyo. También es recomendable que te asesores con profesionales o con el personal especializado de la tienda.

2. Procura tu comodidad

Pammy Prado Fotografía

Tu vestido de novia debe ser, por encima de todo, cómodo. Esto significa que debes poder moverte con libertad y que debe de gustarte cómo te ves cuando lo usas. Para hacer la compra correcta, debes procurarte todo tipo de comodidades: para empezar, debes estar contenta con la tienda en la que vayas a comprarlo y debes de contar con una modista o costurera profesional que te ayude a hacerle ajustes a tu modelo.

Los vestidos de novia no suelen ceñirse a tallas estándares, por lo que hacer modificaciones es normal. Cuida que tu vestido no te apriete, pruébatelo con ropa interior que se parezca a la que vas a usar en el día B, con zapatos del mismo estilo que quieras llevar en tu boda y ¡modélalo! Camina, baila, recógete el cabello, suéltatelo, brinca si quieres: tu vestido debe hacerte sentir segura en todo momento.

3. Respeta tu presupuesto

Torres Fotografía

No te dejes llevar por la emoción del momento y ten en cuenta que hay varios gastos que deben cubrirse además del vestido. Sólo para tu look necesitarás joyería, maquillaje, peinado y zapatos, por lo que tu presupuesto debe estar bien calculado y distribuido para que no tengas que reducir la calidad de ningún componente.

En caso de que te gustara un modelo un poco más caro de lo que habías pensado, charla con tu novio o con tus padrinos para ver si hay alguna manera de quedarte con el vestido de tus sueños. Sin embargo, procura ponerte límites y ser firme en tu decisión.

4. Tómate tu tiempo

Empieza a probarte vestido unos seis meses antes de la boda para que no te agarren las prisas y para que puedas ajustar tu presupuesto en caso de que sea necesario. Mídete todos los vestidos que necesites hasta encontrar el que te guste, pero, una vez que lo tengas en la mira, ya no busques más modelos porque te agobiarás.

Si el diseño que te gusta no te queda y no puede modificarse, o por alguna razón no está disponible, no te deprimas y abre tu mente a otras opciones: el vestido perfecto para ti está por allí, en algún lugar.

Cuando te midas los modelos, pasa todo el tiempo que necesites en el probador. Para ello, destina días exclusivamente a tu búsqueda y a las pruebas posteriores: ¡evita el estrés y disfruta de tu vestido desde ahora!

5. Confía en tu instinto

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Sólo tú tienes la última palabra sobre tu vestido de novia, así que no dejes que nadie te presione para comprar un modelo que no te convenza del todo. Incluso si el vestido de tus sueños no aparece cuando lo busques, elije uno que te haga sentir bien, pero que de verdad te haga sentir bien.

Cree en tu estilo y busca el diseño que se ajuste a tu personalidad: las últimas tendencias no deben dictar lo que llevarás en tu gran día, sino tu corazón. Si tu búsqueda o tus pruebas empiezan a ser estresantes, quizás debas detenerte un poco.

Comprar tu vestido puede ser una experiencia muy especial siempre y cuando la disfrutes, así que respira profundo y mira tu modelo: ¿te ves caminando en tu ceremonia con tu ramo de novia y bailando en tu recepción con este vestido? Si es así, ¡sigue adelante: encontraste al ideal!... Ahora sigue escoger el peinado para boda, ¿tienes alguno en mente?