El vestido de novia ya está elegido, solo le faltan unos ajustes antes de la siguiente prueba. Las invitaciones para boda también han recibido respuesta de la mayoría de sus seres queridos. ¿Y los trámites? Así como la decoración, la iluminación y los pasteles de boda les permiten ponerse creativos, esta posibilidad no cabe cuando se trata de hacer frente a los requisitos necesarios para casarse, incluidos los cursos prematrimoniales.

Los cursos o pláticas prenupciales son indispensables para poder concretar el enlace matrimonial ante la religión católica. Se trata de unas sesiones que son impartidas en la iglesia y que tienen como finalidad abordar temas a los que se enfrentará la pareja, generalmente desde un enfoque espiritual. En particular, tratan cuestiones sobre la comunicación, la buena convivencia, las nuevas responsabilidades que adquirirán, qué pasa si deciden ser padres y, sobre todo, saber cuál es el significado del matrimonio en la fe católica. ¿Quieren saber más acerca del tema?

¿Qué se hace en estos cursos?

La entrega del anillo de compromiso fue el comienzo de su camino hacia la boda, pero toda carrera necesita preparación. Y los cursos prenupciales tienen como finalidad preparar a los contrayentes para la nueva vida de casados que están por emprender con un enfoque humanístico basado en la fe.

Entre charlas y ejercicios se destacan problemas a los que se van a enfrentar. El amor y su compromiso de pareja podrán resolver muchos problemas, pero también es importante dotarse de herramientas emocionales que fortalezcan su matrimonio y eviten que este se desgaste. A veces estas habilidades para la vida en pareja se adquieren por la propia experiencia; otras, por platicar con otras parejas y otras, por la visión que pueda ofrecerles una persona que les sirva de guía; en este caso, un sacerdote.

Mediante actividades de trabajo personal, en pareja y en grupo podrán compartir sus principales inquietudes sobre la vida marital en sentido amplio. Desde el sentido del matrimonio con una óptica religiosa, hasta las finanzas del hogar y la resolución de conflictos de pareja. La retroalimentación será muy enriquecedora para todas las parejas que coincidan en la dinámica.

¿Por qué se toma este curso?

Pammy Prado Fotografía

La idea es que, gracias a la información brindada y basada en la religión católica, tradiciones y, por supuesto, en la Biblia, la pareja aprenda a enfrentar su nuevo rol dentro del matrimonio. Y en lo que respecta a papeleo básico, al finalizar el curso, se les extenderá un certificado de que lo concluyeron satisfactoriamente, documento que deberá ser presentado con los demás trámites.

Como es un requisito para las bodas católicas, únicamente las parejas que se casen por este credo tendrán que asistir a las pláticas. En ocasiones, también se pide que algunos familiares asistan para tener una mejor retroalimentación realizando pequeños retiros espirituales de un día.

¿Hay que pagar?

Al solicitar información sobre la documentación requerida para casarse, pregunten por el costo del curso. Estén tranquilos, el importe no los pondrá a temblar ni a buscar solo las ofertas en los precios de vestidos de novia. En ocasiones se les pide una cantidad simbólica, prácticamente para cubrir gastos de material. No obstante, el precio del curso dependerá de la parroquia donde les sea impartido el curso, así como del número de jornadas que este requiera.

¿Cuánto dura?

MSV Fotografía

Así como han destinado un tiempo para las pruebas del traje de novio y los ajustes necesarios para el vestido de novia corte princesa, deberán tomar en cuenta el tiempo que les ocuparán estas sesiones. Entonces, prevéanlo con tiempo para separarle uno o varios días en el calendario y evitar que coincida a la misma hora que la prueba de peinados para boda de noche.

Cada parroquia maneja distintos horarios. Lo habitual es que ocupen una o varias tardes, aunque hay iglesias que brindan la posibilidad de impartirlos en un solo día de manera intensiva, por ejemplo, un sábado o un domingo, tomando en cuenta un receso para almorzar. También hay templos en los que existe la opción de hacer un retiro espiritual de parejas; regularmente, un fin de semana en algún lugar fuera de la ciudad donde puedan convivir de manera más intensa.

A&A Fotografía

Y si les convence más el enfoque de los cursos prenupciales de una iglesia diferente a aquella en la que se casarán, no habrá problema. En cualquier caso, tómenlos con el tiempo suficiente para poder recibir su constancia dentro del plazo en el que deben cumplimentar todos los trámites. 

Todo tiene un porqué. Dedíquenle tiempo y espacio a estos momentos que los harán crecer como persona y en pareja. Si han apartado tiempo para encontrar preciosos centros de mesa para boda y le han dado mil y una vueltas al presupuesto para que los precios de los pasteles de boda no los traigan de cabeza, saquen esa misma energía e interés para tomar el curso prenupcial. Aprovechen en este aquello que más valor tenga para ustedes y que los ayude en el corto y largo plazo. ¡Alimenten su espíritu y su alma!