La noche de bodas es de ésas usanzas que parecen haber quedado en el pasado, junto al velo y la formal pedida de mano. De antaño, la noche de bodas representaba para los novios la consumación del matrimonio, la primer experiencia sexual, el inicio de la intimidad.

Afortunadamente, en la mayor parte del mundo muchos de los mitos alrededor de esta ocasión, mismos que constituían verdaderas obligaciones morales y, por lo tanto, el peligro de la humillación pública, han quedado como recuerdo de otros tiempos. Cada vez más parejas tienen relaciones sexuales antes de casarse, o viven juntas antes del matrimonio. Y entonces, ¿qué significa la noche de bodas?

Cuando una tradición deja de tener significado puede desaparecer. La noche de bodas, como tal, no es una tradición ni un ritual: es lo que sigue después de una boda. Así, su lugar está junto con el resto de ocasiones que debemos resignificar para asegurarles un lugar en nuestras vidas.

Es muy difícil que la noche de bodas pase desapercibida: incluso si los novios han vivido juntos durante años, su primera noche de casados quedará en sus memorias para siempre. Esto se debe a que el significado de la boda se prolonga: ahora los une algo más que el amor, algo más que la complicidad, y también algo distinto a la ley y al título social. Sus vidas quedan empalmadas, empiezan una nueva familia, los unen sus creencias.

Todo esto, por supuesto, pertenece al plano de las ideas. En el plano real, los novios también están cansados de los preparativos del día B y de la boda misma. Algunas parejas se sentirán nerviosas, otras emocionadas, otras eufóricas. Hay quienes pasan por un período de abstinencia para que esta noche recobre su significado original.

Lo más importante es que no se sientan presionados a cumplir con expectativas ajenas o a obedecer los clichés. No deben presionarse a hacer o sentir algo que no fluya en el momento. Incluso si no han tenido relaciones hasta ahora, tendrán toda la vida para construir su intimidad, así tómense su tiempo y sean sensibles a las necesidades del otro. Vivan su noche de bodas como ustedes quieran: ¡no hay reglas! Aquí tienen algunas sugerencias:

Si quieren pasar esta noche en un hotel o en una cabaña, pregunten por las habitaciones especiales para recién casados. Las suits nupciales son muy cómodas y pueden acondicionarlas como ustedes quieran, además de que recibirán servicios especiales que los reconfortarán mucho después de la boda. También pueden esperar a la luna de miel para celebrar su noche de bodas en el destino que hayan elegido y disfrutar de todas las comodidades del viaje.

Seguro han visto en la tele y en las películas que es tradición que el novio cargue a su ahora esposa antes de entrar a su hogar o a su suit. Se dice que esto atrae buena suerte a las parejas. Sin embargo, hay muchos rituales breves y sencillos que pueden hacer para empezar su matrimonio con el pie derecho, así que pónganle su estilo a la ocasión y reinventen el significado de esta noche.

Si tienen energía para una noche muy apasionada, déjense llevar y disfruten el uno del otro. La lencería, el baile, la champaña y todos los demás ingredientes para una velada erótica les ayudarán a tener una noche de bodas inolvidable.

El romance y la pasión van de la mano, así que imaginen, jueguen y construyan una atmósfera. Preparen todo para que cada sentido despierte: frutas, velas, música… Cada detalle cuenta, así que planéenlo con anticipación para que, llegado el momento, no se preocupen por nada y puedan relajarse. Y si algo se les olvidó no se preocupen: es momento de dejar pasar cualquier preocupación.

Las caricias, los besos, los abrazos y las palabras de amor pueden ser lo mejor de la noche, así que expresen todo lo que sienten. Un masaje relajante es un buen estimulante para su noche de bodas, ya sea que sirva como preámbulo para dormir o para desvelarse.

Intercambiar obsequios especiales también puede hacer de esta una noche inolvidable. También pueden intercambiar cartas, preparar votos especiales o simplemente charlar. Recuerden que lo que decidan hacer en su noche de bodas dependerá únicamente de sus sentimientos y que este es sólo el comienzo.