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Su boda se convertirá en una gran fiesta colectiva, pero la luna de miel será esa celebración que merecen darse en privado. Nada mejor que un viajecito para guardar en el cajón el catálogo de ramos de novia y dejar en el pasado las invitaciones de boda. ¡Pero también eso requiere una buena planificación y gestión del presupuesto! Si sospechan que la compra del vestido de novia, las horas extra de sus proveedores o algún imprevisto de última hora pueden hacer que sus finanzas se tambaleen, hagan bien los cálculos y empiecen a sumar pesos para su luna de miel.   

Elijan un destino realista

Seguro ya tienen una lista de posibles lugares que les gustaría conocer. Después de disfrutar la boda se querrán dar la oportunidad de viajar a otro país, estado o ciudad para disfrutar de su nueva vida de casados. Será un viaje que recordarán toda su vida.

Los destinos exóticos, glamurosos, aventureros, excéntricos y fotogénicos atraen a muchas parejas, pero también disuaden a muchos bolsillos. Si se lo pueden permitir, no hay más de qué hablar, pero si tendrán que hacer algunos ajustes o sacrificios para poder pagarlo, cuantifiquen de cuánto dinero se trata.

Pidan presupuestos en agencias de viajes o el consejo de otras personas que ya hayan visitado los lugares que les interesan. Así podrán saber si será viable conseguir el monto que les falte o si tendrán que replantear el destino. Tampoco se pierdan las ofertas y promociones de temporada.

Empiecen a ahorrar cuanto antes

Lago di ComoLago di Como

El dinero es uno de los temas más incómodos de abordar en cualquier ámbito. Lo habitual para tener la boda que siempre desearon es ahorrar con un año de anticipación, pues el banquete, los estilismos, la joyería nupcial y la música son servicios costosos. Y si todavía tienen que equipar su hogar, el precio de sus flores para boda no les parecerá tan alto como todo lo que implica una vivienda.

De forma individual y en pareja empiecen a ahorrar para que la luna de miel no se vuelva una pesadilla. Comenzar a planear el anhelado viaje con al menos seis meses de anticipación será favorable para los dos. Lo ideal es que ahorren un poco más de la cantidad que determinen para la luna de miel, pues durante el viaje posiblemente tengan gastos extra en excursiones, alimentos y shopping. Los vestidos de fiesta cortos serán una tentación, ¡mejor prevean!

Abandonen el gasto hormiga

¿Sabían que al mexicano promedio se le va cerca del 12% del salario en gasto hormiga, según la Condusef? Identifiquen cuáles son esos gastitos de los que saben que pueden prescindir en su día a día y empiecen a meter esas pequeñas cantidades en un tarro o en una alcancía. Tal vez desayunar en la calle todos los días o tomarse un refresco cada tarde no sea tan necesario. En poco tiempo se llevarán una grata sorpresa.

Incluyan el viaje en la mesa de regalos

Rebecca AldamaRebecca Aldama

La modalidad de la mesa de regalos es versátil. Cada vez es más habitual que los novios elijan sus obsequios armando una lista de las cosas que necesitan y desean, como aparatos electrónicos, accesorios para el hogar, muebles… Pero también se pueden incluir servicios en la mesa de regalos, como un fin de semana de relax en un balneario, una sesión de spa y masaje o la luna de miel.

Si su luna de miel será costosa, se puede fraccionar en montos más pequeños para que varios de sus invitados contribuyan a costearla. O también está la opción de que los invitados les regalen dinero para que los novios destinen esa cantidad a lo que gusten.

Las aportaciones de los invitados se sumarán poco a poco para que el ahorro se infle y puedan irse al lugar que tanto han deseado. Además, sus seres queridos tendrán la certeza de que su regalo les gustó, pues serán ustedes quienes decidan qué hacer con él.

¿Padrinos de luna de miel?

Igualmente, pueden recurrir a sus familiares de mayor confianza. Pero tomen en cuenta las posibilidades de estos y planteen el tema solo si alguien les hace el ofrecimiento. Sean responsables y considerados, pues no implica lo mismo pagar un viaje por las principales capitales europeas que adquirir las arras, el lazo o contratar el servicio de música y el pastel de boda elegante. Ni exijan ni les obliguen a desfalcar.

Boda destino para tener un 2 en 1

Benazhir Sarmiento FotógrafaBenazhir Sarmiento Fotógrafa

¿Por qué no fusionar la boda con la luna de miel? La boda destino es una gran opción: esta se celebra en un lugar ajeno a aquel en el que viven, en la playa, en otra ciudad, en un Pueblo Mágico, en otro estado o hasta en otro país.

Tengan en cuenta que una boda destino también puede elevar los costos de la celebración, pues a la inversión habitual deben sumar sus traslados y alojamiento. Y también implicará que sus invitados tengan que gastar un poco más para acompañarlos. Pero también es una excelente manera de optimizar recursos.

Es probable que si se casan en un hotel o en una locación que también les pueda proveer alojamiento puedan gestionar un precio preferente por alargar su estancia unos días más después de la boda. Y los desplazamientos que harían en caso de salir de viaje ya estarían hechos. Si será una opción para ustedes, junto al vestido de novia, no dejes de empacar algún vestido de coctel para ponerte en alguna cena especial de su primer viaje como marido y mujer.

Si saben que les es imposible ahorrar una fuerte cantidad de dinero para la luna de miel, ya vieron que existen otras alternativas sencillas para cumplir sus propósitos viajeros. Y si lo que buscan son opciones low cost para su boda, descubran el encanto de las colecciones que diseñan vestidos de novia para todos los bolsillos. A la hora de decorar, también se maravillarán al ver todo lo que su florista puede hacer con sus centros de mesa para boda: con las especies más coquetas confirmarán que nada de eso será dinero tirado. Entonces, ¿cómo costearán ustedes su luna de miel?