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Los mejores poemas de amor largos para dedicar

Si no te alcanzan las palabras para describir lo que tu persona favorita te hace sentir, inspírate en estas poesías para expresar tus sentimientos. Dedica estos poemas largos llenos de emociones y comparte su belleza con esa persona especial para ti.

poemas de amor largos para dedicar

poemas de amor largos para dedicar

Si el amor ha hecho que dos palabras no sean suficientes para expresar todo lo que esa persona significa para ti y las emociones que despierta en tu corazón, ¡no te preocupes! Aquí tienes los poemas de amor largos perfectos para dedicar que lo dirán todo por ti. En esta selección encontrarás poemas de autores y autoras indígenas, de escritoras de la comunidad LGBT, poemas vanguardistas de autores contemporáneos y versos de grandes poetisas y poetas que han pasado a la historia con sus palabras. Deja que los pensamientos más románticos nazcan en tu corazón y en el de la persona más especial para ti: estos poemas son ideales para conmover y para arrancar sonrisas.

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Poemas de amor largos y bonitos

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Estos poemas largos están llenos de frases románticas que puedes transcribir en posts de redes sociales, en descripciones de fotos y hasta en estados de WhatsApp. Leyendo estos versos descubrirás formas de amar, maneras de definir al amor e incluso sentimientos que no sabías que existían en tu interior. Enamórate del amor con estas poesías.

1. Ajedrez, de Rosario Castellanos

Porque éramos amigos y a ratos, nos
amábamos;
quizá para añadir otro interés
a los muchos que ya nos obligaban
decidimos jugar juegos de inteligencia.

Pusimos un tablero enfrente
equitativo en piezas, en valores,
en posibilidad de movimientos.
Aprendimos las reglas, les juramos respeto
y empezó la partida.

Henos aquí hace un siglo, sentados,
meditando encarnizadamente
como dar el zarpazo último que aniquile
de modo inapelable y, para siempre, al otro.

2. Dos palabras, de Alfonsina Storni

Esta noche al oído me has dicho dos palabras.
Comunes. Dos palabras cansadas
de ser dichas. Palabras
que de viejas son nuevas.

Dos palabras tan dulces que la luna que andaba
filtrando entre las ramas
se detuvo en mi boca. Tan dulces dos palabras
que una hormiga pasea por mi cuello y no intento
moverme para echarla.

Tan dulces dos palabras
— que digo sin quererlo — ¡oh, qué bella, la vida! —
Tan dulces y tan mansas
que aceites olorosos sobre el cuerpo derraman.

Tan dulces y tan bellas
que nerviosos, mis dedos,
se mueven hacia el cielo imitando tijeras.
Oh, mis dedos quisieran
cortar estrellas.

3. Estar enamorado, de Gwendolyn Brooks

Estar enamorado
es tocar con una mano más ligera.
Te estiras en ti misma, estás bien.
Ves las cosas
a través de sus ojos.
Un cardenal es de color rojo.
El cielo es azul.
De repente sabes que él sabe también.
Él no está allí pero
sabes que están saboreando juntos
el invierno, o un ligero clima primaveral.
Su mano para tomar tu mano es demasiado.
Demasiado para soportar.
No puedes mirar en sus ojos
porque tu pulso no debe decir
lo que no hay que decir.
Cuando él
cierra una puerta
-no está allí-
Y eres libre
con una libertad espantosa.
Eres la mitad hermosa
de una herida dorada.
Recuerda y codicia su boca
para tocarla, para susurrarle.
Oh cuándo confesar
¡es una muerte segura!
Oh cuándo expresar
es para hipnotizar,
para ver caer, la Columna de Oro,
en la ceniza más común.

Poemas de amor largos para enamorar

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Estos textos son demasiado intensos para no compartirlos. Son poemas perfectos para cartas románticas y votos de matrimonio, pues están pensados para parejas que quieran celebrar y declarar sus sentimientos. Invita a tu persona favorita a amar con estas palabras llenas de emoción.

4. Tocados por un ángel, de Maya Angelou

Nosotros, desacostumbrados al valor
exiliados del placer
enroscados en la caparazón de la soledad
hasta que el amor baja de su templo sagrado
y se presenta ante nuestros ojos
para liberarnos a la vida.

Llega el amor
y en su tren vienen éxtasis
viejos recuerdos de gozo
antiguas historias de dolor.
Y si somos audaces,
el amor arranca de nuestras almas
las cadenas del miedo.

Al calor de la luz del amor
abandonamos nuestra timidez
nos atrevemos a ser valientes
Y de pronto vemos que el amor
nos cuesta todo lo que somos
y todo lo que podemos ser.
Y sin embargo es el amor
lo único que nos libera.

5. El amor existe, de Cristina Peri Rossi

El amor existe
como un fuego
para abrasar en su belleza
toda la fealdad del mundo.

El amor existe
como un presente de las diosas
benignas
a quienes aman la belleza
y la multiplican,
como los panes y los peces.

El amor existe
como un don
sólo para quienes están dispuestas
a renunciar
a cualquier otro don.

El amor existe
para habitar el mundo
como si fuera
el paraíso
que un amante distraído perdió
por pereza
por falta de sabiduría.

El amor existe
para que estallen los relojes
lo largo se vuelva corto
lo breve infinito
y la belleza borre
la fealdad del mundo.

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6. No, no aparta a dos almas amadoras, de William Shakespeare

No, no aparta a dos almas amadoras
adverso caso ni cruel porfía:
nunca mengua el amor ni se desvía,
y es uno y sin mudanza a todas horas.

Es fanal que borrascas bramadoras
con inmóviles rayos desafía;
estrella fija que los barcos guía;
mides su altura, mas su esencia ignoras.

Amor no sigue la fugaz corriente
de la edad, que deshace los colores
de los floridos labios y mejillas.

Eres eterno, Amor: si esto desmiente
mi vida, no he sentido tus ardores,
ni supe comprender tus maravillas.

7. El amenazado, de Borges

Es el amor. Tendré que ocultarme o que huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz.
La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la única.
¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio de las letras,
la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras que usó el áspero Norte para cantar sus mares y sus espadas,
la serena amistad, las galerías de la biblioteca, las cosas comunes,
los hábitos, el joven amor de mi madre, la sombra militar de mis muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?
>Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se
levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que miran por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.

8. Algún día, de Dario Jaramillo Agudelo

Algún día escribiré un poema
que no mencione el aire ni la noche;
un poema que omita los nombres de las flores,
que no tenga jazmines o magnolias.

Algún día te escribiré un poema sin pájaros
ni fuentes, un poema que eluda el mar
y que no mire a las estrellas.

Algún día te escribiré un poema que se limite a pasar
los dedos por tu piel
y que convierta en palabras tu mirada.

Sin comparaciones, sin metáforas, algún día escribiré
un poema que huela a ti,
un poema con el ritmo de tus pulsaciones,
con la intensidad estrujada de tu abrazo.

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9. Puente a través de mi ventana, de Audre Lorde

Cavada en curva y el pecho engalanado de luz
caen perlas a borbotones por mis brazos alargados al suelo.
Oh puente hermana bendíceme antes de dormir
el aire salvaje está extendiéndose
y yo soy desafiada más allá de la fuerza o el aguante
sobre agua.

Amor, ambas somos orillas
a la izquierda un país donde el tiempo basta
y a la derecha la tierra
donde perlas se hunden en el suelo y brotan día.
Unidos nuestros cuerpos han pasado a ser uno
sin fusionarse
y este delgado collar se ancla en noche.

Y mientras el nosotras conspira para hacer secretos sus dos ojos
nosotras peinamos la otra orilla buscando un paso a casa.

Poemas de amor largos para dedicar a un hombre

poemas de amor largos para dedicar a un hombre

A los hombres también se les han escrito poemas que desbordan pasión y cariño. Si quieres darle una sorpresa a tu novio o a tu esposo, prepárate para acelerarle el corazón con estas poesías. Ya que son poemas largos, puedes crear tarjetas, libritos o hasta presentaciones virtuales con sus versos... ¿te animarías a declamarlos de memoria en una cena especial?

10. Yo canto lo que tu amabas, de Gabriela Mistral

Yo canto lo que tú amabas, vida mía,
por si te acercas y escuchas, vida mía,
por si te acuerdas del mundo que viviste,
al atardecer yo canto, sombra mía.

Yo no quiero enmudecer, vida mía.
¿Cómo sin mi grito fiel me hallarías?
¿Cuál señal, cuál me declara, vida mía?

Soy la misma que fue tuya, vida mía.
Ni lenta ni trascordada ni perdida.
Acude al anochecer, vida mía;
ven recordando un canto, vida mía,
si la canción reconoces de aprendida
y si mi nombre recuerdas todavía.

Te espero sin plazo ni tiempo.
No temas noche, neblina ni aguacero.
Acude con sendero o sin sendero.
Llámame a donde tú eres, alma mía,
y marcha recto hacia mí, compañero.

11. Como gata boca arriba, de Gioconda Belli

Te quiero como gata boca arriba,
panza arriba te quiero,
maullando a través de tu mirada,
de este amor-jaula
violento,
lleno de zarpazos
como una noche de luna
y dos gatos enamorados
discutiendo su amor en los tejados,
amándose a gritos y llantos,
a maldiciones, lagrimas y sonrisas
(de esas que hacen temblar el cuerpo de alegría)

Te quiero como gata panza arriba
y me defiendo de huir,
de dejar esta pelea
de callejones y noches sin hablarnos,
este amor que me marea,
que me llena de polen,
de fertilidad
y me anda en el día por la espalda
haciéndome cosquillas.

No me voy, no quiero irme, dejarte,
te busco agazapada
ronroneando,
te busco saliendo detrás del sofá,
brincando sobre tu cama,
pasándote la cola por los ojos,
te busco desperezándome en la alfombra,
poniéndome los anteojos para leer
libros de educación del hogar
y no andar chiflada y saber manejar la casa,
poner la comida,
asear los cuartos,
amarte sin polvo y sin desorden,
amarte organizadamente,
poniéndole orden a este alboroto
de revolución y trabajo y amor
a tiempo y destiempo,
de noche, de madrugada,
en el baño,
riéndonos como gatos mansos,
lamiéndonos la cara como gatos viejos y cansados
a los pies del sofá de leer el periódico.

Te quiero como gata agradecida,
gorda de estar mimada,
te quiero como gata flaca
perseguida y llorona,
te quiero como gata, mi amor,
como gata, Gioconda,
como mujer,
te quiero.

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12. Sucede a veces, de Irma Pineda

A Rigoberto Ávila

Sucede a veces,
que uno se enamora de los árboles
por la sombra que producen
la fuerza de sus ramas
o la dulzura de sus frutos.
Sucede también, a veces,
que el árbol que uno ama
se convierte en hombre
y uno ama sus ideas
sus labios
su corazón
sus brazos
o el sexo
(porque los árboles tienen sexo).
Y sucede después, a veces,
que el árbol que uno ama
está tan cerca que asombra
susta.
Deja de ser un árbol
y parece un sol
que deslumbra los ojos enamorados.
sucede entonces, a veces,
que uno no sabe
i cerrar los ojos y esconderse
o contemplar al árbol-hombre-sol
hasta quedarse ciego.

Poemas de amor largos para mi crush

poemas de amor largos para mi crush

No hay declaración de sentimientos que le gane en romanticismo a los poemas. Estos versos pueden ser una sorpresa para esa persona que te gusta: ¡sin duda le arrancarás una sonrisa! Serán el medio más emocionante para pedir una cita muy esperada o solo para hacerle saber que está en tus pensamientos.

13. Flor de primavera, de Natalio Hernández

Se alegra mi corazón
al contemplarte:
olvido que somos pasajeros
aquí en la tierra
olvido que sólo hemos venido
a soñar.

No quiero
que se marchite tu mirada
No quiero
que cambie tu rostro
No quiero
que se borre tu sonrisa.

Reverdece
año con año
Entrega tus flores
año con año

Te estaré esperando
año con año
flor menudita

14. Una carta de amor, de Julio Cortázar

Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo

como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,

todo eso es tan poco
yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.

15. La cita, de Delmira Agustini

En tu alcoba techada de ensueños, haz derroche
de flores y de luces de espíritu; mi alma
calzada de silencio y vestida de calma,
irá a ti por la senda más negra esta noche.
Apaga las bujías para ver cosas bellas;
>cierra todas las puertas para entrar la ilusión;
arranca del misterio un manojo de estrellas
Y enflora como un vaso triunfal tu corazón.
¡Y esperarás sonriendo, y esperarás llorando!…
cuando llegue mi alma, tal vez reces pensando
que el cielo dulcemente se derrama en tu pecho…
Para él, amor divino, ten un diván de calma
o con el lirio místico que es su arma, mi alma
Apagará una a una las rosas de tu lecho.

¿Adoraste estos poemas? Considera incluirlos en tu boda o recomendarlos en tus redes sociales para inspirar a tus seres queridos. Si alguna de estas propuestas te robó el aliento, busca en la sección de Ideas de Bodas.com.mx más artículos con poesías y pensamientos y arma tu propia antología. No olvides investigar a los autores que te parecieron más interesantes para conocer mejor sus obras. ¡Abre tu corazón a la poesía!

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