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Bodas

15 poemas de amor para mi novia, ¡expresa tus sentimientos con estos versos!

La poesía será eternamente el lenguaje del amor; cuando no te salen las palabras para expresar todo lo que sientes por tu novia, seguramente algún poeta ya encontró la manera de decirlo. Deja en sus plumas la importante tarea de decir “te amo”.

poemas de amor para mi novia

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Ya sea para declarar tu amor, para tener algún detalle, para pedir su mano o simplemente porque quieres recordarle lo importante que es para ti: si buscas pensamientos de amor que lleguen al corazón, no dejes de revisar la obra de cada uno de los autores que te presentamos a continuación. Para que te des una idea de su estilo y así saber con quiénes te sientes más identificado, hemos seleccionado algunos de los poemas de amor más entrañables, emotivos y entregados, perfectos para deleitar a tu novia.  

pareja de novios en su boda

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Poemas bonitos para mi novia 

Si privilegias los detalles en tu relación, dedicar un poema bonito de amor nunca te fallará. Es importante que dediques buen tiempo a elegir el indicado, el que se adapte mejor a lo que quieres decir, a lo que tu novia te inspira y a lo que sientes por ella. Recuerda que nada es “demasiado cursi”, de lo que se está hablando es de tus sentimientos, así que no escatimes. Aquí hay algunos de los más románticos. 

Me tienes en tus manos y me lees lo mismo que un libro. Sabes lo que yo ignoro y me dices las cosas que no me digo, poemas bonitos para mi novia

1. Me tienes en tus manos, de Jaime Sabines

Me tienes en tus manos
y me lees lo mismo que un libro.
Sabes lo que yo ignoro
y me dices las cosas que no me digo.

Me aprendo en ti más que en mí mismo.
Eres como un milagro de todas horas,
como un dolor sin sitio.
Si no fueras mujer fueras mi amigo.

A veces quiero hablarte de mujeres
que a un lado tuyo persigo.
Eres como el perdón
y yo soy como tu hijo.

¿Qué buenos ojos tienes cuando estás conmigo?
¡Qué distante te haces y qué ausente
cuando a la soledad te sacrifico!
Dulce como tu nombre, como un higo,
me esperas en tu amor hasta que arribo.

Tú eres como mi casa,
eres como mi muerte, amor mío.

2. El primer beso, de Amado Nervo

Yo ya me despedía.... y palpitante
cerca mi labio de tus labios rojos,
“Hasta mañana”, susurraste;
yo te miré a los ojos un instante
y tú cerraste sin pensar los ojos
y te di el primer beso: alcé la frente
iluminado por mi dicha cierta.

Salí a la calle alborozadamente
mientras tú te asomabas a la puerta
mirándome encendida y sonriente.
Volví la cara en dulce arrobamiento,
y sin dejarte de mirar siquiera,
salté a un tranvía en raudo movimiento;
y me quedé mirándote un momento
y sonriendo con el alma entera
y aún más te sonreí... Y en el tranvía
a un ansioso, sarcástico y curioso,
que nos miró a los dos con ironía,
le dije poniéndome dichoso:
“Perdóneme, señor, esta alegría”.

3. Amor eterno, de Gustavo Adolfo Bécquer

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la Tierra
Como un débil cristal.

¡Todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.

4. El intruso, de Delmira Agustini

Amor, la noche estaba trágica y sollozante
cuando tu llave de oro cantó en mi cerradura;
luego, la puerta abierta sobre la sombra helante,
tu forma fue una mancha de luz y de blancura.

Todo aquí lo alumbraron tus ojos de diamante;
bebieron en mi copa tus labios de frescura;
y descansó en mi almohada tu cabeza fragante;
me encantó tu descaro y adoré tu locura.

¡Y hoy río si tú ríes, y canto si tú cantas;
y si duermes, duermo como un perro a tus plantas!
¡Hoy llevo hasta en mi sombra tu olor de primavera;

y tiemblo si tu mano toca la cerradura;
y bendigo la noche sollozante y oscura
que floreció en mi vida tu boca tempranera!

pareja de novios en su boda

¿Qué poema le puedo dedicar a mi novia?

Si lo tuyo es sorprenderla en grande, no dudes en buscar poemas para enamorados, que se desvivan en cuanto a descripciones, metáforas, cumplidos, suspiros y amores. Si le gusta leer, aún más, sabrá disfrutar y valorar un delicado y a la vez arrebatado verso largo.  

Si te quiero es porque sos mi amor mi cómplice y todo y en la calle codo a codo somos mucho más que dos, qué poema le puedo dedicar a mi novia

5. El enamorado, de Jorge Luis Borges 

Lunas, marfiles, instrumentos, rosas,
lámparas y la línea de Durero,
las nueve cifras y el cambiante cero,
debo fingir que existen esas cosas.

Debo fingir que en el pasado fueron
Persépolis y Roma y que una arena
sutil midió la suerte de la almena
que los siglos de hierro deshicieron.

Debo fingir las armas y la pira
de la epopeya y los pesados mares
que roen de la tierra los pilares.

Debo fingir que hay otros. Es mentira.
Sólo tú eres. Tú, mi desventura
y mi ventura, inagotable y pura.

6. Te quiero, de Mario Benedetti 

Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia

Si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

Tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

Tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía

7. Quiero ser en tu vida, de Martín Galas

Quiero ser en tu vida
Algo más que un instante,
Algo más que una sombra
Y algo más que un afán.

Quiero ser, en ti misma,
Una huella imborrable
Un recuerdo constante
Y una sola verdad.

Palpitar en tus rezos
Con temor de abandono.
Ser, en todo y por todo,
Complemento de ti.

poemas de amor cortos para mi novia

Poemas de amor cortos para mi novia

Los poemas cortos serán tus aliados, sobre todo, en momentos fugaces en los que quieras hacerla sentir querida de manera hermosa. Son perfectos para enviarlos como frases románticas para desearle lindo día o para darle las buenas noches antes de dormir. Si transcribes alguno de estos en una de sus libretas, agenda o si lo envías en un texto, surtirá –además– un efecto de ternura y espontaneidad. 

A veces tengo ganas de ser cursi para decir: La amo a usted con locura. A veces tengo ganas de ser tonto para gritar: ¡La quiero tanto!, poemas de amor cortos para mi novia

8. Contigo, de Luis Cernuda 

¿Mi tierra?
Mi tierra eres tú.

¿Mi gente?
Mi gente eres tú.

El destierro y la muerte
para mi están adonde
no estés tú.

¿Y mi vida?
Dime, mi vida,
¿qué es, si no eres tú?

9. Amor, de Salvador Novo

Amar es este tímido silencio
cerca de ti, sin que lo sepas,
y recordar tu voz cuando te marchas
y sentir el calor de tu saludo.

Amar es aguardarte
como si fueras parte del ocaso,
ni antes ni después, para que estemos solos
entre los juegos y los cuentos
sobre la tierra seca.

10. A veces, de Nicolás Guillén

A veces tengo ganas de ser cursi
para decir: La amo a usted con locura.
A veces tengo ganas de ser tonto
para gritar: ¡La quiero tanto!

A veces tengo ganas de ser niño
para llorar acurrucado en su seno.

A veces tengo ganas de estar muerto
para sentir,
bajo la tierra húmeda de mis jugos,
que me crece una flor
rompiéndome el pecho,
una flor, y decir:
Esta flor, para usted.

11. Poema de amor, de Safo

Igual parece a los eternos Dioses.
Quien logra verse frente a Ti sentado:
¡Feliz si Goza tu Palabra Suave,
Suave tu risa!
A mí en el pecho el Corazón se oprime.
Sólo en mirarte: ni la voz acierta
De mi garganta a prorrumpir; y rota
Calla la lengua
Fuego Sutil dentro de mi cuerpo todo
Presto discurre: los inciertos ojos
Vagan sin Rumbo, los oídos hacen
Ronco Zumbido
Cúbrome toda de Sudor helado:
Pálida quedo cual marchita hierba
y ya sin Fuerzas, sin Aliento, Inerte
Parezco muerta.

poemas de amor de autores mexicanos que llegan al corazón 

¿Qué poema le puedo dedicar a mi mujer?

México, además de cálido y alegre, es de los países más románticos. Sus poetas han engalanado la literatura, el arte, los ojos y oídos de miles de enamorados. Date la oportunidad de sumarte a la lista de apasionados que han dedicado alguna de esta linda poesía romántica a su pareja amada. 

Te miro así como mirarían las violetas una mañana ahogada en un rocío de recuerdos.  Es la primera vez que un absoluto amor de oro hace rumbo en mis venas, qué poema le puedo dedicar a mi mujer

12. No es que muera de amor, de Jaime Sabines 

No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma, de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.

Muero de ti y de mí, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos..

Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro
acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.

13. A ella, de Salvador Díaz Mirón

Semejas esculpida en el más fino
hielo de cumbre sonrojado al beso
del sol, y tienes ánimo travieso,
y eres embriagadora como el vino.

Y mientes, no imitaste al peregrino
que cruza un monte de penoso acceso
y párase a escuchar con embeleso
un pájaro que canta en el camino.

Obrando tú como rapaz avieso
correspondiste con la trampa al trino,
por ver mi pluma y torturarme preso.

No así el viandante que se vuelve a un pino
y párase a escuchar con embeleso
un pájaro que canta en el camino.

14. Absoluto amor, de Efraín Huerta

Como una limpia mañana de besos morenos
cuando las plumas de la aurora comenzaron
a marcar iniciales en el cielo. Como rectacaída
y amanecer perfecto.

Amada inmensa
como un violeta de cobalto puro
y la palabra clara del deseo.

Gota de anís en el crepúsculo
te amo con aquella esperanza del suicida poeta
que se meció en el mar
con la más grande de las perezas románticas.

Te miro así
como mirarían las violetas una mañana ahogada en un rocío de recuerdos.

Es la primera vez que un absoluto amor de oro
hace rumbo en mis venas.

Así lo creo te amo
y un orgullo de plata me corre por el cuerpo.

pareja de novios en su boda

Poemas de amor para el amor de mi vida

Para bien del mundo, la poesía vive no solo en sus máximos y clásicos exponentes, sino también en las nuevas plumas de jóvenes apasionados. Quizá te cautive más de uno de los siguientes poemas a verso y prosa, y, mejor aún, sigas buscando en su acervo para no dedicarle uno solo a tu novia, mejor declamarle algunos más a la luz de las velas y con la guitarra de un trovador de fondo. 

Me cacheaste el alma con la mirada y con las manos en voz baja me quitaste de encima la tristeza, poemas de amor para el amor de mi vida

15. Mi chica revolucionaria, de Diego Ojeda

Yo me preocupo
pero ella es libre
y por eso la quiero,
y es normal que se juegue la vida en un precipicio,
es su vida.

Mi chica revolucionaria
no es ninguna heroína de cómic,
no desfila en pasarelas
y vive en clase turista.

Ella es la dinamita de estos poemas,
mis domingos cum laude,
mi canción a capela,
mi Chavela, mi Frida,
mi primer año nuevo sin grietas,
mis llaves,
colgando
en su puerta.

16. Yo no quiero que te vayas, de Marwán

Yo no quiero que te vayas,
pero tampoco quiero retener tu llama
para que otros nunca conozcan tu fuego,
ni mojar tu pólvora
para que no prendas junto a nadie.

No quiero eso, ni tampoco
llevarte de la mano hacia ninguna parte.

Solo te dejaría irte de aquí
para que fueras a buscarte
—si así lo necesitaras—,
porque eso significaría que a mi lado
no obtienes las respuestas que precisas.
Cortar el vuelo hacia uno mismo a la persona a la que amas
es parecido a escribir su nombre
con el bolígrafo que certifica una condena.

No quiero perderte,
pero no te quedes junto a mí
si la fuerza que te empuja
no te impulsa a donde ya estuvimos,
si tus pies no prefieren caminar
en dirección hacia nosotros.

17. Desde que te conozco, de Diego Ojeda

No sé de qué manera entraste
porque yo no abrí ninguna puerta,
mis candados estaban cerrados,
y aunque en mi memoria
hacia menos frío que en tu vida
derretiste con tu vientre
el iceberg de mi cama.
Me cacheaste el alma con la mirada
y con las manos en voz baja
me quitaste de encima la tristeza

Desde que te conozco tengo alas,
porque tú me enseñaste como usarlas.

¿Qué tal si te animas y hasta terminas escribiendo tu propio poema de amor? Las frases de amor nunca estarán de más y alegrarán su relación. ¡Dedícale tus más lindos pensamientos!

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