Denisse y Arnoldo dieron una oportunidad más al amor, ella con cuatro hijas y él con uno, decidieron compartir su vida y formar una gran familia juntos. En el ambiente íntimo de una elegante residencia privada, esta pareja de descendencia libanesa llevó a cabo su enlace civil seguido de una espléndida recepción en la que compartieron junto a sus seres queridos momentos de gran emotividad.

El comienzo del gran día

El 11 de junio de 2016, un día que lejos pintaba de ser como cualquier otro, los novios comenzaron con la emoción de su arreglo, un estilismo nupcial sencillo y a la vez sofisticado, totalmente acorde con la ocasión. Denisse se decantó por un hermoso vestido cuello halter que develaba con delicadeza su espalda, de caída asimétrica y una sensual abertura lateral en la falda; el cabello suelto ligeramente ondulado, un tocado minimalista de pedrería y un maquillaje natural que acentuaba magníficamente sus facciones.

En sintonía, Arnoldo optó por un distinguido traje gris oxford satinado, camisa blanca, corbata color plata, zapatos negros y un boutonniere con flores blancas. Posteriormente, entre nervios y alegría, se dirigieron al salón donde se llevaría a cabo el enlace civil. En presencia de sus seres queridos más cercanos, iniciaron oficialmente el programa y al término de la ceremonia realizaron un brindis precedido por unas hermosas palabras que sus hijas les dedicaron ya como recién casados.

Una exquisita recepción

Tras la emotiva ceremonia, Denisse y Arnoldo deleitaron a sus invitados con un cocktail de bienvenida, en el que se degustaron mariscos, bocadillos y bebidas, mientras recibían las felicitaciones de todos sus acompañantes. Estos fueron instantes en los que Anel CM Photography no perdió oportunidad de capturar a la pareja junto a sus familiares, amistades y, por supuesto, como la gran familia que ahora forman con sus hijas en flamantes vestidos de diferentes diseños combinando la gama magenta con la púrpura y su hijo en un traje de azul satinado, de corte recto que reluce jovialidad sin sacrificar elegancia.

Después del cocktail se celebró el banquete en un jardín con una hermosa decoración, donde predominaron los detalles naturales. Contagiados de alegría y tras disfrutar de un delicioso menú, todos los invitados presenciaron el primer baile de la feliz pareja, el cual fue aún más especial porque una de sus hijas fue la encargada de cantar durante este momento único que culminaron con provecho agradeciendo a los asistentes su apoyo en un día tan importante de sus vidas.

Fue así como se inauguró simbólicamente la pista, después vino toda la fiesta con excelente música, pasos de baile y divertidas selfies. Ya entrada la noche, Denisse y Arnoldo ofrecieron una barra de quesos para degustar y cerrar con broche de oro lo que sin duda fue una boda única llena de sorpresas, alegría y amor.