Qareny Photography
Qareny Photography

Una mujer comprometida suele pensar más en el vestido de novia, sus accesorios, el maquillaje y el peinado de boda por la gran ilusión de casarse con el amor de su vida. Sin embargo, el cuidado de sus pies es medular para que llegue alegre y cómoda a declarar sus pensamientos de amor ante el altar. Nunca es tarde para adoptar nuevos hábitos y aquí te decimos por dónde empezar.

1. Exfoliación e hidratación en casa

Vale la pena hacer de este paso un hábito, no solo para lucir segura unas sandalias con tu vestido de novia sencillo en la playa, sino el resto de los días. Exfolia tus pies una vez por semana para evitar durezas; puedes usar una crema especial o si los metes durante 15 minutos en agua tibia con bicarbonanto, tállalos suavemente con piedra pómez o el producto de tu preferencia. Después, enjuaga y seca correctamente.

Humecta tus pies después de lavarlos por las noches. Elige una crema con ingredientes hidratantes como la glicerina y lecitina, así como suavizantes, por ejemplo, la dimeticona, lanolina y vaselina. Evita ponerla entre los dedos y asegúrate que la crema fue totalmente absorbida, pues la humedad puede provocar hongos.

2. Pedicuras frecuentes

Seguramente ya elegiste el diseño de tus uñas para que luzca aún más tu anillo de compromiso de oro blanco. Esto es normal porque se acostumbra dar prioridad a la manicura, pero se debe ser igual o más cuidadosa con la pedicura.

Ir al pedicurista una vez al mes ayudará a conservar talones suaves, evitar callosidades y lograr un crecimiento sano y adecuado de las uñas. Además, asegura un masaje que alivie la fatiga y regule la circulación e incluso la oportuna curación de heridas, a la vez que permite mantener una linda decoración en tus uñas.

3. Refuerza el cuidado en uñas

¿Te gustaría usar unos peep toes con tu vestido de novia corte princesa o mejor unos T-strap? Empieza desde ahora a reforzar el cuidado de las uñas. Si te crecen muy rápido y requieres cortarlas antes de tu cita con el pedicurista, hazlo después del baño para que estén blandas; conserva la forma recta y evita cortarlas demasiado para prevenir heridas. Con un palito de naranjo o un moldeador de cutícula, empuja suavemente las cutículas hacia la piel y luego aplica aceite de cutículas en toda el área para hidratarla y evitar que se rompan.

Deja tus uñas libres de esmalte ciertos periodos, eso disminuirá riesgos de onicomicosis (infección por hongos), ya que el barniz crea una barrera que guarda humedad y evita que la uña "respire". Si las pintas, retira el esmalte a los cinco días para que no se manchen y usa sustancias libres de acetona para evitar que pierdan su brillo natural.

4. Calzado apropiado

Ivy Rocha
Ivy Rocha

El material de los zapatos también importa, así que debes tener cuidado, por ejemplo, con los tenis o el calzado de plástico o fibras sintéticas, ya que no permiten que la piel "respire". Es importante el uso continuo de talco, geles o barras antitranspirantes, así como calcetines y tines de algodón o una tela que matenga los pies secos. ¿Mal olor? Déjales un trozo de carbón mineral hasta que los vuelvas a usar.

Por nada del mundo uses zapatos cerrados con los pies desnudos y en temporada de calor opta por sandalias o calzado que se ventile. Si haces lo contrario, fácilmente podrías contraer hongos y te delatará el mal olor.

5. Evita los hongos y el mal olor

La facilidad con que se contagian los hongos y se produce el mal olor hace de este un punto medular en el cuidado de los pies. "Más vale prevenir que lamentar", siempre se ha dicho, por eso el mejor consejo es crear un hábito en el aseo, la elección y uso de los zapatos. Si lavas tus pies todos los días y los secas correctamente, tendrás un gran camino recorrido.

El cambio de calcetas es tan importante como el uso de zapatos de materiales naturales que permitan que la piel transpire. Por eso, si tus pies tienden a sudar mucho durante el día, siempre lleva contigo un par de medias o calcetas extra para mantenerte seca y evitar malos olores. Intercala el uso de tus pares de zapatos para que les des tiempo de orearse por el sudor acumulado, de preferencia bajo el sol. 

6. Masajes frecuentes

The T'ai Spa
The T'ai Spa

Con el ajetreo de las visitas a los proveedores y la elección de los recuerdos de boda originales es importante que no dejes de lado a tus pies, ya que también necesitan descansar y relajarse. Luego de aplicar aceite de menta o pino, presiona con tus pulgares toda la planta del pie. Utiliza una pelota de tenis para descansarlos, solo tienes que moverla en todas direcciones con la planta y hacer un poco de fuerza contra ella.

7. Uso de plantillas

Las plantillas son una bendición si se busca comodidad, pero también son perfectas para evitar ampollas, heridas o dolor. Pide consejo a un profesional para elegir las mejores para ti, sobre todo por las actividades que realices a diario, el tiempo que estés de pie y el tipo de zapatos que usas. Recuerda que debes rotar tu calzado para que pueda orearse, pero también para que tus pies descansen.

8. Visita a un especialista

Mónica Manicure & Styling Salon
Mónica Manicure & Styling Salon

Nunca estará de más visitar un podólogo para evitar dolencias o atender aquellas que no desaparezcan en un par de días, en especial si sufres de juanetes, pie plano o uñas encarnadas. La salud de los pies es tan importante como la de cualquier otra parte de nuestro cuerpo y siempre lo mejor será acudir con un profesional, que intentar un remedio en casa.

Comienza desde hoy a aplicar estos cuidados en tu día a día. Además de la satisfacción por hacer algo en tu beneficio, recargarás energías fácilmente para la entrega de las invitaciones de boda y tus pies estarán listos para cuando tengas que correr de una tienda a otra para buscar las flores para boda más lindas. ¿Lista para empezar?