Ir al contenido principal
Bodas

¿Cómo tener una buena comunicación con tu pareja?

La comunicación es uno de los aspectos más importantes para construir una vida en pareja sólida y fuerte. Aquí te decimos cómo puedes ejercerla exitosamente y practicarla día a día con tu pareja.

Toda la preparación de la boda implicó un gran reto, porque todos hemos pasado por momentos de crisis después de la feliz entrega del anillo de compromiso. Definir, decidir y elegir cada uno de los detalles no es tarea fácil, desde el diseño de las invitaciones de boda hasta el tamaño de los centros de mesa para boda pasaron por una toma de decisión por parte de ambos. Al iniciar su vida de casados, estas diferencias o acuerdos, se harán presentes con la rutina. No sólo es cuestión de hablar por hablar o gritar cuando hay desacuerdos, sino de escuchar, intercambiar puntos de vista con respeto y aprender. Estos sencillos consejos pueden ayudarte a mantener una buena comunicación con tu pareja.

Escuchar

Nos gusta hablar como loritos ¿y qué tal escuchar? Queremos que nos escuchen pero no estamos dispuestos a escuchar y esta es una de las principales razones por las cuales la comunicación no funciona. Si queremos que la relación funcione, lo primero es entender que así como nosotros necesitamos que nos escuchen, nuestra pareja también y para lograrlo hay que ser empáticos.

Dialogar es de dos

Los monólogos no aplican en la resolución de conflictos. El objetivo de la comunicación es intercambiar libremente ideologías, sentimientos, inquietudes, problemas y dudas de forma sencilla y honesta, aunque sea incómodo o duela, no todo el tiempo se trata de pensamientos de amor cortos, aunque tenerlos presentes siempre facilita recordar por qué nos enamoramos de nuestra pareja.  

Encontrar el mejor medio

La mayoría de las veces asumimos que a todos se nos dan los mismos canales de comunicación, sin embargo, la realidad es muy diferente. Hay personas que prefieren escribir antes de hablar, otras lo hacen a través de la música, pintura o fotografía. La cuestión es encontrar un canal que nos una con nuestra pareja y nos permita expresarnos de la mejor forma.

Aceptar el compromiso

El vestido de novia corte sirena y los zapatos ni a la fuerza entran y lo mismo sucede con la comunicación: si no estamos plenamente convencidos de llevarla a cabo nada la hará funcionar. La confianza es indispensable para enriquecer la relación, siendo comprometidos y sinceros en todo momento.

En la forma de pedir está el dar

No es sólo lo que decimos, sino cómo lo externamos. Si pretendemos llegar a un acuerdo, resolver algún conflicto o solicitar un favor, comenzar con gritos o en un tono agresivo sólo ocasionará que la confianza y el diálogo desaparezcan. No se trata de someterse, sino de adoptar posturas neutrales, como lo hicieron cuando eligieron el sabor del pastel de fondant para boda, desarrollar la inteligencia emocional, conocernos como pareja y comprender que no siempre tenemos la razón ni la última palabra.

Superar obstáculos

Las “múltiples” ocupaciones que tenemos; estar pegados al teléfono, internet o a la televisión; hablar siempre de lo que hacemos y tenemos en vez de lo que somos, son actitudes que impiden y demeritan la comunicación.

Asignar el tiempo necesario

La falta de tiempo es la primera excusa para postergar o hacer a un lado la comunicación sin pensar que esta situación puede tener repercusiones negativas en la relación de pareja. Si de verdad queremos que funcione, hay que aprender a priorizar, designar más tiempo a lo que importa y reducir la lista de asuntos urgentes que solo generan estrés. Ya tuvieron un buen entrenamiento en la organización del Día B y elegir la decoración del pastel de bodas, es importante darse el tiempo para hablar de las diferencias y llegar a acuerdos con los que ambos se sientan cómodos. 

Aprender del fracaso

Generalmente cuando hemos sufrido algún fracaso en la comunicación, nos cerramos y tememos intentarlo de nuevo. El único fracaso real es aquel del cual no aprendemos; el secreto es dejar ir el pasado, aplicar lo que aprendimos, mejorar siempre y formar nuestro propio criterio.

Que la sonrisa que tenían al partir su pastel de boda y la ilusión con que escogieron las frases para sus invitaciones de boda perdure siempre. Recuerda que la práctica hace al maestro, ejercítalos día a día para tener una relación en pareja sana y armoniosa.