Una boda destino en San Miguel de Allende, Guanajuato, fue la forma con la que Karla e Israel decidieron celebrar su enlace. Su principal intención era consentir y agradecer a todos sus seres queridos por acompañarlos en ese momento y a lo largo de su noviazgo. Sin duda, en su boda hubo muy buen ambiente, pero, sobre todo, emotivas sorpresas que tanto los novios como sus invitados recordarán por siempre. Revivamos con ellos algunos de esos instantes gracias a las imágenes de Cineluk Wedding Photo, el estudio de fotografía al que confiaron su reportaje de boda.  

Primer encuentro adolescente

Cuando Karla e Israel tenían 15 años se vieron por primera vez en el cumpleaños de un amigo que ambos tienen en común. Una plática fue suficiente para que se animaran a tener una primera cita, que no llegó a más porque no vivían cerca y era muy complicado verse.

Tres años más tarde, cuando los dos tenían pareja, se reencontraron en una fiesta. No obstante, la chispa, complicidad y atracción se percibía como el día que se conocieron. Finalmente, en 2006 y ya sin compromisos, volvió a darse el reencuentro. Después de intercambiar teléfonos, empezaron a salir hasta formalizar su noviazgo.

Un viaje en helicóptero y Nueva York como testigo

Cinco años antes de la boda, Karla e Israel comenzaron a vivir juntos. Para celebrar su aniversario de noviazgo, realizaban un viaje cada año. Cuando Israel creyó que sería oportuno hacer la pregunta, Nueva York los esperaba: era el destino de su próximo aniversario.

Karla organizó todo el itinerario con unos horarios muy planificados para no dejar de visitar absolutamente nada de la Gran Manzana. Israel sabía que era la oportunidad perfecta para darle el anillo de compromiso, así que preparó un recorrido en helicóptero por la ciudad que, obviamente, el itinerario de Karla no contemplaba. Ella creía que iban a visitar la Estatua de la Libertad, cuando se dio cuenta de que estaban en un helipuerto. Israel le comentó que le había preparado una sorpresa que sabía le iba a encantar ¡y no se equivocó!

Realizaron el recorrido y justo después de tomarse la típica foto para el recuerdo, al bajar del helicóptero, Israel se arrodilló y le pidió matrimonio. El atardecer de Nueva York y una romántica cena en una terraza fueron el cierre perfecto del gran momento.

Estilismos nupciales

El día de su boda, Karla lucía radiante en un vestido de novia corte princesa. Su voluminosa falda con holanes y el delicado top con aplicaciones de pedrería le daban un aire romántico y elegante. Su peinado recogido con un discreto, pero brillante tocado y el maquillaje, con el que lucía muy natural, estuvieron a cargo Sandra Bada, su asesora de belleza.  

Desafortunadamente, su madre no pudo acompañarlos en este momento tan importante. En su memoria colocó un rosario que ella misma le había traído de recuerdo de El Vaticano, una pieza que, para su madre, había sido muy especial. De esta manera, se aseguró de que la acompañara en sus pasos hasta el altar.

Por su parte, Israel eligió un traje clásico de color azul que adquirió en Deitx & Co. Una corbata verde del mismo tono que los vestidos de las damas y un boutonniere a juego con el ramo de novia bastaron para lucir perfecto para la ocasión.

Una boda destino en San Miguel de Allende

La celebración inició desde el viernes con una típica callejoneada por las calles de San Miguel de Allende, para la cual tenían preparadas unas hermosas coronas de flores para consentir a las invitadas. Todos los invitados disfrutaron mucho ese momento, que fue una magnífica antesala de los que les esperaba el siguiente día.

La ceremonia religiosa se llevó a cabo en la iglesia de San Francisco de Asís, que, además de ser muy luminosa, tiene un jardín y una fuente que les regaló una salida espectacular. Un mariachi, enormes globos blancos y los tradicionales monos de calenda los esperaban al salir junto con todos los invitados, que aguardaban listos para empezar la fiesta.

Al terminar, se dirigieron a la hacienda en la que se llevó a cabo el banquete. El estilo de la decoración fue rústico, por lo que la madera y los tonos verdes y blancos resaltaron y crearon un ambiente realmente romántico. Los arreglos florales fueron, sin duda, grandes protagonistas de la recepción y uno de los elementos que más sorprendió a los invitados. En especial, el arco de flores y la vegetación que enmarcaba la mesa nupcial y que, con mucho cariño prepararon los profesionales de Zahro EcoDesings, la empresa que se encargó de la decoración floral.

Karla e Israel están convencidos de que todo salió a la perfección, gracias a su organizador, Hadaz Wedding Planner. No solo realizó un cronograma detallado con los novios, sino que resolvió algún imprevisto con el transporte de los invitados. A este proveedor le confiaron al 100% el evento y solo se preocuparon de disfrutar y celebrar en grande su unión.

Los invitados más consentidos

Israel y Karla ya se consideraban una familia antes de su enlace. El compromiso que ambos tenían había nacido años atrás, así que para ellos la boda era una oportunidad para compartir su alegría con sus familiares y amigos. Por esta razón, la celebración fue realizada con mucho amor y detalles con los que pudieron agradecer el amor y cariño que sus seres queridos siempre les han demostrado.

Además de la gran fiesta, los novios aprovecharon para personalizar los recuerdos de boda. Buscaron fotos con cada uno de los invitados y sintieron mucho orgullo de tener imágenes con la mayoría de ellos. Las imprimieron y les escribieron una emotiva dedicatoria con la intención de hacerles saber por qué su presencia era tan importante ese día. Imagínense el detallazo: muchos de ellos no pudieron evitar las lágrimas.

Un bride team único y con un as bajo la manga

Las damas no desaprovecharon la oportunidad para sorprender a los novios y les organizaron una sorpresa a los recién casados. Unos días después de la boda, Israel y Karla recibieron un video en el que muchos de sus invitados, incluidos sus padres y amigos más cercanos, les daban las gracias por haberlos invitado a su festejo. En él, les contaban lo bien que lo habían pasado y cuál había sido su momento favorito de la boda. Era algo que no se esperaban y estaban felices de que sus invitados, con el bride team a la cabeza, además de disfrutar tanto su boda, les hicieran este gran regalo.

¿Y la luna de miel? Tienen previsto hacerla en noviembre. No les importó posponerla unos meses, ya que querían poner todo su esfuerzo y recursos en la celebración para consentir a sus invitados al máximo. Y ahora sí, a disfrutar de este primer viaje (de muchos) como esposos. ¡Enhorabuena!