Las bodas de oro son una celebración especial para conmemorar a una pareja que hace 50 años decidió casarse y hoy renueva sus votos. Y aunque las modas cambian y el de entonces poco se parece a los vestidos de novia de ahora, la ilusión de su historia de amor sigue vigente. Honrar este gran aniversario del amor de padres o abuelos es algo que también debe ser memorable, por lo que aquí te decimos qué hacer. Cuál es el papel de los hijos, qué obsequiar como recuerdo para boda, cómo deben ser las invitaciones de boda ¡y mucho más!

Haciendo alusión al metal de color dorado de gran valor en joyería, cumplir medio siglo de casados es vivir una etapa dorada que se presta para reunir a la familia y amigos más cercanos. Y aunque no hay una regla en sí, les diremos cómo pueden organizar esta fiesta del amor mayúsculo de la manera más emotiva.

Los organizadores y los asistentes

Los hijos y nietos de la pareja que llega a sus 50 años de casados son quienes generalmente organizan las bodas de oro. Ellos se encargan de los gastos y se dividen las tareas. Es además una forma simbólica de agradecerles a sus progenitores y homenajear esa relación que dio fruto a la familia. En caso de que la pareja no tenga descendientes, la misma pareja con apoyo de sus más cercanos o bien, los hermanos, organizan este festejo.

Al final, la idea es reunir a la familia y seres queridos de toda la vida en torno a tan importante evento. Para ello, los festejados son los indicados para decir quiénes quieren que los acompañen en esta particular fiesta. Para las invitaciones de boda elegantes siempre será un acierto el indispensable color dorado y algún pensamiento de amor corto que concentre los sentimientos de la pareja al llegar a este aniversario.

¿Qué hacer y dónde?

Muchas de estas bodas evocan al origen de este amor, así que, para renovar los votos, una ceremonia en la misma iglesia o en el mismo lugar donde se casaron hace 50 años podría ser ideal. ¡El pasado rompió fronteras!

Igualmente, el mismo salón de fiesta puede ser la locación perfecta. Aunque la esposa no utilice el mismo vestido de novia que llevó hace cinco décadas, seguro que encontrará algún vestido de coctel con el que se sentirá hermosa. ¿Y si llegan en el automóvil de la familia o rentan el mismo modelo del primer auto familiar decorado para la ocasión?

Celebrar la reunión en la casa donde se construyó la familia que ha persistido a lo largo del tiempo también puede ser ideal para sacar el álbum de boda de antaño y empezar a recordar. ¡No olviden contratar un servicio de catering para mayor comodidad de todos!

¿Una boda destino por los 50 años?

El quincuagésimo aniversario ha de ser especial cada minuto, por lo que la recepción puede ser en un salón, al aire libre o hasta en lugares insólitos. ¿Qué tal si se propone a los invitados sacar del guardarropa los vestidos para fiesta en la playa y las guayaberas para renovar sus votos en la orilla del mar? Incluso es posible sacarle provecho al mar con un crucero donde los invitados puedan disfrutar de la inmensidad del mar y de un amor inolvidable.

Si disfrutan más en el interior, se puede organizar un viaje especial a una ciudad colonial o un Pueblo Mágico que se convertirá en el mejor escenario para rescatar sus recuerdos familiares y crear nuevas experiencias juntos. ¿Qué tal Guanajuato o San Miguel de Allende?

También pueden festejarlo a través de actividades tradicionales en el campo, como una cabalgata en un rancho o una excursión de fin de semana a las cabañas de Mazamitla o Valle de Bravo. O reunirse en una callejoneada por el Centro Histórico de Zacatecas al ritmo de mariachi o tamborazo, junto a un inolvidable burrito. Un destino diferente siempre será recordado.

¿Cuál es el protocolo?

En cuanto a los protocolos de estas celebraciones, todo depende del tipo de ceremonia que el matrimonio desee tener: religiosa o simbólica. Evidentemente, no existe la renovación de votos por el civil. Pero elijan el tipo de bodas de oro que elijan, una lectura de pensamientos de amor para el esposo o esposa seguro emocionará a todos los presentes. También los hijos o invitados pueden dar un breve y emotivo discurso.

En cuanto a los padrinos, tratándose de un esfuerzo en familia, se pueden hacer propuestas voluntarias para apadrinar gastos, como el pastel de boda elegante, el catering, el servicio de fotografía, la decoración con los centros de mesa o los infaltables recuerdos para boda originales. En este caso, con la foto de sus nupcias o de su primer baile de casados hace 50 años. Por cierto, ¿ya sabrán qué bailar esta vez?

Para los invitados, la etiqueta es indispensable: vestidos de fiesta largos o cortos, de acuerdo al lugar y el momento planeado; trajes para los varones y mucha actitud de boda. Si se decide hacer en salón, un vestido elegante de noche es ideal.

Decoración dorada y creativas actividades

Las fotografías siempre son un buen testimonio. Una imagen de la boda original enmarcada en un lugar especial o una serie de fotografías colgadas en la entrada o contando la historia del matrimonio entre los arreglos florales para bodas serán sumamente significativas.

También se puede proyectar un video que recopile momentos de la familia o hasta la recreación de la boda hace 50 años a través de fotografías. No olviden contratar al fotógrafo, ¡pues estos momentos son oro! En sentido literal. Sesiones de fotos con la familia son de rigor, así que no duden en ponerse creativos, como el que ambos sostengan un marco de cuadro y en el fondo aparezca toda la familia reunida.

Asimismo, una decoración en dorado con globos, adornos metálicos o una vajilla con detalles áureos subrayará esa idea de las bodas de oro. Y ni se diga de los muñecos para pastel de boda; podrán demostrar mayor edad, pero el sabor de este postre por excelencia debe ser totalmente fresco. Todo será increíble para los festejados que renuevan su amor.

Medio siglo no es cualquier cosa y esta historia familiar comenzó cuando se entregó un anillo de compromiso. Por eso, cada miembro debe involucrarse en este merecido evento de oro para quienes han perdurado en el amor, en la salud y en la enfermedad, como se dice por ahí. A sacar los vestidos de fiesta, que incluso 50 años después, ¡un pastel de boda siempre sabe increíble!