Zara
Por Zara

Si las novias están rompiendo esquemas portando vestidos de novia con toques de color, ¿por qué los novios se quedarían atrás? Cada vez son más las parejas rompedoras que se animan a coordinar su vestimenta con la estética de sus nupcias y, como las flores para boda son elementos destacables, hasta el ramo de novia y boutonniere del novio pueden ir en sintonía. Si a tu futuro marido eso del traje negro no le va, invítalo a probar estos colores alternativos. ¿Te imaginas cómo luciría desde el altar?

Azul: clásico y sofisticado 

Si tu novio quiere dar un giro a su look sin sacrificar sofisticación, con los tonos oscuros lograría una imagen clásica y moderna en equilibrio, sólo hay que recordar el impacto de los vestidos de noche azul rey. Las tonalidades claras se llevan bien con el día, el celeste combina con estéticas campiranas o vintage; mientras que, el aqua pude ser la pareja ideal de un vestido para fiesta en la playa. Unos zapatos y cinturón en color miel, boutonniere, pañuelo, corbata o moño en rosa cuarzo son los contrastes perfectos.

¿Buscas un look vanguardista? El gris es ideal

Ya sea en matices oscuros o claros, el gris es una sofisticada alternativa al clásico negro que puede portarse tanto en eventos de día como de noche. Es un color muy versátil que abre paso a un mundo de combinaciones y estampados. Hace una elegante mancuerna con corbatas y moños en azul marino, guinda, patrones de puntos, cuadros o rayas; virando hacia la frescura, estos accesorios en rosa cuarzo o amarillo lucen fenomenales en ambientes románticos y campiranos

Marsala: el perfecto aliado bohemio

Juvenil y, a la vez, clásico. Es un color que se ha dejado ver con mayor frecuencia en ambientes bohemios, vintage y naves industriales de aire abandonado. El traje puede matizarse con tonalidades oscuras para obtener un efecto degradado o contrastarse con colores crudos y pasteles.

¿Atrevido y diferente? El morado es para ti

Las colecciones de vestidos de novia 2017 han sido un hito y, por supuesto, la moda para novios sigue la misma dirección. Entre lo estrambótico y lo clásico, Dolce & Gabbana recurrió a este color para enaltecer una personalidad masculina que, por un lado, defiende sus orígenes y, por otro, siempre se redefine. Un traje morado denota una extravagancia enigmática e invita a romper el convencionalismo con calzado tipo mocasín o slippers.

Verde: original y ecológico

En una versión amarillenta, el verde es el color del año y, al representar una reconexión con la naturaleza, es un acento que no puede faltar en los arreglos florales para bodas de textura eco rustic. La tonalidad pino va muy acorde con esta temática, no es un color fácil y si resulta favorecedor, ¡no hay que soltarlo! Puede combinarse con zapatos café, atenuarse con un chaleco en tono musgo o avivarse con un boutonniere, pañuelo, corbata o moño en amarillo.

Blanco impactante

La única excepción a la regla de que el blanco sólo es para las imágenes de vestidos de novia, es el traje del novio y eso hay que aprovecharlo. Ya sea una boda de día, en jardín o en la playa, es toda una sensación ver enfundados a los novios en un outfit total white.

Colores crudos: la mejor elección para el día

En esta gama aparecen trajes de color beige, hueso, marfil o crema que, al igual que los tonos claros, son ideales para celebraciones diurnas y en espacios abiertos. Esta paleta deriva del color natural de telas como el algodón o el lino, ideales para bodas en la playa o climas calurosos. ¿Y si hace frío? Los vestidos de novia con manga y trajes de terciopelo son una tendencia muy ad hoc.

¡Adiós al look coordinado!

Los ambientes casuales permiten jugar con los colores hasta encontrar combinaciones a la medida. Por ejemplo, un saco marsela hace buen match con un pantalón beige, un chaleco y pantalón en gris claro se pueden contrastar con un saco azul marino o un saco y pantalón en crudo relucen con un chaleco azul aqua.

Los matices satinados pueden aplicarse tanto en los vestidos de novia modernos como en el traje del novio o a modo de toque, por ejemplo, en las solapas. Los accesorios marcan la diferencia y además del boutonniere, zapatos, pañuelo, corbata y moño; las mancuernillas, tirantes, pisacorbata, calcetines o el reloj que le regalaste a tu futuro marido cuando te entregó el anillo de compromiso, son complementos que dejan ver su lado más detallista, ese que te cautivó y arranca suspiros cada vez que lo imaginas con uno de estos guapísimos trajes ¿cierto?