En Canadá se acogen impresionantes parques nacionales, paisajes casi vírgenes, una interesante multiculturalidad, ciudades que evocan el viejo mundo y, en contraste, arquitectura modernista, urbes cosmopolitas y un estilo de vida open mind. ¿Qué más necesitan para su luna de miel? Como el vestido de novia ya está listo y hasta los recuerdos para boda están personalizados con pensamientos de amor cortos, ¡incluyan en su plan de viaje estos 8 maravillosos lugares!

1. Vancouver, armoniosa mezcla de urbanismo y naturaleza

Una animada colisión de culturas y estilos que invita a pasear en catamarán de Downtown a North Vancouver, recorrer Stanley Park a pie o en bicicleta, pasar un rato de ocio en los pubs de Granville Street, catar cerveza y las mejores delicatessen de la urbe en Granville Island, asistir a un partido de los Canucks en el Rogers Centre o probar el estilo boho de los peinados con trenzas para callejear por Gastown.

2. Victoria, el mejor clima para relajarse

Una ciudad pequeña y tranquila cuyo principal atractivo es su puerto Inner Harbour, seguido del Parlamento regional, un edificio de estilo neobarroco que data del siglo XVIII y el Hotel The Empress, posicionado entre los mejores del mundo. En el Museo de British Columbia se albergan destacadas colecciones de la región, historia natural y pueblos aborígenes. El Pacific Undersea Gardens es un barco atracado en el muelle que exhibe la vida marina desde una peculiar perspectiva.

3. Whistler, la oportunidad perfecta para esquiar

Asentado al pie de dos majestuosas montañas, el pueblo de Whistler es muy dinámico. Además del maravilloso paisaje y senderos peatonales, cuenta con fabulosas pistas de esquí y snowboard; centros comerciales, restaurantes, bares, spas y alojamientos de primer nivel en los que podrán despejar su mente de los catálogos de ramos de novia y todos los preparativos que tuvieron que hacer. Los meses más cálidos son ideales para practicar golf, ciclismo de montaña y senderismo.

4. Montreal, vitalidad y dinamismo cosmopolita

Los sinuosos laberintos de callejuelas adoquinadas envuelven en un halo parisense los hoteles boutique y terrazas que dan vida al Quartier Latin. La basílica de Notre Dame, la zona recreativa Vieux Port y la plaza Jacques Cartier repleta de cafés y restaurantes, son emblemas del Vieux Montreal.

5. Toronto, un auténtico mosaico cultural

La CN Tower es ideal para un primer encuentro con la ciudad desde las alturas y unos pensamientos de amor entre ustedes encajarían de maravilla. Las comunidades étnicas más representativas se concentran en Chinatown, Little Italy, Little Portugal, Greektown y el aire hippie está en Kensington Market.

La vida nocturna se reúne principalmente en el Downtown, destacando la zona de Entertainment District, College Street y Queen Street West; así que, ¡a sacar esos vestidos de fiesta cortos y sus mejores pasos de baile! Virando hacia la tranquilidad, se puede recorrer la insólita red de túneles del PATH, el invernadero Allan Gardens, el Royan Ontario Museum y la Art Gallery of Ontario.

6. Cataratas del Niágara, excursión must do

En el lado canadiense, Horseshoe Fall son las caídas más espectaculares de estas cataratas. La principal atracción es el barco Maid of the Mist que navega en verano y permite llegar lo más cerca posible de las cascadas. En los alrededores hay un complejo de hoteles, comercios, restaurantes, bares y lugares de ocio familiar donde pueden pasar momentos muy agradables. 

7. Ottawa, la capital

Como centro político del país, Ottawa acoge la historia, cultura y, por supuesto, la sede parlamentaria de Canadá. La Colina del Parlamento, el Canal Rideau, la Casa Laurier, el Museo de Historia Natural de Canadá, el Museo de Guerra de Canadá, el Centro Nacional de Artes, la Torre de la Paz y el Byaward Market son visitas ineludibles.

8. Banff, el impresionante perfil de las Montañas Rocosas

Si Travel

El Parque Nacional de Banff asombra por sus afiladas montañas, lujoso hotel de la era del ferrocarril y saludables aguas termales. Está aproximadamente a dos horas de Calgary y se conecta con el Parque Nacional Jasper y Yoho por la carretera Icefields Parkway, una ruta escénica que vale la pena disfrutar.

Si lo que buscan es versatilidad, sin duda, en Canadá encontrarán el destino ideal para hacer realidad los pensamientos de amor que plasmaron en sus invitaciones de boda. Ahora que ya saben cuáles son los lugares que no pueden dejar de visitar durante su luna de miel, ¿de dónde arrancarían?