Cúmulo
Cúmulo

Que no se extinga la magia que nació con la entrega de anillo del compromiso, ¡vivan al máximo su luna de miel en San Luis Potosí! El abanico de posibilidades de pasarla tan bien como el día que brillaron con su vestido de novia y traje de gala es muy amplio: así como hará falta ropa cómoda para explorar la zona urbana y silvestre, será necesario un vestido de fiesta y zapatos casuales. ¿Quieren saber por qué? Aquí, les compartimos las razones.    

San Luis Potosí se alza como uno de los puntos turísticos de mayor afluencia por su riqueza natural, histórica y tradicional, de ahí que la Huasteca sea de las regiones favoritas. Si les gustan las actividades extremas, explorar entre la selva, nadar y recorrer pueblos misteriosos, este es el lugar correcto. A lo largo de sus 58 municipios, la entidad resguarda cientos de rutas para tener una estancia incomparable, pero bien pueden empezar con la que proponemos a continuación.

1. La ciudad capital

Para empezar su luna de miel en tierra potosina, den un paseo por el Centro Histórico de su capital. Su arquitectura de cantera rosa y haciendas que albergan vestigios de la historia minera en México le merecieron el título de Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en 2010.

Conocerlo a pie o en un recorrido turístico les permitirá apreciar la belleza de sus mansiones, plazas, jardines e iglesias barrocas, así como los detalles que esconden sus fachadas. Para quemar las calorías de las delicias de su mesa de dulces para boda, den un paseo por la Calzada de Guadalupe, la avenida peatonal más larga de América Latina, que está adornada por diversos monumentos íconos de la ciudad.

Si quieren hacer algunas compras de artesanías o productos típicos del estado, es su oportunidad, ya que el centro se distingue por sus múltiples mercados populares. Luego de conocer los rincones señoriales de la ciudad, lo ideal será que renten un automóvil o llenen su tanque de combustible para comenzar un viaje por los puntos más famosos de San Luis Potosí.

2. Rioverde

En una hora y media en carretera aproximadamente, a 131 kilómetros de la capital, se encuentra Rioverde. Este es el punto de partida para realizar turismo de aventura en grutas, ríos y aguas termales. Luego de dar un pequeño paseo por su plaza principal y visitar el Museo Regional, será necesario olvidarse de los peinados recogidos elegantes porque llegó el momento de practicar escalada, tirolesa y rapel.

Adéntrense de lleno en la laguna de la Media Luna, que desprenderá un aroma a cítricos por las huertas de temporada que la rodean. Aquí podrán bucear, acampar o simplemente pasar un agradable día de campo. Sus aguas son tranquilas y cristalinas, pero si van en invierno, tendrán un espectáculo extra, pues el vapor del agua tibia se eleva creando un ambiente mágico.

3. Matehuala

Para continuar con el itinerario lunamielero desde Rioverde, pueden conducir hasta Matehuala durante unas dos horas y media pasando por Villa de Juárez, El Tepetate, Huizache y Santa Ana con paisajes semidesérticos y vistas al Cerro del Fraile. Si se se hospedan en la capital, estarán en Matehuala en dos horas.

Aquí lo recomendable es buscar algún hotel de su agrado y, posteriormente, disfrutar unas natillas o glorias, cabrito y pastor, para después entrar al Mercado Arista y dejarse encantar por el arte realizado en las talabarterías. Enseguida les vendría bien visitar el templo de la Inmaculada Concepción, una réplica inconclusa del templo San José de Lyon, Francia.

Si visitan el municipio a finales de mayo serán testigos del Festival del Desierto, el más antiguo de su tipo en el estado con todas las disciplinas artísticas, así como un foro infantil y general. Pero definitivamente, su fuerte es el comercio por doquier, así que preparen sus ahorros. 

4. Real de Catorce

Matt Diosdado Fotografía
Matt Diosdado Fotografía

Este es el pueblo minero favorito de muchos, ubicado en el corazón de la Sierra de Catorce. Queda a tres horas de la capital o 50 minutos de Matehuala, si deciden seguir la ruta a través de San José de las Trojes, Cedral y El Refugio.

Esta tierra mágica y curativa para algunos, ofrece maravillosos paisajes tras pasar el túnel Ogarrio. Definitivamente es para recorrer a pie o a caballo hasta llegar al cerro Quemado, sagrado para los huicholes. Más retirado encontrarán Wirikuta, otra zona sagrada que exige sumo respeto.

En su primer cuadro, Real de Catorce reluce por su panteón histórico, la Parroquia de la Purísima y su jardín repleto de artesanos con un alto sentido de compañerismo viajero, provenientes de México y el extranjero. ¡Les encantará!

5. Ciudad Valles

Situada a tres horas de la capital y a cuatro de Real de Catorce, Ciudad Valles es parada obligada por ser la “puerta grande de la Huasteca”, según sus pobladores. Visitar San Luis Potosí sin experimentar el turismo de aventura en sus zonas arqueológicas, cascadas, sótanos y reservas naturales, simplemente es imperdonable. Olviden el peinado para boda y disfruten al máximo esta experiencia.

En Ciudad Valles las opciones de hospedaje son diversas para todos los presupuestos y gustos, sin mencionar que el abanico gastronómico y comercial es sumamente amplio. Después de esta parada querrán planear una ruta por la Huasteca Potosina para no perderse ningún rincón. 

6. Xilitla

Love Travel
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Uno de los puntos más mágicos y obligados de San Luis Potosí es Xilitla. Aquí pueden llegar después de haber pasado un par de días de experiencias extremas en la Huasteca.

Se hace una hora aproximada de viaje hasta el Jardín Surrealista de Sir Edward James, contemporáneo de Dalí, quien prácticamente construyó un castillo enclavado en una zona montañosa que a cierta hora del día abraza la niebla para maravilla de todos sus visitantes. Este Pueblo Mágico es el sitio perfecto para sus fotografías de la primera aventura después de haber partido el pastel de fondant para boda y celebrar su unión con todos sus seres queridos. 

7. Gastronomía potosina

A lo largo de todo su viaje no batallarán para encontrar rica comida, pues la sazón potosina es una de las más distinguidas y en cualquier rincón del estado encontrarán algo delicioso. Si están en el centro de la capital y llega la hora de la comida, aprovechen para probar las gorditas cerca del parque, que transitan ciudadanos y turistas todos los días. Tendrán que recorrerlo también para hacer digestión.

Para una cena deliciosa prueben un zacahuil (tamal de gran tamaño) o las clásicas enchiladas de nixtamal con queso. Otra buena opción es una negrilla (pescado de la región) preparada al gusto en la zona de la Huasteca, donde se consumen muchos mariscos frescos, como las acamayas, una especie de langostino de agua dulce. ¡No se quedarán con hambre!

San Luis Potosí tiene tantas maravillas que al menos necesitarán dos semanas de luna de miel para disfrutar cada sitio de la oferta natural, cultural y tradicional. Será una experiencia tan enriquecedora como pareja que bien podrían escribir nuevos pensamientos de amor. Merecen todo esto después de organizar la gran fiesta para lanzar el ramo de novia y celebrar su amor, ¿no creen?