Mientras Denisse y Mauricio coincidían, sin conocerse, en una fiesta, en una exposición de arte y muchos otros lugares, el Universo estaba tomando cartas en el asunto para que estas almas se reunieran y jamás se separaran. Hasta que algo sucedió.

En la fila de un concierto, Denisse y Mauricio se reencontraron. Lo que no sabían cuando salieron de sus casas es que verían juntos el espectáculo. No tardaron mucho en darse cuenta de que, además de haberse visto anteriormente, tenían amigos en común. Entre pláticas y bromas, quisieron o no, cruzaron palabra para conocerse. Al presentarse, el cosquilleo se presentó para confírmales a ambos que estaban hechos el uno para el otro.

Sin planes de casarse, pero...

Denisse y Mauricio no tenían planes de casarse, pero sí de seguir unidos para siempre. Llevaban ocho años de novios, vivían juntos, compartían metas, se apoyaban el uno al otro y crecían como pareja. Sin pasar por el altar, llevaban una vida como la de cualquier matrimonio ejemplar.

Un día por la mañana, comenzó a reproducirse la canción Only you. Mauricio preparaba el delicioso y colorido desayuno que deleitarían él y su amada novia. Denisse, en pijama, apenas despertando, escuchaba la canción y mientras ambos disfrutaban de los exquisitos alimentos, Mauricio se acercó a ella para pedirle matrimonio. Ella, muy sorprendida, dijo… ¡sí! Alegría, nervios y… dos semanas después llegaría la entrega del anillo de compromiso que los uniría indefinidamente.

Como podrán comprobar en las fotos de su boda, son una pareja divertida, muy alegre y complementada por las locuras de ambos. Arropados por sus familiares y amigos, su boda, que empezó con una ceremonia religiosa, se caracterizó por el cariño hogareño, que es lo que puso un ambiente excepcional a la celebración.

Sus estilismos fueron muy especiales

A pesar de que ambos viven en Querétaro, fue la puerta principal de la Parroquia de San Mateo Apóstol en Huichapan, Hidalgo, la que se abrió para recibir a los novios. Denisse caminaba hacia el altar con un hermoso vestido de novia corte imperio, con caída recta. Su escote ilusión se convirtió en un jardín de flores bordadas que ponían el acento de color desde la cintura hasta el cuello redondo del atuendo. Para ella era muy importante no sentirse disfrazada el día de su boda y este estilismo no solo le dio comodidad, sino que hizo que se sintiera auténtica.

El velo corto, confeccionado a mano por una amiga de su mamá, y el tocado de cristales de Swarovski vistieron su peinado recogido, de toque romántico. La novia también portó un ramo natural con flores de color pastel, atado con un listón blanco que coordinaba perfectamente con la esencia libre de Denisse. 

Con la misma emoción, pero muchísimo más amor que el primer día en que sus vidas se cruzaron, al otro extremo de la iglesia, junto al altar, Mauricio esperaba a Denisse. El novio portó un traje azul marino con tirantes, corbata en moño y un sencillo boutonniere color amarillo paja. Pero el novio escondía unos coloridos calcetines y unos tenis personalizados que llevan la fecha de la boda y que estarían aguardando para el momento de la fiesta.

Ambos lucieron fabulosos, frescos y cómodos y se encontraron ante el altar para ofrecer sus votos de amor y el "sí, acepto". Entre lágrimas de felicidad, la ceremonia concluyó siendo testigo el cariño de los presentes. Y a la salida de la parroquia, los esposos fueron celebrados con gritos y aplausos eufóricos.

Y juntos formaron un infinito

¿Se puede ser más original y creativo? ¡Claro que sí! Las alianzas de boda que hoy portan Mauricio y Denisse en sus respectivas manos fueron diseñadas por el novio y fabricadas en el taller de Iker Ortiz. La idea es que los anillos formen un corazón al unirse, además del símbolo del infinito: por eso el interior de una de las alianzas es blanco y el de la otra es negro. 

El salón Los Candiles, en el centro de Huichapan, fue el lugar ideal para la boda civil y la recepción. Las mesas de madera, en combinación con las flores de diferentes tamaños y colores hicieron resplandecer cada rincón del salón. El aroma fresco de todos estos elementos armonizó toda la decoración del lugar. Los caminos de mesa de encaje dio un toque elegante a la vajilla, que serviría para degustar el delicioso pastel de boda. El postre por excelencia, en color blanco, incorporaba un destalle exquicito: las iniciales de los novios. ¿El plus? Fue presentado sobre secciones de troncos de madera, una de las tendencias de decoración de bodas de este año.

La luminosidad de las lámparas fue opacada por las sonrisas de los invitados y, desde luego, por las de los novios. Cada foto capturada por el fotógrafo Christian Espejel es y será testigo de esta unión insólita.

Marcados por la música

Los ahora esposos demostraron su conexión y la química que existe entre ellos con un baile especial para los invitados. La canción What a wonderful world, de Joey Ramone, fue la acompañante del especial y romántico acontecimiento. Entre chispas efusivas y suspiros, los novios se balanceaban de lado a lado, derrochando amor por el aire.

La noche continuó, los ya esposos junto a las damas tomaron los atuendos respectivos para dar inicio al baile sorpresa con un mix de Timbiriche. El baile deslumbró a todos los invitados, los novios presumieron sus mejores pasos y, por supuesto, las risas, la alegría y el flash de las cámaras y celulares ¡no faltaron! La diversión estuvo presente en cada momento.

El gran amor que irradiaban los novios viajó hasta Cancún, donde disfrutaron de una fantástica "preluna" de miel; la oficial los espera en París, Suiza e Italia este septiembre. No te pierdas ni una de las fotos de su reportaje de bodas: ¡sentirás como si hubieras asistido a su enlace en persona!