Cuando un miembro de la pareja es ocurrente y el otro chistoso solo puede haber diversión garantizada. Irving y Fabiola encontraron el complemento perfecto cuando se conocieron. La sinceridad y la alegría es su fórmula mágica para enfrentar cualquier situación. Con ese amor y entusiasmo llegaron al altar en Acapulco, Guerrero. A continuación, les compartimos cada detalle que podrán visualizar gracias a las capturas que Wedding Memories, su proveedor de fotografía y video, realizó durante la celebración.

Fue hace poco más de 10 años cuando Irving y Fabiola se conocieron. Eran compañeros de trabajo y pronto la amistad traspasó las paredes de la oficina. Les encantaba comer juntos, salir de fiesta con sus compañeros de trabajo y compartir momentos que los hicieron excelentes amigos y, posteriormente, novios.

Una propuesta ¿evidente?

Cuando llevaban cuatro años de noviazgo, Irving invitó a cenar a Fabiola en un restaurante giratorio y elegante desde el que se puede observar toda la Ciudad de México. Fabiola estaba convencida de que Irving le daría el anillo de compromiso en ese momento, sin embargo, él tenía otros planes.

Tuvieron una velada muy agradable, pero el momento que Fabiola esperaba simplemente no llegó. Mientras la llevaba a su casa, Irving le preguntó si podían pasar un momento a la suya porque había olvidado darle algo a uno de sus hermanos y no podía esperar. Al entrar a la casa, todo estaba lleno de flores y globos. Fabiola estaba sorprendida y no entendía lo que estaba pasando hasta que Irving tomó una orquídea en la que estaba el anillo de compromiso, se la dio y le hizo la pregunta esperada.  

Fabiola entendió que todas esas llamadas durante la cena eran sus cuñados preparándolo todo, los cómplices perfectos. Obviamente ya se imaginan qué respondió, ¿verdad?

Estilismos nupciales clásicos

Fabiola enfatizó su silueta con un vestido de novia corte sirena con escote corazón; toda la parte superior estaba drapeada y terminaba en una falda voluminosa. Un peinado recogido y discretas joyas completaron el look. El ramo de novia era el encargado de dar un toque de color con tonos morados, blancos, amarillos y rosas repartidos entre diferentes tipos de flores.

Irving esperó en el altar a Fabiola con un traje sastre gris azulado, camisa blanca y una corbata en tono violeta. Por supuesto, también tenía un toque de color en su boutonniere que hacia juego con el ramo de novia de Fabiola.

Colores, flores y vistas impresionantes

La ceremonia religiosa se ofició en un club de playa en el que, por supuesto, el mar era el principal elemento de la decoración. Fue una linda ceremonia, amenizada por un grupo musical que le dio un toque único al gran momento con el sonido de sus violines. Los novios cuidaron todos los detalles y les tenían preparados a sus invitados unos ideales y útiles recuerdos de boda: sombrillas para cubrirse del sol mientras presenciaban su enlace.

La recepción fue en las instalaciones del hotel Las Brisas Acapulco, un lugar realmente espectacular con unas vistas impresionantes que no pasaron inadvertidas para los invitados, que estaban encantados. Si algo caracterizó la boda de Irving y Fabiola fue su colorido y el protagonismo de las hermosas flores.

En la ceremonia se podía observar una gran estructura llena de flores naturales de diferentes variedades, de tonos morados, rosas y blancos, que sirvió de marco para realizar el ritual religioso. La recepción no se quedó atrás, hermosos arreglos de flores se apreciaban desde cualquier lugar resaltando el tono amarillo. Los vestidos de fiesta de las damas de honor también eran muy vistosos, de corte A, con un top floreado y una fluida falda amarilla: ideales para una fiesta en la playa.

Cuando la noche empezó a caer, se encendieron velas flotantes en envases de cristal que le daban un toque muy romántico al ambiente.

Excelente animación

Una vez inaugurada la pista con el primer baile de los novios, el grupo musical la mantuvo llena toda la noche. De pronto, empezaron a aparecer globos, sombreros y otros elementos que le dieron más sabor al baile.

La gran sorpresa de la noche fueron los juegos pirotécnicos con el puerto de fondo. Simplemente, la postal perfecta en la que los novios lucían realmente felices mientras disfrutaban su gran noche en compañía de sus seres más queridos.

Irving y Fabiola están encantados y agradecidos con el trabajo de cada uno de sus proveedores, ya que, aunque decidieron no contratar a un wedding planner, todo salió tal y como lo imaginaron. Para ellos su noche fue mágica y perfecta. Su boda en la playa, además de hermosa, fue muy divertida. No estamos seguros si tan divertida como el camino que inician juntos, pero con el carácter de ambos seguro no faltarán momentos únicos. ¡Que dure por siempre!