Si algo define la relación de Ilenia y Alfredo es la diversión y su complicidad. Él es más bien serio e inteligente, el mejor cocinero y un excelente consejero. En cambio, ella es una alma libre y divertida que hace que cada día sea una aventura. Son un excelente equipo que se apoya y convive con la claridad de que las diferencias también unen. A continuación, les compartimos su historia y los originales detalles de su boda llenos de colores y ¡bicicletas! 

Fiestas, desayunos y pláticas interminables…

Se conocieron en 2009 en un famoso bar en el que se presentan en vivo bandas de rock alternativo. El bar es tan especial en su historia que no dudaron en hacerse una sesión de fotos a cargo de Luis Juarez Photography & Cinema, a quien confiaron todo el trabajo fotográfico de la boda.

Ilenia se encontraba ahí con una amiga cuando, de pronto, Alfredo apareció y se acercó a la mesa para saludar a la amiga de Ilenia, que los presentó de inmediato. Alfredo aún recuerda la blusa de encaje que Ilenia llevaba ese primer día. El coqueteo no se hizo esperar y se fue incrementando cada vez que coincidían en reuniones de conocidos hasta que se convirtieron en los mejores compañeros de diversión.

La amistad traspasó la fiesta cuando se encontraron en la universidad. Alfredo empezó a estudiar una maestría y coincidían todos los días. Le llevaba cafés todas las mañanas y los desayunos juntos se volvieron una tradición. Finalmente, el 29 de agosto de 2012 Alfredo le pidió que fueran pareja y después de dos días de suspenso, Ilenia aceptó.

Una pedida natural y de común acuerdo

Cuando tenían dos meses de novios, Ilenia propuso que dieran un paso más y se mudaron a vivir juntos.  Sabían que podía ser la mejor o la peor apuesta y que por intentar no se perdía nada. Afortunadamente, se entendieron perfectamente desde un principio y la convivencia fue realmente agradable.

Hay veces que los protocolos sobran y más si no te gustan las sorpresas, como es el caso de Ilenia. Por esta razón, no hubo una pedida formal, simplemente una plática en la que ambos decidieron que querían compartir la vida juntos. Ilenia le expresó a Alfredo la ilusión que le provocaba casarse y hacer una gran celebración, así como el tipo de anillo de compromiso con el que siempre soñó. Alfredo no dudó en cumplir cada uno de sus deseos e involucrarse en todos los detalles de la fiesta.

El look de los novios

Un voluminoso vestido de novia corte princesa con cauda fue el elegido por Ilenia para brillar en su camino al altar. El provocador escote corazón que enmarcaba el delicado top de encaje y una amplia falda sobre la que resaltaban algunos sutiles adornos, dieron un toque realmente romántico al estilismo.

Un peinado semirrecogido con un velo que pendía de un brillante tocado y un hermoso cinturón de pedrería fueron los complementos perfectos para su outfit. Por supuesto, el color no podía faltar y unas cómodas cuñas rojas fueron ideales. 

Por su lado, Alfredo eligió para la ocasión un vistoso traje azul con camisa blanca. Un moño y fajín de color negro, además de un boutonnienre del que sobresalía una hermosa rosa, fueron algunos de los complementos que usó. Uno muy llamativo y que resaltaba era el pequeño prendedor de bicicleta que resaltaba en su solapa, haciendo más evidente su pasión, así como la temática de la boda. Prefirió dejarse la barba y bigote que le dieron un tono casual y desenfadado a su look.

Para cuando el cansancio apareciera, ambos tenían preparados unos tenis Converse de color rojo que Ilenia no se pudo poner porque olvidó sus tines. Este no fue el único imprevisto, ¡el ramo de novia se quedó en casa de su tía! Tuvo que usar en la ceremonia el que tenía preparado para el lanzamiento. ¡Los imprevistos siempre suceden! Sin embargo, nada pudo borrar la sonrisa de esta pareja.

Bicicletas y detalles muy a la mexicana

Con un poco más de cuatro años de relación, Ilenia y Alfredo se dieron el “sí, quiero“ en las instalaciones de La Cúpula en Yauhquemehcan, Tlaxcala, lugar que eligieron para la recepción.

Los colores que tanto le gustan a Ilenia, combinados con la pasión de Alfredo por las bicicletas, fueron la inspiración de esta boda. Coloridos detalles mexicanos resaltaron por todas partes, desde las originales invitaciones de boda que simulaban papel picado con una bicicleta, hasta el altar, que estaba enmarcado por un vistoso arco de flores de papel y listones. No se olvidaron de quienes no estuvieron presentes en cuerpo, pero sí en alma, como la mamá de Ilenia, quien por medio de una foto y pétalos de rosas ocupó un lugar muy especial en la ceremonia. 

En el salón todos los detalles se equilibraron. El papel picado con sus nombres adornaba el techo y los centros de mesa hechos por los mismos novios con ollas de barro y flores de papel de china y maché, alegraban el lugar. Los números de las mesas en madera tallada con bicicletas y flores hicieron que todo estuviera en perfecta armonía. 

Todos los detalles se cuidaron mucho, los vestidos de las damas eran piezas típicas con bordados mexicanos y por supuesto muy coloridos. En la mesa nupcial las rosas fueron las grandes protagonistas, que en tonos de rojo intenso rodeaban las iniciales de los novios. ¡No podemos olvidar el pastel! Con pequeños detalles de colores y unos auténticos muñecos vestidos muy a la mexicana terminaron de darle originalidad a la decoración. 

Nadie puede negar que fue una fiesta con mucho ambiente, en la que el mariachi y la banda no faltaron para poner a todos a bailar. Una de las grandes satisfacciones de los ahora esposos fue lo mucho que sus familiares y amigos disfrutaron ese día. 

Aunque por cuestiones laborales tuvieron que esperar tres meses después de la boda para escaparse de luna de miel, valió la pena. Esta pareja disfrutó su primer viaje en avión juntos rumbo a Huatulco. Todo fue una gran experiencia en la que hicieron nuevas actividades como practicar snorkel o liberar tortugas… Y esto apenas comienza, ¡muchas felicidades!