Para algunas parejas la comunicación y poder pasar los días a lado de su mejor amigo es lo más importante en una relación. Este es el caso de Erick y Elena, originarios de Morelia, quienes dijeron “sí, acepto” en una animada boda casera llena de detalles que Axel Ruiz Fotógrafo capturó perfectamente.

Erick y Elena se conocieron en una reunión de amigos en 2016. Los dos se gustaron y decidieron verse de nuevo para conocerse más. Descubrieron que ambos eran muy alegres, que disfrutaban compartiendo lo que tenían y que les gustaba vivir de manera apasionada cada uno de sus días. De la amistad surgió el amor, así que no tardaron mucho en empezar su noviazgo.

Una tradicional y emotiva propuesta

Después de unos meses, cuando ya estaba seguro de que Elena era la persona con la quería compartir su vida, Erick decidió proponerle matrimonio. La invitó a cenar a un romántico restaurante, la velada había sido perfecta, risas, una deliciosa cena y una plática agradable.

De pronto, cuando estaban terminando, Erick la miró a los ojos, se puso de rodillas y tomó a Elena de la mano. Entonces le preguntó: “¿te quieres casar conmigo?” Todos los presentes fueron testigos del momento tan especial. Ambos estaban nerviosos y emocionados y Elena no tardó en contestar con un gran “sí”, mientras los aplausos estallaron en el lugar.

Los estilismos gritaban libertad

Elena seleccionó un elegante vestido de novia de encaje con mangas, corte A y escote en la espalda. La comodidad y ligereza eran los atributos a los que Elena no estaba dispuesta a renunciar porque quería bailar libremente y disfrutar al máximo su boda.

Con una falda muy fluida y poco voluminosa que terminaba en una discreta cauda barrida y unos zapatos blancos con tacón transparente, Elena mostró sus mejores pasos durante la celebración. Para su peinado de novia, optó por un recogido elegante que sobresalía por las flores naturales que lo adornaban.

Erick, por su parte, eligió un traje azul marino, con camisa blanca y zapatos café. Le agregó un toque moderno y divertido con un moño color rojo.

Toques vintage rodeados de emoción

La celebración se llevó a cabo en casa de Erick, que cuenta con un espacioso jardín en el que se distribuyeron las mesas, la pista de baile y el altar en el que se llevó a cabo la ceremonia civil.

Fue una ceremonia muy emotiva. La felicidad y entusiasmo de Erick y Elena se transmitieron en cada palabra mientras intercambiaron sus votos matrimoniales y bailaron su primer baile juntos. Todos los presentes sentían alegría y estaban contentos de compartir este momento con los recién casados… Algunos incluso no pudieron contener las lágrimas.

Erick y Elena transformaron el jardín en un espacio perfecto para celebrar su boda con estilo vintage. Por supuesto, no podían faltar los pallets con los que simularon muros de los cuales colgaron guirnaldas de papel y follaje. Además, recrearon rincones para la bebida con cajas estilo huacal y cubetas de aluminio que invitaban a tomar algo.  

Para la decoración de los centros de mesa, diferentes adornos y el pastel de boda eligieron flores naturales de tonos rosas y morados. Otros elementos como las velas y algunas jaulas blancas fueron perfectos para que algunos rincones sobresalieran, como la mesa de bienvenida que además mostraba fotos de la pareja.

La animación más divertida

Hubo diferentes aspectos que hicieron que esta celebración fuera superdivertida y animada. En primer lugar, la pista de baile iluminada que nunca se quedó vacía, porque los novios no dejaban de poner el ejemplo a sus invitados. 

Los bailes típicos mexicanos tampoco faltaron y fueron la introducción perfecta para el imitador de Juan Gabriel que junto con los mariachis pusieron la pimienta y sal a la noche. Los invitados y los novios bailaron, cantaron y se divirtieron como esperaban, creando la fórmula perfecta entre felicidad y diversión que contagió a todos sus invitados. 

Se aprovechó la presencia del imitador que con mucha gracia abrió un espacio para intercambiar palabras de agradecimiento de los novios que emocionaron y conmovieron mucho a los invitados. Sin duda uno de los momentos más especiales de la fiesta.

Elena y Erick se escaparon de luna de miel a la playa. Aunque el destino es un secreto que la pareja prefiere guardar, estamos seguros que siguen y seguirán disfrutando al compartir cada uno de sus días. ¡Muchas felicidades!