Alam y Marie-Elyse se conocieron en un club de remo en Canadá hace algo más de cuatro años. Ambos practicaban este deporte; ella era parte de un equipo de remo recreativo y él, capitán de un equipo de competencia. Tal vez entrenaban con distintos propósitos, pero la vida les tenía planeado mucho más que una coincidencia.

Su relación, coinciden ambos, está basada en la sencillez. Por ese motivo, quisieron organizar una celebración con la que se pudieran identificar plenamente: una fiesta donde pudieran compartir buenos momentos con todos sus familiares y divertirse a su genuino estilo.

Ella se define como espontánea y aventurera y él es reflexivo y filosófico, cualidades que los llevan a complementarse el uno al otro. A pesar de las diferencias culturales, pues Adam es de México y Marie-Elyse, de Quebec, Canadá, esta pareja siempre busca la forma más simple de solucionar las situaciones que se les presenten y así poder disfrutar de cada momento juntos. 

Promesas que no se olvidan

Hace algún tiempo, Alam le había dicho a Marie-Elyse que antes de mudarse juntos le gustaría poder estar comprometidos. Dos años después de haber iniciado su relación, decidieron que era el momento de empezar a vivir juntos, así que Marie-Elyse pensó que la promesa había quedado atrás. Como sabía que su relación estaba muy fuerte, no le dio demasiada importancia a aquello. Además, estaba muy emocionada por dar ese gran paso.

Por eso se llevó una magnifica sorpresa cuando, en plena mudanza, Alam sacó un anillo de compromiso y le pidió que se casará con él. Fue algo muy sencillo y emotivo, pero, sin duda, uno de los momentos más especiales e importantes en sus vidas.

Looks sencillos y muy personales

Marie-Elyse eligió un vestido de novia de encaje en color hueso, con escote en V y una hilera de botones al frente que adquirió por internet. Nos cuenta que estaba nerviosa, pues nunca tuvo la oportunidad de probárselo antes del gran día. Afortunadamente, le quedó perfecto y se veía fenomenal con su peinado recogido y un tocado sencillo. Para complementar su look, utilizó unos aretes que encargó a un artesano independiente y llevó un ramo de novia de estilo silvestre con flores de colores muy llamativos.

Alam portó un traje de novio que complementó con detalles en rojo y morado; como toque final, acompañó su pañuelo con unas margaritas a juego con las que incluían el ramo y las horquillas para el pelo de Marie-Elyse. Como ven, cada detalle fue cuidadosamente seleccionado.

¡Por fin se llegó el día!

El 14 de octubre fue el día que escogieron para unir sus vidas. Todo empezó con la ceremonia religiosa que se llevó a cabo en el Templo de Santo Domingo de San Juan del Río, Querétaro. La novia llegó caminando, con mucho estilo, en compañía de sus amigos. En la puerta de la iglesia la esperaba su futuro esposo. La gran sorpresa de la ceremonia fue cuando se dieron cuenta de que el padre que los unió hablaba francés, la lengua nativa de Marie-Elyse. ¡No podían creerlo!

La recepción tuvo lugar en una finca con jardines donde la decoración mexicana no podía faltar. Del techo colgaba papel picado y las mesas, donde los invitados ya estaban listos para presenciar la gran entrada de los novios, fueron adornadas por sarapes y centros de mesa con cactus.

Y así fue pasando la noche. En el ambiente se podía sentir como todos se divertían y estaban felices por Alam y Marie-Elyse. Evidentemente, fue una noche en la que dos familias y culturas se hicieron una misma. Algunos, la mayoría, bailaban; otros disfrutaban de la alberca y otros tantos se divertían en los juegos inflables.

Tradiciones mexicanas

Ya que las tradiciones mexicanas suelen ser únicas, causó gran asombro entre los invitados foráneos la víbora de la mar, donde el fin es mostrar que, a pesar de todo, los esposos siempre van a estar unidos. La noche continuó y siguieron rituales como el lanzamiento del ramo, de la liga... ¡y hasta aventaron al novio a la alberca! Un desenlace del tradicional muertito, pero con chapuzón incluido.

Cada momento especial de la noche fue capturado por Cliché, estudio de fotografía profesional que brindará a Alam y Marie-Elyse mucho más que un álbum de fotos: recuerdos, vivencias y sensaciones para revivir cuantas veces deseen los mejores instantes de su boda.

Para cerrar con broche de oro esta gran celebración, los novios tomaron un romántico viaje de luna de miel a Puerto Escondido, Oaxaca, donde además de disfrutar de la playa y del clima tropical, continuaron festejando que ahora son marido y mujer. Y a ustedes, ¿les gustaron los detalles de esta boda tan personal?