Jorge Mercado Photography

Cuántas veces van que tus padres y suegros les preguntan para cuándo se casan. O cuántas invitaciones de boda les enviaron sus amistades en el último año. Por si fuera poco, un día sorprendes a tu pareja mirando vestidos de novia en internet. Ya son demasiadas señales: puede haber llegado el momento de buscar anillos de compromiso.

Con estas anécdotas o sin ellas, lo cierto es que una decisión como esta requiere ser madurada. Si ya valoraste que su relación merece dar un paso más, te asaltarán muchas dudas. Cuándo pedirle matrimonio, dónde, cómo…. Y, siendo prácticos, cuánto cuesta un anillo de compromiso.

Gwenndy Sánchez Photography

Como en todo, el precio dependerá de lo que quieras comprar. Así que piensa cómo sería el anillo que iluminaría el rostro de tu amada. Revisa en tu memoria y trata de traer al presente cualquier recuerdo que tengas en el que tu novia haya interactuado con un anillo de pedida. Cada indirecta, cada palabra y hasta cada silencio de tu novia frente a una sortija cuentan. Algún comentario sobre aquel anillo que vieron hace unos meses en una vitrina o sobre el anillo de compromiso de alguna amiga… ¿O alguno que vieran en una película, tal vez?

Nadie mejor que tú conoce los gustos de tu pareja, si siente mayor o menor debilidad por las joyas, cuál será el valor simbólico o no que le dará al anillo… Y tu presupuesto disponible.

1. ¿Qué encarece o abarata el anillo?

Aquí tienes algunos de los factores que influyen en el precio final de una sortija de compromiso:

Bizzarro

Metal empleado para su confección

No cuesta lo mismo un anillo de compromiso de oro blanco ni uno de platino que otro de plata o titanio. Aunque las tonalidades pueden asemejarse, la dureza (resistencia al rayado) varía de un material a otro. Lo más común es que el anillo de compromiso sea de oro, ya sea amarillo, blanco o rosa. Pero ¿en qué casos es “negociable” el metal que se utilice? Si tu novia da más importancia al diseño que al material o al valor económico, estás de suerte: tal vez puedas ahorrar algunos cientos o miles de pesos en el puro anillo y destinarlo en otros detalles como las gemas.

Tiffany & Co.

Tipo de gemas y colores

Seguro recordarás a Marilyn Monroe susurrando que “los diamantes son los mejores amigos de una mujer”. El dicho parece conservar cierta vigencia en lo que respecta a anillos de pedida, pero en las últimas décadas otras piedras como las esmeraldas, los zafiros, las morganitas e incluso los diamantes de colores se han ido abriendo hueco en los talleres de joyería de todo el mundo. Si prefieres ir a lo clásico, el diamante transparente debería ser tu opción. En ese caso, olvídate de los anillos de compromiso baratos. ¡Tip! A mayor transparencia, más perfecta es la gema; la presencia de color denota impurezas e imperfecciones. Búscate un joyero de confianza que esté certificado. Para una compra tan importante, huye de los establecimientos patito que te prometan maravillas a precio de saldo.

Tiffany & Co.

 

Tamaño de las piedras preciosas

Un quilate equivale a 0.2 gramos y cada quilate se puede subdividir en 100 puntos, de manera que una gema de 50 puntos será lo mismo que una de medio quilate; es decir, que pesará 0.1 gramos. Como imaginarás, el precio de un diamante de ese tamaño no será el mismo que el de uno de uno de mil quilates. Está bien: mil quilates es una exageración, pero es que este es el tamaño del diamante más grande del mundo. Como dato, que sepas que se vendió en subasta en 2016 por unos ¡68 millones de dólares! Aunque era una pieza en bruto, sin pulir, pesaba casi un cuarto de kilo y tenía el tamaño de una pelota de tenis. 

Breguet

Talla de la gema

Cuidado, no te confundas. No nos referimos al tamaño, sino a la forma y el pulido de las gemas. Piensa en un diamante. Lo más probable es que tengas en mente la clásica talla brillante (en forma de pirámide invertida y con la parte superior circular). No es muy difícil entender que cuantas más caras pulidas tenga el diamante o la piedra de tu elección, más elevado será su precio. Tal vez por ello, cada vez más se están empleando tallas esmeralda. Es decir, hacer que esa pirámide de base circular tenga una base rectangular. 

Tipo de montura

El modelo más sencillo es el llamado anillo solitario, que incluye una sola piedra engarzada, aunque otros diseños como el pavé (como si el anillo estuviera adoquinado con las piedras elegidas) y las monturas en halo (con piedras preciosas dibujando el perímetro de la gema central) están siendo tendencia.

Piaget

Trabajo artesanal

Recuerda que México no solo es uno de los principales productores mundiales de metales preciosos como el oro y la plata, sino que además es un país de artesanos joyeros. Así que si necesitas personalizar algún diseño, no dudes en hacer un encargo. Mínimo, sus nombres y la fecha. Pero también puede ser que te funcione mejor pedir un diseño a medida. Macorina es uno de los estudios de joyería especializados en estos trabajos.

2. Algunos precios de referencia

Si tu mente es de números y prefieres ponerle cifras al asunto, aquí te van algunos precios de anillos de compromiso para que prepares la cartera. Desde 800 a 2 mil 500 pesos puedes encontrar alguna sortija sencilla y que no te meta en un aprieto financiero. Obviamente, con oscilaciones según el metal, la piedra o el diseño. Si quieres que la alianza tenga algún brillante, el presupuesto se dispara. En el caso de los diamantes, el rango es amplio, pues podría ir desde unos 5 mil hasta los 300 mil pesos.

¿Estabas pensando en un anillo de compromiso Tiffany? La compañía neoyorquina tiene en catálogo anillos de oro con un diamante de 0.25 quilates a partir de 30 mil pesos. De la firma francesa Cartier encontrarás modelos a partir de 12 mil pesos, aunque uno tradicional de oro rosa de 18 quilates y un diamante te saldrá por unos 28 mil. Y si estás dispuesto a “sacrificar” el diamante por otro tipo de piedras, por algo más de 7 mil pesos podrás obtener un anillo de compromiso espectacular.

3. El mito de los dos meses de salario

Seguramente habrás escuchado que el anillo de compromiso que le entregues a tu pareja debe costar entre dos y tres meses de tu salario. Te confirmamos tus sospechas: se trata de un mito. ¡Pero un mito muy bien construido desde hace varias décadas!

Bulgari

Después del crash bursátil de 1929 en Estados Unidos, en plena Gran Depresión, DeBeers, la empresa con la mayor cuota de mercado mundial en la explotación, talla y comercio de diamantes, temía que sus ventas se precipitaran al ritmo de la economía. Sus creativos de marketing desarrollaron una campaña para asociar la idea de compromiso a la compra de diamantes, dado que es el material más duro que existe en la naturaleza. 

En esa misma campaña se sugería un desembolso de un mes de salario. Y les funcionó. Tanto que en la década de los 80 incrementaron a dos meses la propuesta de inversión deseada y le sumaron el concepto de eternidad con el eslogan: “¿De qué otra forma podrían durar para siempre dos meses de salario?”

4. No te endeudes con el anillo de compromiso

Aunque no hay una norma que te diga cuánto dinero debes desembolsar, sí que te recomendamos ahorrar algo de dinero para no ahogar tus finanzas. Descarta endeudarte con el banco, familiares o amigos. No pierdas de vista que en cuanto el compromiso quede sellado, vendrán muchos otros gastos para la organización de la boda y la creación de su nuevo hogar.

Incluso si optas por pagar a plazos, considera completar el pago en un plazo no superior a 12 meses y nunca te lances con joyas impagables: compra solo lo que sabes que podrás pagar. No dejes que un tarjetazo comprometa las finanzas de tu nueva familia.

Esperamos que toda esta información te haya orientado para saber escoger el anillo de compromiso y que tu única preocupación ahora sea elegir cómo y cuándo será la entrega del anillo de compromiso. Si buscas las palabras, no nos cabe duda de que hay pensamientos de amor para tu novia que harán que te dé el mejor "sí” que jamás escuchaste. Seguro que le hará tanta ilusión empezar esta nueva etapa juntos que no podrá dejar de imaginarse midiéndose vestidos de novia y hasta partiendo juntos el pastel de boda.