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E­ste 14 de febrero se estrenó en México el remake de la mítica comedia romántica hollywoodense La boda de mi mejor amigo. Si entre las pruebas del vestido de novia, la elección de los testigos, padrinos y damas o la entrega de las invitaciones de boda, reservas tiempo para películas de bodas, este clásico contemporáneo no te puede faltar. Claro que, como novia a punto de casarte, seguro que ves la película desde una perspectiva diferente a la mayoría.

Con pequeñas licencias, la adaptación mexicana es una réplica fiel del filme original. Para quienes no la han visto, la película de 1997 acompaña a Julianne (Julia Roberts) en sus intentos por impedir la boda entre su mejor amigo, con el que también tuvo un romance, Mike (Dermot Mulroney), y su prometida, la dulce y aparentemente perfecta Kim (Cameron Diaz). 

Desde la perspectiva de Kim, la novia

Ponerse en la piel de Kim no es tan sencillo. La narrativa está hecha para que el espectador ame a Julianne, la inconfesa amiga enamorada y a quien se le desea éxito en su intento de sabotear la boda. Para que sea más fácil ser cómplice de la protagonista celosa, manipuladora y con un gran crush, se da forma al personaje cursi, sumiso e inmaduro de Kim, al cual tampoco le falta ternura.

Pese a todo, si estás en los preparativos de tu boda, seguro que te has sensibilizado con ella aunque sea un poquito. Bien, estas son las lecciones que, como novia, se pueden aprender de los errores (y algún acierto) de su personaje. Si jamás viste la película, puede que no debas leer mucho más, ¡se avecinan spoilers!

 

1. Elige bien a tus damas

Apenas unos minutos después de conocer a Julianne, Kim ya la está nombrando dama de honor. Sabe que en el pasado hubo una corta historia de amor que dio paso a nueve años de perfecta idealización. Aun sabiendo eso, deposita su confianza en la ex de su prometido. ¿O es una manera de tener controlada de cerca a la mujer a la que tanto admira Mike? En cualquier caso, tiene sentido alejar a quien no te traerá la mejor energía, ¿no crees?

2. Cuida a quién revelas tus debilidades

En un exceso de inocencia o de ignorancia de las artimañas de Julianne, Kim le confiesa a su antagonista que odia ir al karaoke, uno de los pasatiempos favoritos de su pareja. Y es normal que le genere ansiedad ponerse cantar al micrófono, porque precisamente la afinación no es uno de sus talentos. ¿Y dónde creen que la lleva Jules?

Por suerte, la anécdota tiene un final feliz para la novia, que termina conquistando a un entregado público. Moraleja: no abras la puerta de tus miedos e inseguridades cuando la expareja de tu prometido anda cerca. 

3. No seas tan permeable a opiniones externas

Algo que hace especialmente vulnerable a Kim es permitir que las opiniones de terceros tengan tanto peso en su forma de ver su relación. Ser tan permeable a los comentarios de Julianne la hace fácilmente manipulable, lo que le cuesta algunos malentendidos con su pareja.

Sin duda, son situaciones que aprovecha la protagonista de La boda de mi mejor amigo para tratar de desestabilizar esa relación. Por ejemplo, para hacer que Kim quiera convencer a Mike para que acepte un trabajo con su padre. 

TriStar Pictures
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4. No abandones tus metas por amor

En términos de lucha feminista, dos décadas parece muchísimo tiempo. Tal vez por eso, hay fragmentos de La boda de mi mejor amigo que parecen no resistir tan bien el paso de los años. Con la óptica actual, sorprende especialmente que, con total naturalidad, Kim se diga dispuesta a abandonar sus estudios para estar al lado de su futuro esposo.

Cada pareja y cada familia decide libremente cómo se repartirán las responsabilidades, pero esto nunca debería implicar una renuncia a tus metas personales. No es saludable sacrificar tu carrera profesional, tus aficiones o tus relaciones sociales, así como tampoco deberías aceptar que tu pareja lo haga.

5. Una boda clásica no siempre pasa de moda

Así como hemos detectado los errores del personaje de Kim, también hay que reconocerle sus aciertos: uno de ellos es su buen gusto. En los 22 años transcurridos desde el estreno de la película hasta hoy han cambiado muchas cosas, pero los detalles clásicos en la decoración de las bodas siguen vigentes. 

La elegante decoración del salón con flores blancas, las velas y los candiles en la iluminación y el auto de los novios abriéndose paso entre la pirotecnia fría son algunos de esos detalles atemporales que no pasan de moda. También el vestuario: el escote de hombros caídos que lleva Cameron Diaz está más presente que nunca en los vestidos de novia 2019 y el color lavanda del vestido con corte sirena de Julia Roberts sobrevive bien al cambio de siglo.

TriStar Pictures
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6. La importancia de tener "la canción"

¿Cómo van de música? Casi todas las parejas tienen una canción que concentra todos esos sentimientos y emociones que los mantienen unidos. Una canción (o varias) que los ha acompañado en los momentos clave de su relación. Tal vez sea la primera que se dedicaron, la que ambientó la entrega del anillo de compromiso o una de su banda favorita a la cual escucharon en vivo.

Si todavía no tienen "la canción", no lo dejen para el final. No querrán que la expareja o alguna amistad incómoda sea quien les "preste" un tema para bailar en la boda. Menos aún si esa canción fue especial para uno de ustedes y un romance en el pasado. 

Antes de llegar a ese extremo, también pueden escuchar el soundtrack de esta película, del cual sacarán grandes temas románticos para su boda. 

Versión mexicana de La boda de mi mejor amigo

Si se preguntan por la adaptación mexicana de La boda de mi mejor amigo, desde el 14 de febrero ya está en los cines el remake nacional. Dirigida por Celso García y protagonizada por Ana Serradilla, Carlos Ferro, Natasha Dupeyrón y Miguel Ángel Silvestre, la cinta se suma a la lista de producciones que han versionado éxitos de Hollywood para el mercado local.

Su estreno ya desató algunas críticas por un desafortunado cartel publicitario (alusivo a "las primas fresas y zorras”), así como las canciones de la banda sonora, que no terminaron de gustar a todos los espectadores. Así que, en las salas del país ya tienen La boda de mi mejor amigo (2019) y, si prefieren lo genuino, siempre se puede revisitar la versión original.

Lo que es seguro es que captarán nuevos matices a los que descubrieron hace dos décadas. ¿Se animarán a tomar la postura de la novia o siempre habían estado en el bride team de Kim? Para no ser demasiado duras con Julianne, hay que decir que su personaje también deja lecciones como la de que un "te amo" a tiempo vale más que mil rodeos. ¡Disfruten la sesión de cine!