Hay actitudes que día a día reafirman la forma de ser de una mujer. Y aunque a cierta edad se piensa que la personalidad ya está totalmente formada, la maternidad puede cambiar muchas cosas. Los pensamientos de amor de una madre para sus hijos nunca faltarán, pero siempre estará la duda de qué tipo de madre se es y de cómo repercute esto en la relación con los hijos y en el crecimiento de los pequeños. Si ya planean ser papás desde antes incluso de que existiera ese anillo de compromiso que llevas en el dedo, será divertido (y revelador) contestar las siguientes preguntas. ¡También si ya estrenaste maternidad!  ¿Cuál será tu característica dominante como mamá?

 

¿Cuál fue tu resultado?

Habrá quien no pueda olvidar sus miedos y obsesiones y será la madre más sobreprotectora a la vista de las demás. Otras, en cambio, promoverán la independencia como bandera familiar para que, desde pequeños, sus hijos tomen sus propias decisiones.

Hay mamás que tendrán como objetivo preparar a sus retoños para el futuro explotando todas sus capacidades y hay quienes dejarán que sean ellos mismos quienes descubran sus verdaderas habilidades y a su debido tiempo. Otras mamás se convertirán en las mejores amigas para compartir experiencias inolvidables y no faltará quien se olvide de sí misma para entregarse por completo a estos seres pequeños.

Al momento de educar a un hijo, no es fácil darle la vuelta a la página y dejar de lado todo lo que eres para convertirte en la mejor mamá. Aun cuando fuese posible, ni siquiera se tiene certeza de qué significa “ser una mamá perfecta”. Y sin saberlo, seguro que lo serás; por eso hay mamás tan diferentes.

¿Ya descubriste cuál eres tú? Probablemente el resultado coincida bastante con tu personalidad: si elegiste un peinado con trenzas fáciles y tu boda tendrá un ambiente relajado, seguro que el rol de mamá perfeccionista no es el tuyo. Y aun cuando estén concentrados en la entrega de las invitaciones de boda y los hijos no sean el siguiente paso, si lo consideran dentro de sus planes a futuro, siempre es bueno (y divertido) saber hacia dónde van. ¿Te sorprendió el resultado?