Cliché

Decirle a la pareja los votos matrimoniales delante de todos los invitados es uno de los detalles más románticos y memorables de una boda. Cuando en su vestido de novia ella declara frente a todos lo que siente y él, en su elegante traje, expresa su amor, seguro habrá una que otra lágrima de emoción. Es un instante tan simbólico como ponerse el anillo de compromiso o cumplir con la tradición de partir juntos el pastel de boda.

Si bien no es una obligación de protocolo, añadir este momento a la ceremonia es cada vez más común entre las parejas que buscan darle su propia descripción a la historia de amor que los invitados están presenciando. Así que, si no saben en qué momento decirlo o tienen pánico escénico, estén atentos. Ya escuchamos sus plegarias y aquí respondemos a sus principales interrogantes.

1. ¿Es posible en ceremonias católicas?

En el programa nupcial del protocolo católico no existe una parte destinada a la lectura de los votos, pero eso no impide que pueda añadirse. Solo es cuestión de solicitar el permiso a la iglesia. Aunque el párroco les propondrá cuándo hacerlo, el momento idóneo acostumbra ser antes de dar el “sí, acepto”.

De esta manera, en el simbólico recinto que representa una iglesia, encuentra dónde posar tu ramo de novia rojo; necesitarás tus manos para desdoblar la carta en la que habrás escrito tus románticas palabras. Esta será una escena que seguro hará que sus familiares saquen el celular para grabar ese gran momento. ¡Seguro alguien también sacará un pañuelo!

María Paula Ríos Fotografía

2. ¿Y en ceremonias civiles?

Así como podrán adaptar algún momento de la ceremonia religiosa, cuando la boda es civil, se debe acordar con el oficiante que se desea intervenir con los votos matrimoniales. Igualmente, puede ser antes de dar el “sí”. Así, la firma del acta será un momento aún más emotivo que se sellará con un beso cargado de los pensamientos de amor cortos que se expresaron. En medio de sus arreglos florales para boda, ¡será un cuadro perfecto!

3. ¿Qué pasa si se trata de una ceremonia simbólica?

Las ceremonias simbólicas se llevan el premio de la flexibilidad protocolaria. En ellas existe mayor libertad para que ustedes decidan en qué momento hacerlo. El único requisito será establecer qué momento del programa de la boda les parece idóneo: durante la ceremonia, durante un brindis, antes de partir el pastel o antes de la cena, por ejemplo.

Los pensamientos de amor para tu esposo (o esposa) serán una parte fundamental de la ceremonia simbólica y sumarán a ese espíritu íntimo y personal con el que se concibe este tipo de enlaces.

Ocean Dreams

4. ¿Quién tiene que saber que habrá votos?

Si están leyendo este artículo es porque planean escribir y expresar sus votos matrimoniales. Hablen en pareja y convengan si a los dos les parece bien esta actividad. ¡Dos discursos serán más enternecedores que uno!

Además de avisar a quien oficie la ceremonia, si es que decidieron pronunciar los votos en ella, comuniquen al fotógrafo de boda cuál será el momento de los votos. Así podrá buscar los mejores ángulos. ¿Algunas ideas? Primeros planos de ustedes, la reacción de sus familiares y amigos, sus manos unidas… Sean conscientes de que es un momento que no se debe perder en el álbum, ¿cierto?

Fabrizio Simoneen Fotógrafo

5. ¿Si tengo pánico escénico?

Los nervios de una boda siempre van a estar, pero eso no implica que no puedas leer tus votos en público por el llamado pánico escénico. Como algún director teatral diría, una forma de superarlo es ensayar todo lo que puedas. Lee frente al espejo varias veces, modula tu entonación y enmarca las palabras con breves silencios que pongan intensidad a las partes más importantes. Además de que las pausas te permitirán tomar aire, darás más énfasis y emoción a los votos.

Si tienes a alguna persona de confianza que te escuche y te traslade sus comentarios de manera objetiva y constructiva, te servirá aún más. Ya estarás viendo las reacciones de alguien frente a tu discurso y comenzarás a perderle el miedo a expresar los votos. Y si te apena que quizá salgan algunas lágrimas, no te preocupes, ¡déjate llevar! Para eso es la boda, para sentir la emoción en cada momento.

6. ¿Y si no queremos espectadores?

Recuerden que no importa dónde se digan los votos. Lo importante es comunicarle a tu pareja lo que sientes en una fecha tan significativa como esta en la que decidieron congregar a familia y amigos para celebrar su unión. Por lo que, si deciden escribirlos, pero no externalizarlos en las ceremonias formales ni ante todos, lo único que necesitan es su propia compañía.

Antes de la ceremonia, en una sesión de first look, en una escapada de la boda, justo antes de entrar a la recepción, después de la boda, en la luna de miel… Cualquier momento será romántico si dices lo que te hace sentir esa persona amada. Hazle saber que el anillo de compromiso de oro blanco representa mucho más que un objeto material y que es un símbolo de ustedes dos en una nueva historia.

Cliché

7. ¿Cuál es el formato material de los votos?

La forma en que deseen materializar los votos ese día queda a su elección. En un papel dentro de un sobre, en una hoja y escritos a mano elegantemente, impresos en papel de buen grosor como la opalina… O quizá con alguna decoración que pueda ofrecerles su proveedor de las invitaciones de boda elegantes. Esta última opción puede inspirar unas tarjetas que incluyan los fragmentos más sentimentales del texto y que acompañen a los recuerdos de boda originales. O hasta pueden servir para poner nombre a las mesas del banquete.

Si ya se han imaginado los detalles de la ceremonia y en sus mentes surgen el vals, el instante de lanzar el ramo de novia artificial y el momento del “sí”, otra escena que es igual de romántica es la de los votos. Esos pensamientos de amor que se dediquen serán una grata memoria que se llevarán ustedes por siempre y, por supuesto, también sus invitados.