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Bodas

Tips para hablar de dinero con tu pareja

Ya sea que estés por casarte, que estés en una relación informal o que ya sean una pareja viviendo bajo el mismo techo, el tema del dinero será complicado de hablar y de consensuar. Aquí te daré algunos tips para acordar las reglas financieras en su relación.

Tips para hablar de dinero con tu pareja

Tips para hablar de dinero con tu pareja

Si están próximos a casarse y formar una familia, o van a vivir juntos como pareja, va siendo tiempo de tratar algunos temas que en ocasiones pueden ser delicados, como el tema del dinero y la manera en como se distribuirán los ingresos en la relación. Aquí te daré algunos tips para acordar los temas financieros en su relación.

Hablar de dinero con la pareja

Tal vez consideres que este tema no es importante, sin embargo, el manejo de las finanzas en la relación suele conllevar varios disgustos si es un tema en el que no hay acuerdo entre la pareja. Es por ello, que queremos brindarte una serie de recomendaciones a la hora de hablar de dinero con tu pareja.

Algunas parejas evitan hablar de dinero, sin embargo, esto a lo largo de la relación suele ser contraproducente. En ocasiones, una o ambas partes de la pareja pueden sentirse inconformes en la cantidad de dinero que aporta para los gastos de la casa, la manera en como se gasta el dinero y los gastos a personales que realiza.

Finanzas en pareja

Este tema puede ser visto desde muchos prejuicios, como que se están buscando beneficios materiales de la relación, o que el otro no es capaz de apoyar el sustento familiar, o como que se tiene un apego extra oficial por el dinero. Así de simple, si existe incomodidad para hablar de dinero con tu pareja, es que existe un tabú al respecto, y en toda relación de pareja debe existir transparencia para romper con estos prejuicios, sobre todo si hablamos de que muchas de ustedes están por establecer una sociedad conyugal, la que de acuerdo al código civil, ambas partes obtienen obligaciones y beneficios del otro, ya sea por bienes separados o mancomunados.

De modo que a través de cualquier óptica, las finanzas es un tema que debe abordarse antes y durante la relación, donde se intente lograr un equilibrio e igualdad para ambas partes.

Definir metas a medio y corto plazo

Tal vez uno de los puntos más relevantes a la hora de hablar de las finanzas de la pareja es establecer las metas a medio y largo plazo como pareja. Probablemente, sea más fácil hablar con tu pareja si encuentran que ambos desean hacer un viaje juntos, ahorrar, para comprar una casa o para tener un colchón en caso de imprevistos.

Estas metas generalmente van a estar relacionadas con la etapa que vive la pareja. De esta manera, si aún estás planeando la boda, probablemente el dinero este destinado a pagar los gastos de la celebración o si estás esperando la llegada de un nuevo miembro de la familia, tal vez quieras destinarlo a arreglar la habitación del bebé.

Hablar de los sueños y expectativas a medio y largo plazo en ocasiones favorece un clima más relajado a la hora de hablar de cuestiones económicas.

Definir metas a medio y corto plazo
Metas de pareja/PIXABAY

Definir gastos y prioridades

Esto significa poner en común acuerdo los gastos que ambos consideran que son importantes e imprescindibles, por ejemplo, pagar la renta, las facturas, el gasto semanal, etc. También suelen denominarse fijos, dado que sí o sí tenemos que pagarlos.

Los gastos variables son aquellos que podemos reducir o eliminarnos sin que tenga consecuencias relevantes, un ejemplo de ellos sería el salir a cenar fuera de casa todas las noches o comprar un par de zapatos u otros artículos de uso personal que no resultan imprescindibles.

En este aspecto será fundamental observar los distintos gastos que se hacen a lo largo de un periodo de tiempo.

Una vez que sabemos cuánto gastamos en la semana, quincena o mes, podemos determinar que gastos pueden generar dificultades si no se realizan y cuáles de los gastos pueden esperar o eliminarse. A partir de ello podemos determinar un presupuesto y el porcentaje ingresos que destinaremos a ello.

También podemos considerar reducir o ajustar los gastos variables si queremos ahorrar un porcentaje mayor.

Definir gastos y prioridades
Finanzas de pareja/FREEPIK

Presupuesto común

Una vez que han establecido sus prioridades, toca acordar que porcentaje de los ingresos que recibe cada miembro lo destinara para los gastos como pareja, que porcentaje se destina a los ahorros y que porcentaje se destina para los gastos o necesidades individuales.

Algunas parejas deciden aportar cada uno el 50% de los gastos, como una manera de repartir igualitariamente los gastos de la casa. Otras, en cambio, acuerdan un porcentaje en función de los ingresos que recibe cada uno de los miembros de la pareja. De esta manera, quien tiene más ingresos aporta un porcentaje mayor que está de acuerdo a la diferencia salarial con respecto a la pareja. El objetivo en este caso es tener un reparto equitativo y que uno de los miembros no tenga que destinar todo su salario a los gastos de la pareja.

Presupuesto común
Ahorro/Pixabay

Porcentaje para gastos personales

Un punto muy importante y que en ocasiones las parejas suelen dejar de lado, es el gasto o ahorro individual del que dispondrá cada miembro de la pareja. Una vez que se han satisfecho las necesidades básicas y que se destina una parte de los ingresos para los ahorros. Será fundamental saber que parte de nuestros ingresos estará disponible para los gastos, intereses o necesidades personales.

Destinar una cantidad para ello, nos dará la seguridad de que podemos satisfacer nuestros intereses personales o las cosas que para uno son necesarias sin tener que “acordar” o “pedir un permiso” para realizar dicho gasto. Y que el presupuesto común se destina específicamente para las compras o gastos comunes.

De esta manera, cada miembro sabe de cuanto efectivo libre dispone y cuánto puede gastar o ahorrar sin que esto pueda representar un conflicto entre la pareja.

¿Cuentas conjuntas o separadas?

Este aspecto es importantísimo, en ocasiones después de analizar los gastos y negociar el presupuesto, nos olvidamos de depositar el dinero en una cuenta o sitio que sea accesible para ambos en cualquier momento.

Imagina que hoy sales temprano del trabajo y te da tiempo de hacer la compra de la semana, después vas al banco y pagas las facturas del mes y no tienes una cuenta conjunta. Dispones en este caso de tu dinero, sin embargo, en ocasiones será más complicado sentarte a hacer la cuenta de todos los gastos que vas haciendo cada día y pedir a tu pareja el porcentaje correspondiente.

Por ello les recomendamos hacer una cuenta bancaria, en la que ambos puedan hacer retiros si lo necesitan. Eso si procuren destinar esta tarjeta solo a los usos domésticos o acordados previamente. Esta cuenta debe ser independiente de la que ya tienen de manera particular y que seguirá destinada para sus gastos personales.

De igual manera será importante considerar una cuenta de ahorros conjunta.

¿Cuentas conjuntas o separadas?

No dejes para mañana lo que debes hablar hoy

Cada una de las recomendaciones anteriores no son fijas, es decir, tal vez sea necesario tener un acuerdo y dar un periodo en el que vean y comprueben si el presupuesto inicial es suficiente o si necesitan sentarse y acordar subir el presupuesto o reducir los gastos. Y es muy posible que esto implique un tiempo para darse cuenta de lo que pueden modificar.

En este tiempo, será muy relevante que cada uno sienta la confianza para expresar a la pareja, como se siente con el presupuesto y gastos acordados, con los esfuerzos que hacen para cumplirlo y con las dificultades que están teniendo para ajustarse.

Gastos inesperados

Antes de realizar un gasto mayor, es necesario hablar con la pareja y evaluar la verdadera necesidad y preguntarse si es el momento de llevar a cabo ese gasto. Por ejemplo, comprar un nuevo aparato eléctrico o cambiar de coche.

Puede parecer algo necesario para una de las partes, pero siempre es imprescindible hablar con la pareja y evaluar si es el momento adecuado para realizar la compra o si, por el contrario, es mejor esperar a un periodo de mayor estabilidad económica de la pareja, con la finalidad de no tomar decisiones que puedan generar un conflicto a medio y largo plazo.

La cuestión del amor y el dinero

La idea de que cuando hay amor el dinero no importa, es una idea errónea y utópica basada en la escasez o el atributo de que ser ambiciosos y administrados está mal. Debemos romper con esa idea, ya que en una relación, ambos adultos son capaces de opinar y decidir cómo se usarán sus ingresos, cómo se distribuirán sus recursos. 

Aún con todo debemos ser cuidadosas al abordar a la pareja para hablar de dinero, muchos hombres aún se sienten incómodos con el tema, pues denotan que el dinero es territorio de ellos o lo contrario, inseguridad si el sueldo de su pareja es mayor. En ninguno de estos casos hay superioridad, ambos son capaces de decidir qué se hace con el gasto familiar, por lo que te recomiendo que al tocar el tema, platiquen de cómo llevarán un control de sus gastos; si usarán un método en la computadora, o si contratarán a un contador.

Igualmente, determinen en que porcentajes distribuirán el presupuesto y anoten en una agenda números de cuenta bancarios, clabes, nips y toda la información confidencial respecto a las finanzas de ambos. Además de proveer seguridad, aporta transparencia y respaldo en caso de siniestro.

La cuestión del amor y el dinero
Dinero en pareja/Freepik

Debemos ser propositivos y flexibles al respecto, pues en la mayoría de los casos, el tema del dinero es una cuestión cultural y de educación. Los valores que nuestra pareja tenga a favor o en contra del mismo puede ser un obstáculo, sin embargo, como familia deberán crear sus nuevos códigos de apertura y métodos para el manejo inteligente del mismo poco a poco. Cuéntanos tus experiencias en la barra de comentarios y suscríbete a nuestra newsletter, para que no te pierdas ninguno de nuestros consejos.

Aquí te compartimos los mejores planes para hacer en pareja.