La peor parte de mi boda
Al entrevistarnos con varios decoradores sentimos que el equipo de Bela era el que mejor se acomodaba a nuestros únicos dos requisitos: presupuesto y entendimiento de lo que buscábamos, decoración sencilla ya que el venue vestía por sí mismo. Una vez pagado el anticipo, comenzamos a ver anomalías: Uno entiende que decorar no es barato, pero siempre tuvimos la impresión de que cobraban por cobrar. Llegamos a ver cotizaciones donde los conceptos no sumaban con el monto total, y donde las conversaciones tenidas con ellos tampoco se trasladaban a los presupuestos, por ejemplo, en decoración floral. Siempre fuimos muy claros en qué flores queríamos, y qué tipo de arreglos queríamos, y nos proponían cosas completamente sin sentido de acuerdo a lo platicado, y con precios muy elevados. Al final terminamos resolviendo todo lo de las flores con demasiada prisa debido a estas confusiones.
Además de esto, después de pagar el anticipo (15 meses antes de la boda) no volvimos a saber de ellos salvo una visita a Mérida (No somos de ahí) 8 meses antes de la boda y posteriormente hasta un mes antes de la boda. Todo el tiempo en medio no tuvimos moodboard, no supimos acomodos, no tuvimos claridad sobre lo que iban a hacer. El moodbard, paletas de colores, elección de centros de mesa, son cosas que tuvimos que hacer nosotros por nuestra cuenta. A un mes de la boda literalmente no sabíamos cómo se iba a ver nuestro gran día, nisiquiera una mínima idea.
Cuando tocamos base para finalizar números de invitados y validar cuánto habría que pagar de más, por ser más invitados de lo planeado (completamente válido) su cotización fue estratosférica, por no decir absurda. De nuevo con conceptos indefinidos y sin siquiera un análisis de qué se requeriría para compensar esos adicionales, o al menos no se nos comunicó dicho análisis, sentimos que simplemente esperaban que pagáramos y ya; sin tomar en cuenta nada de lo que veníamos conversando durante más de un año.
Hubo que tener varias conversaciones incómodas, con nosotros ya sumamente estresados por la situación con este proveedor, y terminamos acordando continuar con tal de terminar el evento de buena forma. Hasta la semana de la boda fue que pudimos ver muestras de las estructuras que se usarían, y que tuvimos más contacto con ellos.
Y eso sí, durante el montaje nos hicieron sugerencias y cambios que de acuerdo a su experiencia funcionaban mejor y confiamos. De igual forma hubo cambios adicionales que se hicieron sin tomarnos en cuenta y con el resultado final siguió siendo muy claro que NO tomaban en cuenta lo que nosotros pedimos y expresamos desde un inicio. Nos hicieron mucho énfasis en que nada generaría costo extra, cuando a este punto nosotros no pensábamos invertirle un peso más a este proveedor. Todo se vio muy bonito y sumamente estético, pero jamás olvidaremos el martirio que fue trabajar con ellos tantos meses. Si no vives en Mérida (y tal vez incluso viviendo en Mérida) no te lo recomiendo.