La boda de Stéven y Débora en Tequesquitengo, Morelos
Al aire libre Primavera Amarillo 1 profesionales
S&D
10 Mar, 2018La crónica de nuestra boda
Después de 4 años de noviazgo nuestro día finalmente llegó y más rápido de lo que pensamos. Nos tardamos un año en organizar todo, honestamente no fue fácil porque vivimos en Francia; tuvimos que lidiar con los cambios de horarios, con el hecho de no poder supervisar las cosas de cerca y validar la mayoría de las cosas por teléfono o únicamente viendo fotos.
La ayuda de mi familia fue esencial, confié mucho en ellos y me dediqué a hacer listas para que todo estuviera claro, ellos escogieron el menú, me ayudaron a seleccionar manteles a ir con los proveedores para los souvenirs, etc. En Francia lo único que compré fue el vestido que fui a escoger con mi suegra y con mi nuera. Tal vez ya se imaginaron que mi ahora esposo es francés.
Hacer la lista de invitados y confirmar a todos no fue tarea fácil por lo mismo. Para los franceses ir a México involucraba toda una organización, tuve que hacer planes de viaje, buscar hoteles, recomendar lugares, etc. Pero todo lo hice con mucha buena voluntad y muchas ganas de que todo saliera perfecto y así fue. El día de la boda todo mundo la pasó increíble al igual que el viaje que hiceron después.
Seguir leyendo »Mi tema fue rústico, quería que fuera algo sencillo y colorido (con tonos amarillos porque me encanta) además el lugar que escojimos es de ensueño y por lo mismo consideré que no necesitaba tanta decoración, después de todo, luce por sí mismo. Nos decidimos por una hacienda por lo auténtico e histórico estabamos seguros que todos quedarían encantados con la elección.
Estoy orgullosa porque respetamos a cien por ciento nuestro presupuesto, esto era muy importante porque teníamos el proyecto de comprar nuestro primer depa, que por cierto hace una semana que ya es nuestro.
La verdad es que la página de Bodas.com.mx me fue de gran ayuda, la mayoría de mis proveedores los saqué de aquí. Además que yo tenía una idea de lo que quería y la wedding planner me ayudó con el resto de proveedores que no conseguí por este medio.
Dos días antes de la boda, las dos familias se conocieron completamente en una comida que organizó mi abuelita. Los únicos que se conocían de antes eran nuestros papás pero faltaba romper el hielo con el resto de nuestra familia y todo salió estupendo a pesar de la barrera del lenguaje (aunque algunos de mis familiares hablan francés e inglés y todo se complementa a la perfección con señas).
El día de la boda me sentía súper tranquila, me dije a mí misma que lo que quería era disfrutar de ese día al máximo y que después de haber planeado todo durante un año no me iba a preocupar por nada más. La gente estaba muy sorprendida de mi tranquilidad, incluso dos días antes de la boda aún no tenía definido ni el peinado ni habia reservado a alguien para la estética pero yo estaba tranquila, lo que más me importaba era tener a la gente que queremos cerca y pasando un buen momento.
El día de la boda me levanté en casa de mi abuelita, desayuné tranquilamente y fui a peinarme junto con mi mamá, mi suegra y mi nuera (todas fuimos a la misma estética a las 11 am). Mi esposo se quedó a dormir durante todo este tiempo en un hotel.
Mi boda comenzaba a las 3 en punto pero yo tenía que estar lista a las 2 que era el momento en que llegarían las damas. El maquillaje decicí hacerlo yo misma porque quería algo súper natural y a mi gusto. Como lo hice con mucho cuidado y en la estética se tardaron un poco ya no tuve tiempo de comer nada. Poco a poco fueron llegando mis damas quienes se terminaron de arreglar y me ayudaron con el vestido. El coche que me iba a recoger llegó puntual a las dos de la tarde y lo mejor de todo es que la Iglesia está a dos pasos de la casa de mi abuelita (estaba feliz porque siempre soñé con casarme en esa iglesia, me trae lindos recuerdos de mi infancia además de que es hermosa).
De ahí en adelante mi día lo pasé en una nube. Estuvimos súper felices, disfrutamos todo; bailamos, cantamos reímos. Nuestros invitados nos prepararon una dinámica sopresa que nos encantó (como lo hacen el las bodas francesas) pusimos concursos en lo que la gente tomaba el postre. La música que tocó en lo que cenamos estuvo estupenda, muy romántica (fue un trío de 2 cuerdas y un teclado). El lugar se veía de cuento de hadas, la comida estuvo deliciosa. Bailé con mi papá una canción que el escogió y después seguimos nosotros con la nuestra. Aunque no la ensayamos mucho el baile salió muy bien y fue muy original la canción no es típica pero a nosotros nos encanta (Sweet Child O`Mine Versión Captain Fantastique).
El DJ estupendo, nuestro paquete incluía barra libre así que no hubo de qué preocuparse: abundaron los cocteles y la diversión. Se incluyeron también canciones francesas para que nuestros invitados no las extrañaran y finalmente llegaron los mariachis.
Para los souvenirs decidimos no personalizarnos con nuestras iniciales porque pensamos que si lo hacemos la gente no los vuelve a utilizar y mejor elaboré un logo asociado a nuestra historia que imprimimos en los cilindros que dimos como souvenirs.
Al día siguiente ofrecimos un desayuno buffet a nuestros invitados y pasamos el día bajo el sol.
No me arrepiento de nada, cada peso valió la pena. Sin duda me la pasé increíble y la gente (incluso los del lugar) nos dijeron que no habían visto tanta energía y tanta diversión. Tal vez se deba también a que eramos muchos jóvenes (ni mi esposo ni yo tenemos tanta familia y nuestra familia es súper divertida). Lo que también nos encantó es que los mexicanos y los franceses y los de otras nacionalidades se llevaron súper bien y convivieron mucho. Eso fue lo que quisimos desde un principio, que ambos lados se empaparan y nuestros mundos tan distintos pero únicos se juntaran en una gran celebración que tuvo como protagonista al amor.
Servicios y Profesionales de la Boda de Stéven y Débora
Otras bodas en Morelos
Ver todas
Inspírate con estas bodas
Deja tu comentario