La boda de Sergio y Nadia en Ciudad Valles, San Luis Potosí
De noche Verano Blanco
S&N
06 Sep, 2014La crónica de nuestra boda
El gran día había llegado, por fin 6 de septiembre, la fecha que elegimos para unir nuestras vidas después de que exactamente ese mismo día 6 años atrás nos embarcamos en un noviazgo lleno de alegrías, pero también momentos difíciles que nos unieron aún más como pareja.
4 meses de preparativos para que este día fuera uno de los más felices, no solo para los dos, también para nuestra familia. Esa mañana me levanté a las 8, desayuné junto a mi familia y entonces recordé que el tocado que había comprado tan solo un día antes no era el Ivory de mi vestido, así que salí corriendo a la tienda a cambiarlo y checar detalles.
A las tres tenía cita para el maquillaje y peinado de allí corrí a la iglesia para confesarme. Pues con las prisas no fui antes, así que después de la regañada del padre ya estaba lista para la ceremonia. A las 5:30 empecé con el vestido; me ayudaron mi hermana y mi mejor amigas que eran mis damas, después la mantilla, los zapatos y listo, entró mi mamá al cuarto y al verla la emoción nos invadió a las dos, sobre todo por recordar a mi papá que falleció hace 4 años.
Seguir leyendo »Mi mami más nerviosa que yo, sentía que era tardísimo pero estábamos a tiempo para la misa que era a las 7 de la tarde. Llegó el carro que me llevaría a la iglesia y el fotógrafo, hicimos solo unas tomas en casa, mi mamá me dio la bendición y subí al coche, para entonces los nervios ya se habían apoderado de mí.
Al llegar a la parroquia Virgen del Carmen vi que ya estaban mis damas, algunos familiares y el amor de mi vida que al verme dibujo una gran sonrisa y con sus ojos y labios me dijo “te amo”. Mis nervios estaban al máximo y más cuando la organizadora me dijo que mis suegros aun no llegaban y los íbamos a esperar, fueron 10 minutos eternos, por suerte y para mi tranquilidad también me avisaron que después no habría otra ceremonia.
Llegaron mis suegros y el padre Miguel Camacho salió para dar inicio con la ceremonia, sonó el violín con la melodía Canon en Re mayor, de Pachelbel y entré a la iglesia que lucía hermosa con los arreglos de nube y velas, justo como lo había soñado. Poco a poco y al estar frente a Dios los nervios desaparecieron y sentí una gran paz, nuestro sueño se cumplía y como testigos nuestros familiares y amigos.
Tras una ceremonia colmada de bendiciones y darnos el sí, al escuchar la marcha nupcial salimos de la iglesia para dirigirnos a la recepción pues la sesión de fotos quedaría pendiente para dentro de dos semanas, así que llegamos al salón Majestic donde ya nos esperaban nuestros 200 invitados pues solo invitamos a familiares y amigos cercanos.
Hicimos nuestra entrada triunfal con la melodía de Fort The First Time de Rod Steward ¡todo era maravilloso! Aunque de repente vi los vasos neón en las mesas, estos vasos que eran para el baile y pues me estrese, dimos instrucciones y se corrigió el detalle aunque eso no me agrado nadita. En seguida sirvieron la cena: de entrada queso crema con salsa de Jamaica, Pechuga a los tres quesos con salsa de almendras con espagueti y verduras a la mantequilla; no es por nada pero estaba delicioso, los invitados encantados y para los niños pizzas. De postre pusimos un pastel de vainilla y cajeta en cada mesa, pues el pastel de cojines de vainilla y chocolate con cubierta de fondant de canela lo repartimos hasta la tornaboda.
Después se transmitió un video con fotos de los dos desde pequeños, una semblanza de nuestro amor con la canción de fondo de Shania Twain “From This Moment”. El brindis estuvo a cargo de un compañero y amigo de mí ahora esposo quien nos dio unas muy bellas palabras, posteriormente mi esposo pidió el micrófono para dar un mensaje a todos los que nos acompañaban y dedicadas a mi papá, todo fue muy emotivo tanto que no solo a mí me saco lagrimillas.
Nuestro vals fue la melodía “Tu de Qué Vas” de Franco de Vita, la experiencia fue inolvidable, es verdad que todo el mundo desaparece para estar ese momento con tu gran amor posteriormente pasaron a bailar nuestros papás, padrinos, hermanos y amigos.
Para no hacer el cuento largo, el ramo lo ganó mi dama y mejor amiga y la liga un muy buen amigo de mi esposo y después de eso, el bailongo que estuvo de diez, fue Dj y nos acompañaron botargas de pitbull y la máscara; todo muy divertido. La fiesta estaba tan animada que tuvimos que pagar otra hora extra, así que todo terminó a las 2:30 de la mañana y a recoger los regalos para irnos a seguir la fiesta.
La tornaboda fue en un bonito salón donde convivimos con amistades y familiares cercanos, hubo Zacahuil que es un platillo típico de la Huasteca con cueritos y botana, karaoke y sobretodo mucha alegría por lo que el festejo termino ya por la noche.
Sin duda estos fueron de los días más hermosos de mi vida, ahora mi esposo y yo pensamos que no pudo salir mejor y además aunque por distintas cuestiones dudábamos en hacer fiesta ahora no nos arrepentimos y Gracias a bodas.com.mx por hacer más fácil todo y que saliera como siempre lo soñé.
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