La boda de Roy y Ale en Calera, Zacatecas
Elegantes Verano Vino
R&A
30 Jul, 2016La crónica de nuestra boda
Hola chicas, por fin tuve tiempo de sentarme a escribir la crónica de nuestra boda. Estaban en casa unos amigos de visita y yo necesitaba concentrarme. El lugar de la boda dice que fue en Zacatecas, porque nosotros somos de ahí, pero en realidad fue en Woodstock, Georgia, en Estados Unidos.
Solo escribiré la crónica del día más estresante de mi vida, créanme que así lo fue, y todo lo que no pasé durante los preparativos me tocó el día B; aún así fue maravilloso y tuve sensaciones que jamás imaginé, pensé que sería diferente, porque ya teníamos viviendo 4 años juntos, pero de verdad fue maravilloso, con todo y sus “detallitos”, que en esos momentos yo vi como “detallotes”. Escribiré la crónica en tercera persona porque soy amante de las novelas románticas, así que ojalá les guste.
Ale y Roy, un amor para siempre
Son las 4 de la mañana y Ale no puede dormir, decenas de ideas giran en su cabeza, el nerviosismo comienza a apoderarse de ella y decide levantarse de la cama, porque aún hay muchos pendientes y ese día es el esperado, en el que por fin le dirá al amor de su vida que sí acepta ser su esposa, aunque por el momento sólo sea por la vía legal.
Seguir leyendo »A las 4:30 se levanta y comienza a planchar las camisas de los niños y los moños que ella misma les hizo para que ese día lucieran hermosos. Un día antes le faltó picar alguna fruta que darían para el postre, así que al terminar de planchar las camisas se puso a hacer el resto.
A las 5:30 de la mañana le surge la idea de escribir sus votos en un pergamino sacado de internet, por lo que prende la computadora y se pone a buscar imágenes para luego escribir a mano los votos que ya tenía listos desde días antes.
No puede contener el llanto al volver a leer esas palabras que con cariño escribió para su amado Roy, el hombre con el que siempre deseó compartir su vida y quien en esos momentos duerme tan plácidamente que ni cuenta se da de lo que está pasando.
A las 6 de la mañana Ale lo despierta para que se bañe y se rasure, porque luego tienen que ir al salón de la fiesta a terminar la decoración, ya que un día antes, aunque se fueron a las 2 de la mañana a su casa, no terminaron de colocar los lazos de las sillas ni planchar los forros; en fin, le dice que se levante, pero él solo se voltea de un lado a otro -como frecuentemente suele hacerlo- ella se mete a bañar, emocionada pero ya un poco estresada porque aquél sigue durmiendo sin importarle nada.
En casa se quedaron dos amigas y un amigo de la pareja, quienes viajaron de México para acompañarlos en este gran día; por lo que una de ellas acompañaría a Ale al salón para terminar los pendientes y los otros dos se quedarían en casa ayudando con los niños y con lo que hiciera falta.
Ale levanta a su amiga Paulina para que se vayan al salón y... ya casi para irse, levanta, con tono molesto, al novio, pues tiene que ir a recoger una extensión que se ocupa en el salón, aunque ella finalmente le dice: levántate y ve por la extensión, cuando te vayas al salón, porque yo ya me voy, te llevas todas estas cosas que se ocupan allá (desechables, servilletas, aguas, refrescos y cervezas), pero ya en tono de ”o lo haces ya, o lo haces”. Ale sale de su casa a las 7:30 de la mañana, ya con su blusita a la que le puso “bride” -tan linda ella-.
Llegan ella y Paulina por un café y se dirigen al salón a terminar lo pendiente. Más tarde llega la decoradora, quien es amiga de Ale, para terminar de arreglar el salón. El tiempo se fue rapidísimo, pues aunque solo eran 120 sillas, poner lazos y acomodar el moño no crean que es cosa fácil, se lleva su tiempo y es cansadito.
Ella pensaba irse a las 11:30 de la mañana a su casa para terminar de alistar algunos pendientes, pero, sorpresa... necesita imprimir una foto que le había pedido la decoradora para el cuadro de firmas, por lo que deciden irse juntas para imprimir la fotografía -a la que por cierto el novio le quebró el marco al abrirla- y de ahí se irían por el pastel a Sam’s, donde solo pagaron 60 dólares por él, y estaba delicioso.
Al salir de la tienda era buen tiempo para recoger a la amiga Paulina e irse a la casa, pero a veces, cuando menos lo esperas surgen detalles que quieren hacer “más emocionante” el día, pues al tratar de prender su coche este no quiso arrancar, por lo que Ale tuvo que llamar al novio y decirle que le fuera a pasar batería.
Pasaron más de 20 minutos para que llegara él y al bajarse de su camioneta se da cuenta que en realidad al coche no le faltaba batería, sino que la noviecita había dejado la palanca de velocidad en neutral .
Finalmente, y después del tiempo perdido, se van al salón a dejar el pastel y a la decoradora. Para ese tiempo el novio ya se había ido a recoger a sus 3 hijos... o sea son una familia compuesta. Llega Ale al salón y recuerda que hay que poner hielo a la cerveza y lo hace -más tiempo perdido-
Es la 1 de la tarde, hora en la que la novia debía estar con la estilista, pero ella apenas va saliendo del salón y la llama para decirle que llegará 20 minutos después, mismos que se convirtieron en más de una hora.
Al llegar a casa deja una lista de pendientes para que sus amigos y el novio la tomen en cuenta y no falte nada porque ella ya no regresaría a la casa. Deja lista la ropa y zapatos para los 5 niños y la del novio también y al tratar de irse, ¡OMG! ¿y el celular? Ella lo necesita porque el fotógrafo llegaría a la casa de la estilista, pero no sabe exactamente dónde queda. Más de 5 minutos perdieron buscando el aparato, aunque el nerviosismo no les permitió darse cuenta que el celular lo traía el bebé -de 3 años- viendo sus videos en YouTube.
Al salir de casa llama la estilista ¿qué pasa, te arrepentiste de casarte, ya no vas a venir? Era muuuy tarde. La novia se sube al auto y se va, y a medio camino se da cuenta que llevaba el celular, pero no el vestido, ni las zapatillas ni nada. (sí, así imagínensela). Se regresó a su casa, afortunadamente viven en el mismo proyecto, así que ambas casas quedan como a 5 minutos.
Al llegar con la estilista la novia ya traía el pelo como si se acabara de bañar, por el calor del día y el calor provocado por el estrés y la desesperación. El fotógrafo debía llegar a las 3, pero la novia le mandó un mensaje y le pidió que por favor llegara media hora más tarde, a lo que él accedió.
Finalmente a las 3:30 manda un mensaje diciendo que hay mucho tráfico y llegará como a las 4 para de ahí irse a la sesión de fotos de los novios con sus chamacos, por lo que la novia y la estilista se relajaron un poco y llaman al novio y a los amigos para que tampoco se apresuren.
El fotógrafo llega y toma algunas fotografías y video, minutos más tarde llegan los dos mejores amigos de Ale a recogerla para llevarla al jardín donde serían las fotos.
La sesión fotográfica
La ceremonia estaba programada para las 6:30, pero la decoradora llamó para decir que no había mucha gente, por lo que si se requería más tiempo para la sesión, podían tomarlo. El novio no había visto el vestido de la novia, por lo que la emoción de ver su reacción la tenía nerviosa.
Y ahí, parado en el kiosko del jardín, volteado de espalda a la novia con sus 5 chamaquillos, la estaban esperando. Al llegar y decirle “aquí estoy”, los ojos de Roy se llenaron de lágrimas y los de ella también, fue un momento muy especial y lo que ella tanto temía no ocurrió, pues su vestido escotado de la espalda le encantó a su amor.
Todo parecía que marcharía con normalidad, pero es que quién dijo que trabajar un sesión de fotos con niños es fácil...otro momento de estrés, los chiquillos enojados porque tenían hambre, alguien les puso los moños mal, y como la novia ya traía uñas postizas no pudo acomodarlos, así que finalmente, ya desesperada, decidió quitárselos.
Al tratar de tomar las fotos las niñas colaboraban, pero los 3 niños no, sobre todo el pequeño, quien no quería voltear a la cámara. Para evitar más tensión, el fotógrafo decidió mandar a los niños a jugar y tomar las primeras fotografías a los novios. Así pasó el rato, mismo que durante unos 10 minutos se presentó la lluvia, pero en realidad eso no afectó.
Al llegar al salón
A las 6:45 los novios se dirigen al salón, y al llegar, la coordinadora le agrega tantito estrés al momento diciendo: El DJ no está, solo llegó, dejó su equipo y se fue creo que a una refaccionaria, y no conectó nada, el juez llegó desde las 6 y hace un calor tremendo porque la taquera -habría taquitos de cenar- decidió cocinar adentro.
La novia, quien todavía traía el estrés de todo el día, casi rompe en llanto, pero se contuvo por el maquillaje, pide los lentes de contacto que había comprado especialmente para ese día y que se le habían quedado en casa, pero resulta que también los dejaron, así que pasará el resto de la tarde con la vista a media, aunque eso fue lo de menos, pues ni siquiera se acordó de ello.
Como había un juego inflable para los niños, decidieron ponerlo para que no se fastidiaran mientras comenzaba el evento, pero Dios dijo: A este evento le hace falta más emoción. Y así fue, resulta que al inflar el juego varios niños resultaron con picaduras de abeja debido a un panal que estaba cerca y del que nadie se había percatado. Afortunadamente ninguno fue de gravedad, aunque entre los afectados estuvieron la hija y el bebé de la novia, así que ya se imaginarán su desesperación.
Después de todo ese momento de tensión, el DJ continuaba desaparecido, ya eran las 7 de la tarde, por lo que el juez decidió irse a buscar un micrófono para comenzar la ceremonia. No tenía ni 5 minutos que se había ido cuando llegó el DJ y ahora a esperar a que conectara el equipo y que llegara otra vez el juez. Cerca de las 7:30, finalmente, le anuncian a la novia que ya se puede bajar del coche para comenzar el evento.
En ese momento el estrés desapareció y en su rostro se dibujó un sonrisa que ya no pudo quitar en casi toda la noche. Los invitados se pusieron de pie mientras los niños caminaban juntos aventando pétalos de rosas -en unas canastas sin decorar porque la novia mandó al novio a comprarlas y llevó las que le dio la gana, en fin- Los niños se comportaron a la altura y luego tocó el turno de los novios de entrar al salón.
Ella sentía que el corazón se le iba a salir de la emoción y él sentía lo mismo, pues sus manos sudaban, el salón lucía hermoso, romántico como los novios habían planeado, hermosas rojas rojas y negras en las mesas, con velas y en el centro de su mesa un corazón.
Después de ser recibidos con aplausos, el juez comenzó su discurso para luego dar paso a los votos de los novios... momento en el que a ella casi se le sale el llanto al leerlos. Aquí un pequeño fragmento:
Querido Roy:
Hay quienes dicen que las historias de amor solo ocurren en las películas, que no son reales y que es difícil que dos personas estén destinadas a vivir juntos. Pero hoy, en este día tan importante de mi vida, puedo decir que tu y yo somos la excepción, y que me siento orgullosa y feliz de poder ser una de las pocas parejas que se casan con el amor de su vida.
Cuando éramos niños y vivíamos en nuestra tierra, donde nos conocimos, supe que mi vida iba a estar destinada a la tuya. No sabía cuándo o cómo, pero algo en mi interior me decía que así iba a ser.
Crecimos y cada quien tomó su camino. Un camino diferente, donde tuvimos vivencias y hermosas experiencias como el nacimiento de nuestros hijos, y pensamos que quizás el destino había sido cruel con nosotros, que nos habían separado.
Pero, cuenta una leyenda que todos estamos conectados a nuestra alma gemela, a nuestro amor con un hilo rojo, que se puede extender o contraer. Tensar o relajar, pero nunca romperse. Y fue así que ese hilo rojo me trajo hacia ti después de tantos años. Un lazo que nunca se rompió, que nunca se ha roto y que ha hecho que permanezcamos unidos”.
Eso fue algo de lo que ella leyó, luego siguió él, leyendo un texto que encontró en internet -porque no es bueno para expresar sus sentimientos- pero con palabras que también salieron de su corazón, lo que hizo que ella se enamorara mucho más.
El juez los declaró marido y mujer, y comenzó a sonar su canción “Eres”, de Café Tacuba, para luego darse un beso con mucho amor mientras los aplausos de los invitados invadían el salón.
El regalo sorpresa
Un momento especial para los dos fue cuando le dijeron a la novia que su regalo sorpresa había llegado. Afuera del salón estaba el mariachi, por lo que le pidió a su ya esposo se pararan frente a la mesa de honor y le dijo: “Quiero darte un regalo, pero no sé cómo hacerlo, aunque primero quiero besarte”, en ese momento entró el mariachi con el tema “Si nos dejan”, lo cual dejó súper sorprendido a Roy, pues le encanta el mariachi y jamás se imagino que el día de su boda, al civil, habría uno y casi se le salen las lágrimas.
Bailaron juntos la primera canción y luego se fueron a disfrutar los ricos tacos.
Parecía que ya todo marcharía perfecto, pero aún hay más... de la lista de pendientes que dejó Ale en su casa, a los amigos y al novio se les olvidó un cambio de ropa que necesitaban las niñas para poder jugar en el inflable, pues traían vestido, además del permiso de matrimonio, aunque para ese el juez dijo que después.
Al ver que las niñas molestaban por querer jugar, los amigos, quienes no conocían la ciudad, se ofrecieron a ir a la casa por la ropa -grave error- se perdieron al entrar al proyecto, se les descargó el celular y al regresar al salón también se perdieron, no querían contestar el celular para no preocupar a la novia, pero se habían tardado tanto que era el momento del vals y ellos no llegaban, finalmente dijeron que lo bailaran sin ellos, lo que los novios obviamente no harían.
Otra vez el estrés rondando por ahí, pues la gente estaba sentada y nadie quería bailar. Finalmente una prima del novio fue por los extraviados y ya se pudo bailar el vals. Los recién casados pasaron a la pista y, abrazados, con ojos de amor y con una sonrisa que no se podía disimular bailaron el tema “Contigo”, en uno de los momentos más románticos de la fiesta.
Después de eso todo fue fiesta, más tarde llegó el brindis y la partida de pastel, sin faltar la foto con el letrero que la novia pidió especialmente para las brides de “bodas.com.mx”.
El salón se tenía que entregar limpio, por lo que los recién casados, junto con sus amigos y sus niños se quedaron a recoger, pero a las 3:30 de la mañana los niños ya se querían ir y los amigos decidieron irse a la casa con los niños, y los esposos se quedaron hasta las 5 de la mañana para tratar de terminar, aunque el cansancio los venció y se fueron a su casa a dormir -sin tener noche de bodas -
A las 9 de la mañana tuvieron que regresar al salón para entregarlo y recoger lo que faltaba, y al querer irse a su casa, por si el estrés del día anterior fuera poco, la camioneta no quiso prender porque estaba descargada. Ahí tuvieron que esperar cerca de 40 minutos para que un hermano de Roy fuera a pasarles corriente.
El resto del día el dios Tláloc les regaló una romántica tarde de lluvia, lo cual Ale aprovechó muy bien para hacer un Trash the dress, pues de todas formas tenía que lavar su vestido porque quedó todo sucio de abajo. Más tarde abrieron sus regalos, entre los que había una cobija que mandaron los papás de Ale desde Zacatecas, así como un Cristo de madera, regalo de los mejores amigos de los novios, también de Zacatecas.
Muuuuchas gracias a todas por sus buenos deseos y felicitaciones, ya ni pude contestarles, pero se los agradezco de corazón.
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