La boda de Roberto y Sara en Ixtapan de La Sal, Estado México
Vintage Otoño Azul
R&S
28 Nov, 2015La crónica de nuestra boda
Debo admitir que la semana previa a la boda, me volví loca, literalmente era una bridezilla, todo me molestaba, por todo me enojaba... ahora estoy segura que mi esposo me ama, yo en su lugar cancelo la boda. No se crean, pero sí me sentía muy alterada, faltaban muchas cosas, los días no me duraban nada, en fin, un día antes me dijo Roberto, ya bájale dos rayitas, estás muy intensa, etc.
El día previo al día b, discutimos varias veces, él checaba unas cosas y yo otras. En la tarde todavía me fui con uno de los damos (mi sobrino) a buscar su cinturón y todavía tenía que ir a hacerme las uñas.
Yo sé que muchas comentan que siempre hay invitados que confirman o cancelan a última hora, la verdad es que yo creí que podría tener todo súper organizado y en tiempo, pues ¡oh sorpresa!, una noche antes aún no terminaba el acomodo de mesas, me faltaban como cinco personas, pero era indispensable saber si asistirían o no , porque no podía ponerlos en cualquier mesa, ya saben que fulanito no se lleva con sutanito, y esas cosas. En esas estaba cuando la dueña del salón me llama para decirme que no podía conseguir un pan especial que le encanta a Roberto y tenía que pensar cómo suplir esa falta. También me dijo que como no era mucha gente podía ponerme unas sillas más padres y no las normales que habíamos contratado, pero que sólo cabían ocho en cada mesa, obvio le dije que sí las cambiara, aunque tenía que aventarme la distribución de mesas por milésima vez, para hacer el ajuste.
Seguir leyendo »A las 8 pm, yo estaba con la chica del salón poniéndome uñas por primera vez en más de diez años, me animé porque en la tarde mi sobrina se fue a poner y quedaron muy pequeñas pero se veía divino, así que me aventé y me encantaron, me volví inútil, pero aún así yo estaba feliz, me desahogué de mis corajes y esas cosas con la estilista y me tranquilicé un buen. Así que cuando llegué a casa de mis papás ya estaban ahí mi suegra, su pareja y el novio, ya habían ido al salón a dejar los hermosos centros de mesa que hizo mi suegra.
Estamos casados por el civil desde el 20 de marzo, por lo que decidimos dormir juntos esa noche, todos cansados y estresados.
Total que llegó el tan ansiado día b, aún faltaban muchos detalles, pero decidí tranquilizarme y si faltaba algo, no me iba a importar, ya no podía hacer nada al respecto, y no iba a estar estresada. (sí me faltaron muchas cosas, pero más adelante les platicaré).
Le tocó todo lo pesado a Roberto, y obvio, el que ya andaba todo intenso era él. Llevó todas las bebidas al salón, arreglos, adornos, cajas, letreros, canastas, etc, etc, etc,... pero ya ven cómo son los hombres necios, pues yo le había pedido que lleváramos las cosas una tarde antes y no quiso. Lo bueno es que mis hermanos, cuñados, damas y suegros terminaron ayudándole. Como a medio día me dice Roberto: estás muy tranquila y hay muchas cosas qué hacer, súbele dos rayitas, quién lo entendía, un día decía que me tranquilizara y al otro que me pusiera las pilas, pero pues estaba a punto de llegar la maquillista y yo ya no tenía oportunidad de hacer nada más.
Mandé a mi sobrino a imprimir la lista final de invitados para llevarla al salón y a los que olvidaran los boletos les permitieran pasar (ese fue el último momento que me acordé de dicha lista, el siguiente recuerdo fue cuando no podían entrar los invitados olvidadizos y no había lista para que entraran, mi sobrino imprimió la lista pero nunca me la dio en la mano, y yo súper despistada, no pregunté por ella y por consiguiente se me olvidó mandarla o llevarla al salón).
Eran las 11 de la mañana y yo seguía peleándome con la distribución de mesas, que por unos cuantos no quedaba, me sobraban o faltaban lugares en cada mesa para que quedaran completas las familias o amigos, sutanita no se llevaba con tal o cual, y cosas por el estilo, me harté y eliminé la distribución de mesas, porque aún me faltaba hacer las listas que irían en la entrada del salón (las quería en tablas con pintura pizarrón y gis) dónde iría la asignación de mesas, mis flamantes uñas postizas no me dejaban hacer nada y mis sobrinas que me ayudarían con su hermosa caligrafía, empezaban a desesperarse de mi indecisión, al final sólo reservé la mesa de mis papás, damas, papás del novio, los demás que se sentaran donde quisieran.
Para este momento ya tenía que haber llegado la maquillista, pero pues como aún no terminaba mis pendientes no estaba preocupada, llegó casi 45 min después, y comenzó la transformación. En ese momento me cayó de perlas su impuntualidad, sin embargo conforme se acercaba la hora de la misa me di cuenta que sí afectaba la llegada tarde. Llegaron los chicos de foto y video y aunque empezaron a invadirme la emoción y los nervios, aún así yo me sentía bastante tranquila.
Ya para cuando llegó Naty, (la maquillista), yo ya tenía preparada una maleta con las cosas de Roberto, sus zapatos, ropa interior, reloj, desodorante y todas las cosas que utilizaría, pues él se cambiaría en el mismo hotel dónde se quedaban sus abuelos y mi suegra. Pero ¿se acuerdan que les dije que llegaron los chicos de foto? Pues me pidieron los zapatos de Roberto para las ya tradicionales fotos de su atuendo y cuando los saqué de la maleta, saqué otras cosas que me estorbaban en dicha tarea y también olvidé regresarlas, total que cuando Roberto se estaba cambiando, me llamó y me preguntó por las cosas que faltaban, tuve que mandar corriendo a uno de los fotógrafos al hotel, que por suerte está a cuatro cuadras de la casa, para que le llevara sus cosas, y pues aprovechó para hacer las tomas con él que le hacían falta.
Terminaron de maquillarme y peinarme, y comenzaron con mi mami, mientras mi dama de honor empezaba a cambiarse, pues había ayudado a otra dama a peinarse, y me había ayudado a vestirme. Mi mami estaría en proceso de maquillaje y peinado en lo que nosotros íbamos a la sesión formal de fotos.
Decidimos que fuera antes de la misa, pues el lugar que elegimos se veía precioso de día, y ya cuando saliéramos de misa ya estaría oscureciendo, y no queríamos que fuera de noche.
Debo decirles que días antes de la boda, Roberto me regaló un reloj blanco, para que lo usara ese día, incluso lo llevamos a ajustar pues me quedaba grande. Total que después de ponerme el vestido, me coloqué todos mis accesorios incluyendo el famoso reloj. (no olviden este reloj, es muy importante)
La sesión sería a unas cuantas calles de la casa y yo me sentía confiada, pues aunque tenía unos minutos de atraso, estaba dentro de lo pactado.
Mi hermano y papá nos llevaron a las damas y a mí al lugar de la sesión, cuando llegamos, ya estaban ahí todos los best man y el novio, la gente volteaba a verme cuando iba caminando, no me importó nada, ni siquiera esperé al fotógrafo, corrí para verlo, se veía todo nervioso, y tan guapo, se acercó me besó y me dijo que me veía hermosa, los chicos empezaron a bromear diciendo que pensaban que yo no iba a llegar, creí que sólo lo decían por jugar.
Empezamos la sesión de fotos, unas aquí, otras allá, solos, con las damas, con los best, incluso cuando estábamos en pose para una foto, iba saliendo un gran grupo de motociclistas y posaron con nosotros en una foto, todos pasaban sus celulares para tener una foto con los novios, cuando ni siquiera nos conocían, estuvo padrísimo ese momento.
Yo aún seguía pidiendo más fotos, cuando llegaron mis papás corriendo para decir que la misa iniciaba en cinco minutos, que debíamos correr para llegar a tiempo, y yo veía mi reloj y aún faltaban veinte min, nos daba tiempo para una foto de los tres, pero ellos estaban casi a nivel histeria, (mi papá es muy desesperado) y yo creía que a eso se debía su insistencia en ya irnos. Total que les hice caso y salimos hacia la iglesia.
¿Recuerdan las bromas de los best, que decían que ya no llegaría? Pues resulta que el reloj que me dio Roberto, estaba atrasado 15 minutos, nunca nos dimos cuenta, ni él, ni yo, hasta que pusimos un pie en el atrio de la iglesia. Imagino que cuando lo ajustaron le movieron la hora y no me di cuenta, yo estaba confiada de que el reloj ya tenía la hora correcta. El sacerdote ya estaba en la puerta esperando y tenía cara de no querer esperar más. De lo que sí me acordé fue de darle a los padrinos, papás, damas, el orden en que entraríamos a la iglesia, con lo que yo no contaba es que el padre, ya tenía bien planeado el cortejo, y no era igual al que yo tenía.
Nos pasó como él quiso. Primero novio y sus papás, después novia con sus papás, atrás padrinos, y atrás el que quisiera. El pasillo es un poco estrecho y con la decoración apenas y cambiamos los tres, pero yo estaba tan feliz, que no me importó, me agarré lo más fuerte que pude de mis papis y avanzamos hacia al altar. Cuando llegamos al frente el padre pidió a mi papá y a Roberto que dijeran unas palabras, algo de que mi papá me entregaba y Roberto me recibía. Súper conmovedor, en ese momento ya tenía un nudote en mi garganta.
Mis suegros están divorciados, y como suele pasar en esas situaciones, no se hablan, cada quién llevaba a su pareja, el sacerdote insistía en que se sentaran juntos y ellos no querían, hasta que mi hermana le dijo que no se hablaban aceptó que se sentaran separados, yo moría de la risa de tanto nervio.
Debo decirles que estuve en las nubes durante toda la misa, no me di cuenta de muchas cosas, como el coro, que tanto buscamos, las lecturas que dijo el padre, y otras tantas cosas. Sólo recuerdo que a media misa, Roberto sacó su cel y nos tomó una selfie, y que durante los votos, me ganó el sentimiento, y la última frase la susurré, porque ya no me salía la voz, y las lágrimas me traicionaban. Tanta fue mi emoción que me aventé a besar a Roberto cuando terminé de decirlos, y él sólo atinó a detenerme y decirme que todavía no, me dio tanta pena, a media misa ya quería andar de besucona y aún no era el momento. Sólo me reí.
La misa que dicen estuvo muy linda, terminó y en la salida ya esperaban los globos blancos que aventaríamos y las burbujas que nos recibían como marido y mujer. (tip: unos primos donaron los burbujeros, pero dicen que no salían burbujas, afortunadamente, habíamos comprado dos pistolas de burbujas, y se las dimos a mis sobrinos para que las echaran en ese momento, y eso sirvió para tener las burbujas, que yo tanto quería) nos felicitaron todos y nos tomamos algunas fotos.
De ahí hicimos una escala en casa para que mientras los invitados llegaran al salón.
Siempre quisimos una boda relativamente sencilla, pero con muchos detalles lindos. Para cuando los invitados llegaran al salón, los recibirían con agua de limón con chía, nieve de vainilla, aguas con etiquetas personalizadas de la boda, e incluso con mini botellas de boing. Es día que mi papá aún está fascinado con esas cosas, cada vez que nos ve, se acuerda y nos dice.
Se sentarían en sus mesas y a partir de ese momento la mesa de dulces estaría abierta para que se entretuvieran hasta la hora de la cena.
Una vez fui a unos quince años, y desde que llegamos al salón y hasta que se sirvió la cena tres horas después, no nos dieron ni un vaso con agua, cuando sirvieron, todo estaba frío y no sabía rico. Así que en la boda yo no quería algo así, queríamos que nuestros invitados estuvieran cómodos, contentos y atendidos en todo momento.
Nosotros llegamos una hora después de que terminó la misa, ya estaban ahí casi todos los invitados, Roberto se adelantó a ver que todo estuviera bien y salió por mí. Todos aplaudían y la canción elegida para la entrada de los novios, sonada perfecta para tal momento, terminamos bailando esa, en ese momento, y ya no quise después volver a tener el baile de novios, con la otra canción elegida. La que tuvimos, así en el momento improvisado fue perfecta (All of me- john legend).
Agradecimos a todos su asistencia a un momento tan importante en nuestras vidas, y nos tomamos muchas fotos con todos los que no se tomaron foto en la iglesia con nosotros. Una vez me dijeron que en bodas destino casi todos los invitados llegan a la misa, y comprobé que es verdad, casi todos nos acompañaron a la misa. Pero no todos alcanzaron a tomarse fotos allá, así que fue el momento perfecto para tomar las faltantes.
Se sirvió la cena que consistió en sopa de hongos y como plato fuerte pechuga de pollo rellena de calabazas, cebolla, chile, y queso, cubierta en salsa de chile poblano, estuvo riquísima, afortunadamente a todos les encantó.
Después de la cena de proyectó el video con fotos de nosotros de niños, se hizo el brindis, y procedimos con la lanzada de ramo, liga, víbora de la mar. Quise que todo se concentrara al inicio debido a que mi hermana está muy enferma y no podía estar mucho tiempo en la fiesta, y yo no quería que se perdiera ni un solo detalle. El ramo y la liga se las ganaron unos primos de Roberto que son pareja, ya es el destino que quiere que estén juntos. En la víbora de la mar moría de nervios, estaba muy asustada, sentía que nos tiraban, y me urgía que terminara.
Llegó el momento del baile con los papás, al animador le di la lista con el nombre de mis papás y de mis suegros, elegimos la canción The way you look tonigth, interpretada por Frank Sinatra y empezamos a bailar con mis papis, hermosa canción, hermoso momento, y toca el turno de mis suegros, ¿recuerdan que les dije que no se hablan? Pues el animador tuvo la maravillosa idea de llamar a mi suegra con su nombre, apellido y el apellido de mi suegro, quería ahorcarlo en ese momento, pero más la mujer de mi suegro. Roberto tuvo la idea de que sus respectivas parejas también pasaran con nosotros, no me agradó la idea, pero no me avisó el muy ingrato, y pues ni modo de decir que no en ese instante enfrente de todos. Me aguanté. Y ya ni modo.
Terminó el baile con los papás y se abrió la pista para el bailongo, nuevamente el animador tomó la iniciativa de decirles a todos, que le mandé al DJ, la lista con todas y cada una de las canciones que quería en la boda, desde que entrara el primer invitado hasta el final, y eso que no soy muy controladora, de ahí en adelante sólo fue bailar y bailar, no paramos un solo instante, hasta mi papá que nunca baila, se la pasó puliendo el piso, todos estaban asombrados de lo bailador que estuvo.
Habíamos comprado unos globos de cantoya para aventarlos casi al final de la fiesta, una semana antes hicimos la prueba con uno y no subió, yo no quería llevarlos, me hubiese sentido muy apenada si no subían, pero Roberto insistió y se los llevó, resulta que subieron todos los globos, menos el nuestro, creo los tontos éramos nosotros, aún así fue un lindo momento.
Quisimos que a medio bailongo, para que los invitados agarraran más fuerza, se repartieran café, pan de pueblo, esquites, elotes, churros, tamales, y todos comieron hasta reventar.
Roberto y yo somos muy tragones, pero ese día con tanto nervio, apenas y nos terminamos nuestros platillos, pero fuimos muy felices de que nuestras familias y amigos no dejaran de comer.
Terminamos despeinados, con pantuflas, ¡y felices de la vida! Muchas cosas no salieron como yo esperaba, otras tantas se me olvidaron, y muchas más se salieron de mis manos, y aún así, amé mi boda, fue perfecta aún con todos sus errores. Roberto fue la pieza clave para que todo saliera como debía, tuvo el acierto de checar cada detalle. Cómo muchas dicen bien, se pasa en un suspiro y cuando menos te das cuenta ya terminó.
Extras:
Creo olvidé quitarme completamente el shampoo cuando me bañé y mi estilista tuvo que hacer maravillas para peinarme.
Por querer que a los proveedores no se les olvidara el programa de la boda (quería dárselos un día antes) se me olvidó dárselos.
Olvidé mandarle a la maquillista la dirección de la casa, hasta que ya había llegado a la ciudad y me preguntó la dirección, se la envié.
Olvidé decirles a los chicos de las fotos un buen de cosas que quería, todo por dejarlo al último momento, olvidé darles el programa de la boda, que me tomaran una foto con mis papás cuando me vieran por primera vez ya arreglada.
Es muy importante que deleguen responsabilidades, y que lo hagan con tiempo de anticipación, sí quieren hacer todo ustedes habrá muchas cosas como a mí que se salen de las manos. O de plano sí su presupuesto les da la oportunidad, contraten una wedding planner.
Y sobre todo, dejénse guiar por todos los comentarios y experiencias de cada novia que es parte de esta maravillosa comunidad, es el pilar para poder organizar la boda de tus sueños, para tranquilizarte, para apoyarte. Sin todas y cada una de ustedes, no hubiese sido lo mismo.
Ojalá que de todo lo que les platiqué, les sirva algo, les mando un fuerte abrazo y deseo de todo corazón que disfruten al máximo su día B.
Saludos,
Sara
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