La boda de Ramses y Citlali en León, Guanajuato
De noche Verano Blanco
R&C
15 Sep, 2013La crónica de nuestra boda
Mi historia de boda se llama: "ni dos huracanes, ni domingo festivo pudieron con nuestro amor".
Porque nos casamos el domingo 15 de septiembre, si ya sé, fue una fecha muy extraña y no conforme con esto si lo recuerdan fue el fin de semana que más llovió en la historia de México, pues como no con dos huracanes en puerta, pero ni el huracán Ingrid y la tormenta Manuel pudieron con nuestro amor.
Gracias a la lluvia y al mal tiempo tuvimos muchos contratiempos, llegué tarde a mi sesión de fotos, pero salieron padrísimas, gracias Aaron. Estábamos emocionados y por lo mismo que llegamos tarde a la misa. Fue en la iglesia de la santísima trinidad, una iglesia pequeña, rústica, muy hermosa y el Padre se llevó la noche, nos dio una misa fuera de lo común, muy bonita, conmovedora y hasta chusca, ya que cuando dice: “lo que unió Dios que no lo separe el hombre (y el padre dijo) ni la suegra”. Todos botados de la risa.
Al salir de la misa seguía lloviendo así que nos fuimos luego al salón, fue en una hacienda con un jardín increíble con un lago y una islita donde teníamos planeado realizar un brindis, pero estaba lloviendo a cantaros, se nos cebaron los fuegos pirotécnicos (y tan caros que estuvieron) muchos invitados no pudieron llegar por lo mismo, pero nada de eso nos agüitó. A pesar de tanto inconveniente tuvimos una fiesta increíble, todos los invitados nos dieron las felicitaciones por la gran fiesta, y como no celebrar nuestro gran amor Teamo Ramsés!
Seguir leyendo »Llegó el momento de nuestro primer baile, con la canción “Quedate a mi ladito” de Luisa Fernanda, ¿la conocen? y yo de sentimental que se me salen las lagrimitas, la comida estuvo muy rica o será que traía hambre pero eso sí, el pastel estuvo de 10, fue de chocolate amargo de la marca Vivian. Y a bailar se ha dicho, estuvimos toda la noche recibiendo abrazos, felicitación que la foto y salud. Mi mamá compró un carrito de servicio, lo arreglamos y fue un carrito de caballitos de tequila, andábamos por todas las mesas con el carrito diciendo salud de caballito hasta al fondo. Creo que pusimos a los invitados bien borrachos con los caballitos, pero estuvo súper divertido.
Se terminó la música, los invitados se empezaron a ir, nosotros queríamos más, pues con unos amigos que nos quedamos hasta las 5 am en el salón solo y nosotros seguíamos diciendo salud!
Quiero dar las gracias a mis papás, que son lo máximo. Gracias por la gran boda que tuvimos y bien nos dijo mi abuelito, la lluvia le dio un toque hermoso a la boda y además dicen que cuando llueve en una boda significa abundancia. Y nuestro final: felices para toda la vida.
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