La boda de Paloma y Sergio en Coyoacán, Ciudad de México
Elegantes Otoño Blanco y negro
P&S
11 Oct, 2014La crónica de nuestra boda
Esta historia comienza el 31 de mayo de 2013, el día en que mi encanto (ahora esposo) me pidió que me casara con él, uno de los días más felices de mi vida, decidimos que la boda sería en octubre aunque no sabíamos que día exactamente, después de eso el tiempo empezó a irse de volada, he de decir que el día en que me propuso matrimonio mi encanto no me dio el anillo de compromiso, el 17 de agosto organizó una cena romántica a la luz de las velas con mi comida favorita y dentro de la copa de vino estaba mi hermoso anillo, fue un momento hermoso y que ahora que lo recuerdo todavía siento mariposas en el estómago, un día después se lo dije a mi mamá y ambas no pudimos contener las lágrimas.
Días después decidimos que el gran día seria el 11 de octubre, así que para la pedida de mano que fue el 7 de septiembre, lo comentamos con nuestras familia, a lo que nuestras mamás nos dijeron que se les hacía mucho tiempo, que porque no nos casábamos antes entre marzo y mayo, y nosotros respondimos que necesitábamos planearlo con suficiente tiempo y claro ahorrar dinero para los gastos que conllevaría la boda, y estuvieron de acuerdo.
Seguir leyendo »Así que ahí fue donde empezó todo, la planeación, el presupuesto, y las ideas para la boda, en seguida nos pusimos las pilas, para octubre ya teníamos apartada la iglesia y en noviembre el salón, no puedo decir que todo resulto fácil ya que muchas veces nos vimos apretados de dinero y tuvimos que recortar el presupuesto en muchas ocasiones, pero salimos adelante.
Fue una bellísima planeación sin enojos, con muchísima comunicación, parecía que estábamos sincronizados en todo lo que hacíamos, nos gustaba lo mismo y cuando no era así, pronto encontrábamos un punto medio y seguíamos adelante, ninguno de los dos sintió nervios o al menos conscientemente no los sentimos.
Y bueno para no hacerles el cuento más largo me remontare a tres días antes de la boda, esto debido a que lo único que no teníamos resuelto era lo del video que se pasaría en la boda y que nuestro fotógrafo haría, resulto que nunca se presentó en el salón para entregarlo, pero no pensamos nada malo, hablamos y quedamos en que lo entregaría el día de la boda, así que un día antes de la boda, mi encanto y yo dormimos temprano para que estuviéramos descansados, afortunadamente no nos dio insomnio como temíamos, dormimos muy bien y así llego el gran día.
Desperté a las 9 am, así que desayuné y me metí a bañar, aunque desperté con la sensación de que algo andaba mal y en efecto así era, trate de comunicarme con el fotógrafo y bueno ni sus luces, su celular apagado, así que acepté lo que ya estaba pensando que no se presentaría en la boda, tuve un instante en el que sentí mucho coraje pero decidí resolverlo en lugar de ponerme mal, esto sucedió mientras me maquillaban y peinaban, tomé mi celular y le llamé a encanto para decirle que si conocía a alguien que tuviera cámara de video, porque el fotógrafo no iba a llegar, las fotos aunque no serían lo mismo, pues no me preocupaban tanto ya que toda la familia tomaría fotos, y bueno me dijo que sí, así que asunto arreglado hablé con unos familiares más para que llevaran cámaras de video y al resto de la familia le dijimos que tomaran todas las fotos posibles por la situación que se presentó, cosa que mi mamá me hizo favor de decirles, me sorprendió el cómo tome el asunto, soy muy explosiva, pero nada arruinaría nuestro gran día, y así fue como se solucionó este percance, Paloma 10 – Fotógrafo 0.
Después del percance, la maquillista y estilista terminaron de arreglarnos a mi mamá y a mí, nos dispusimos a comer algo ligero, terminamos de comer, me lavé los dientes y me empecé a vestir, vaya que si es algo tardado, y por fin salí de mi cuarto totalmente arreglada, ya eran las 4:30 pm, me tomaron algunas fotos, tomé mi ramo y vámonos para el coche, rumbo a la iglesia porque no queríamos que se nos hiciera tarde.
Ya de camino yo iba muy tranquila como me sentí durante toda la planeación de la boda, aunque me di cuenta de que había olvidado el ramo de la virgen, ni modo fue lo único que olvidamos en la boda, entonces le hablé a mi esposo y me entere que él ya estaba en la iglesia, le comenté que yo ya iba de camino, lo que bastó para que le dieran todos los nervios que no había sentido, tiempo después todo mundo me comenta que estaba hecho un manojo de nervios desde mi llamada, pobrecito pero bueno no fue intencional ni tampoco el único. Dos cuadras antes de que yo llegara a la iglesia sentí no sé si nervios o mucha emoción, porque yo ya quería verlo, pero así como puse un pie en el suelo se esfumo la sensación, caminé hacia la iglesia intentando encontrar con la mirada a mi encanto, pero no lo logré, con tanta gente en el centro de Coyoacán pues no logré ubicarlo, en eso me llegó a donde yo estaba con una de mis hermosas damas “Natalia y su novio Pedro” (que pertenecen a esta comunidad), a contenerme porque yo ya quería ir al lado de mi encanto adorado, así que se quedaron conmigo platicando mientras llegaba la hora de la misa a las 6 pm.
Mientras esperamos pasaron muchas cosas en ese rato que estuvimos ahí a que diera la hora, niñitos y bebes se me quedaban viendo y sus mamás les decían mira a la novia y me saludaban, también se me acerco un niño como de 12 años que vendía paletitas, me dio un beso, me felicito y me regalo una paleta, sentí muy bonito, también se me acerco un hombre español, para pedirme si podía tomarme una foto con él, iba con un grupo de amigos y no creyeron que se atrevería a pedirme la foto, lo hizo y yo acepte, me felicito, me dio las gracias y se fue, y por último se me acerco un fotógrafo supongo y me dijo que si me podía fotografiar, yo estaba sentada en una banquita porque no aguanto mucho los tacones así que me la tomo así, estuvo muy divertido, después de eso todo mundo me empezó a decir que ya el padre estaba en la puerta y que ya teníamos que entrar, no recuerdo claramente en qué momento llegaron mis demás damas, pero Natalia me ayudó a acomodar al cortejo y en ese momento ya estaban todos ahí, entonces nos dispusimos a entrar, yo era la última que entraría del brazo de mi hermano pero se me hizo eterno el momento desde que entró mi encanto hasta el momento en que me tocaba hacerlo a mí.
Yo estaba tan emocionada que quería que mi cortejo entrara corriendo porque no me dejaban ver a mi encanto al final del pasillo, pero por fin ya casi cerca del altar ahí vi a mi esposo, con una gran sonrisa y lágrimas en los ojos, me conmovió tanto y es una imagen que atesoro muchísimo, yo me seguía sorprendiendo porque soy muy sentimental y aunque lo vi con tanta emoción en su rostro yo estaba enterita, eso sí enormemente feliz porque mi hermano me entrego a él y ya al fin estaba a su lado, comenzó la misa, y no podía faltar el momento chusco, en el que casi mato a mi encanto, porque su celular sonó (después nos enteramos que era uno de sus best men) y yo no lo podía creer, hasta que pudo apagarlo y continuamos oyendo la misa, llegó el momento en el que el padre nos dijo que si él me aceptaba a mi como su esposa y a mi si lo aceptaba a él como mi esposo, obvio respondimos que sí, y de pronto ya se había terminado la misa. No porque se hubiera acabado de improviso, sino que se me fue de volada, cuando me di cuenta ya había acabado, mi encanto esperaba que el padre nos dijera el famoso “puede besar a la novia” lo cual no ocurrió y me lo comentó a lo que le respondí que eso era solo en las telenovelas, nos dimos un beso y nos abrazamos, y ahí fue cuando todo el sentimiento que traía salió, no pude contener las lágrimas, mi encanto ya estaba bien y yo estaba que no podía controlarme, hice todo lo posible por ya no llorar y empezar con las fotos con toda la familia ahí en la iglesia, nos tardamos muchísimo ya casi nos corrían porque seguía otra boda, salimos de la iglesia y todo mundo nos empezó a echar burbujitas mientras bajamos las escaleras, comenzaron las felicitaciones y otra tanda de fotos, nosotros fuimos los últimos en irnos de la iglesia.
Llegamos al salón poco antes de la hora de entrada de los invitados, así que nos fuimos a nuestro camerino a relajarnos, refrescarnos y esperar a que acomodaran a todos para que nosotros bajáramos, en ese momento intercambiamos impresiones de todo lo que había ocurrido hasta el momento, ya que no habíamos podido platicar para nada, lo cual es obvio, y ambos estábamos muy felices y emocionados, llego el momento en que teníamos que bajar, recorrimos el salón y bailamos nuestra canción “From this Momento” de Shania Twain, después bailamos con nuestros papás y mamás, en mi caso lo hice solo con mi hermano y mi esposo con mi suegra y mi mamá.
Cuando terminamos de bailar, brindamos con todos los invitados, enseguida entre nosotros dos y rompimos las copas para la buena suerte, después partimos el pastel y acto seguido nuestros familiares pasaron a felicitarnos y tomarse fotos con nosotros, y llegó el momento de la cena, que estuvo muy rica, y como postre el pastel, estaba delicioso.
Terminando de cenar comenzó el baile, nosotros abrimos pista y ya los invitados se nos fueron uniendo, bailamos bastantito y bueno como no podía faltar el momento chusco de la boda, pues que me caigo, resulta que estaba bailando con una de mis damas Natalia y con Encanto mi esposo y pues que me pisan el vestido, sino mal recuerdo fue Nat pero no pasó nada grave ni siquiera toque el piso porque puse las manos, y bueno ya me ayudaron a ponerme de pie, y a seguir bailando yo estaba atacada de la risa, después de un rato fue la aventada de ramo y quien creen que se ganó el ramo, mi querida Nat, después fue la aventada de la liga y por un pelo de rana calva casi se la lleva Moshi el novio de Nat, pero se la ganaron, en fin estuvo muy divertido.
Continuó el baile y poco a poco los invitados se fueron retirando, yo todavía sentía toda la adrenalina, la verdad que es un momento que pasa como un suspiro, pasas planeándolo meses, incluso años (en mi caso año y medio) y se va como el agua, aunque hubo varios incidentes, todos pasaron desapercibidos al lado de mi amor, al lado de mis hermosas amigas y damas que me acompañaron y apoyaron, al lado de una coordinadora que estuvo al pendiente de cada detalle, así que ni se notaron, puedo decir que todo estuvo súper bien, nada que empañara nuestra felicidad, estoy con el hombre que amo con toda mi alma y eso es lo que me hace inmensamente feliz.
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