La boda de Octavio y Karla en Ensenada, Baja California
Al aire libre Verano Rosa
O&K
24 Jun, 2017La crónica de nuestra boda
Todas las personas te dicen que el día de tu boda será inolvidable, que será un día lleno de emociones, amor, felicidad, que cuando camines al altar hacia tu novio y cuando bailes con él tu primera canción como marido y mujer el tiempo se detendrá y todos a tu alrededor dejan de existir.
Pues no sé si arruinaré la sorpresa como cuando te cuentan el final de una película, pero en efecto es así.
Mi esposo y yo teníamos casi 4 años de novios y casi 3 de vivir juntos, así que por amor y por hacer las cosas bien decidimos formalizar nuestro compromiso y promesa de amor y casarnos ante Dios y ante la sociedad.
Nuestra boda la planeamos en poco menos de 6 meses, aunque ya casi teníamos 1 año de comprometidos. Tratamos de hacer nuestra ceremonia y fiesta lo más íntima posible y en las invitaciones escribimos un texto que decía queríamos compartir nuestro matrimonio con las personas más queridas para nosotros, y así fue. Mi esposo y yo, coincidimos desde siempre que queríamos que nuestra boda estuviera concurrida solo por las personas que más nos querían y a los que nosotros más queríamos, hicimos cosas tradicionales y otras no tanto, podemos decir que hicimos lo que sentimos que nos hacía feliz.
Seguir leyendo »Pues el día de nuestra boda, transcurría muy tranquilo, decidimos reunir a nuestras familias y a las damas en la Quinta donde sería nuestra recepción y ceremonia civil. Esta Quinta está casi saliendo de la Ciudad, pero no muy alejada de la iglesia de donde sería nuestra ceremonia religiosa.
Cuando mi estilista y maquillista me estaban arreglando por la mañana, me decían que nunca habían visto a una novia tan tranquila y serena, yo les decía que no tenía por qué estar intranquila, que todo lo habíamos planeado bien mi novio y yo y que sentíamos que no teníamos nada de qué preocuparnos, a esto aunado que después de vivir con una persona más de 3 años, puede darte cierto grado de seguridad y de certeza en que sabes que todo lo que va a pasar en la boda será más normal y más tranquilo.
Pues bueno, ¿conocen la Ley de Murphy? Nunca falla y creo que las bodas son el mejor lugar para hacerse presente… cuando faltaba como una hora para que mi novio y yo saliéramos hacia la iglesia, veo que el personal de la decoración de la recepción empieza a correr y parecer muy angustiado. Una señora se acerca y me dice, señorita, ¿si le dijeron que la carretera está cerrada y que no hay paso desde aquí hasta la entrada de la ciudad??? En ese momento toda mi serenidad, tranquilidad, paz y seguridad en nuestros planes se empezó a quebrar y me convertí en la novia nerviosa y en pánico que muchas llegamos a ser. ¡No lo podía creer!!! Hasta tenía una agenda al minuto de cada una de las actividades del día, la hora de la salida a la iglesia, la hora de llegada a la iglesia, la hora en que iríamos a comer tacos después de la misa, la hora de tomarnos fotos todos los familiares y amigos, un descanso pronosticado después de las fotos etcétera.
Sin duda fue un poco extremista de mi parte tener una agenda, pero de entrada no quería ser la novia cliché que llega tarde a la iglesia, así que según nosotros planeamos para que nada saliera mal.
Pues bueno, después de la noticia sobre la carretera cerrada y que no hay paso para ir a la iglesia donde nos vamos a casar todo el mundo empezó a correr, las fotos con mis damas en nuestras batitas de satín, nos las tomaron con la sonrisa congelada, la foto mía viendo hacia el horizonte imaginando nuestra llegada a la iglesia, muestra mi angustia de querer salir corriendo de ahí y llegar ya a la iglesia.
Pues bueno para no hacer la historia larga, mi novio se fue con su papá y hermano en un carro, como 20 minutos antes que yo, para ver si podían usar alguna ruta alterna. Resulta que si se podía ya que había una carretera en construcción que no era transitable y resultaba un peligro para todos, pero esto implicaba ir por caminos como los The Walking Dead y solo esperar en que en cualquier momento te salía un zombie y te perseguía, pasaba por cerros sin señal de celular, caminos vecinales y ranchos desconocidos para todos.
En otro carro íbamos mi papá,manejando, mis hermanas, mi mama y yo. En un tercer carro iban mis damas y mi madrina de ramo.
El punto es que aun y cuando yo iba 20 minutos atrás del carro de mi novio, mi papá nos llevó por buen camino y tarde, pero íbamos a llegar a la iglesia, nunca voy a olvidar que mi papá me dijo: ya tienes una historia que contarle a tus hijos. Pues, así como ven en las películas que al final no se sabe si los novios se van a casar o no y si se van a volver a ver y demás, pues así fue mi historia de boda. Yo me angustiaba pensando que después de tanto planear ese día, no podía ser posible que no pudiera llegar a mi propia boda. Que toda la preparación haya sido en vano, podíamos tener fiesta, pero ¿qué íbamos a celebrar si no nos casábamos?
Pues bueno, por la falta de señal de celular, mi novio en un punto perdió comunicación conmigo, cuando tomó el camino que lo llevaría por fin a la iglesia, no pudo saber si yo también iba por el camino correcto y él vivió más angustia que yo, porque llegó a la iglesia y pues de mí, ni mis luces, así que él también pensó que ya no nos íbamos a casar, dice que se arrepintió de todas las veces que se quejó de tanta organización y planeación y claro del gasto que implica hacer una boda.
Pues bueno, como se imaginarán, gracias a Dios llegué a la iglesia, llegué muy tarde, la misa inicio como 15 minutos después de lo planeado, ¡pero llegué! El padre fue muy comprensivo y claro que la noticia de que la entrada a la ciudad estaba cerrada pues salió en todas las redes sociales, así que él pudo saber que no estábamos tarde por deseo, sino más bien que era un milagro que estuviéramos ahí.
Antes de que entrara a la iglesia, cerraron las puertas y detrás de los vitrales solo se veían las siluetas de mi papa y mía, cuando estuvimos listos, abrieron las puertas y yo vi a mi novio en el altar esperándome. Estaba muy feliz de estar ahí, quería ver quiénes de nuestros invitados habían llegado, pero yo no podía hacer más que ver hacia el frente y ver al hombre que Dios había escogido para mí y el que me hacía tan feliz. Yo pensé que el caminar al altar iba a ser un momento feliz, pero normal. Estaba muy equivocada, ese momento lo recordaré por el resto de mi vida, sentía como si un imán grandísimo me atrajera a caminar y ver directamente hacia mi novio y el mundo puff desapareció.
Nuestra ceremonia religiosa fue divina, llena de amor, risas, llanto y felicidad.
La ceremonia civil, la celebramos en la Quinta donde sería la recepción. No les voy a negar que el servicio de cocktail y banquete tuvieron sus contratiempos también por el tema de la carretera cerrada, pero en el punto donde estaba y toda la emoción de la mañana, pues esos detalles ya eran lo de menos.
Sin duda nos preocupaba mucho que nuestros invitados estuvieran incomodos o mal atendidos, si pasamos momentos de stress, pero según muchos cuentan, también es algo normal en las bodas. Yo estaba empeñada en evitar que me pasara a mí, pero parece ser algo inevitable.
Tuvimos una ceremonia civil muy breve, amena, y después de eso pasamos al área de recepción. Ahí bebimos, bailamos, bromeamos, tomamos fotos, saludamos y platicamos con amigos que teníamos mucho tiempo sin ver, pero que sin duda nos acompañaban con mucho amor y felicidad.
Otro momento mágico del día, fue nuestro primer baile como marido y mujer. Ya era de noche, nuestra boda fue al aire libre y la decoración era vintage, iluminada por luces italianas, así que bailamos bajo la luz de las estrellas y desde que dimos nuestro primer paso de baile puf el mundo volvió a desaparecer. No me pregunten, cómo ni porqué, pero todo parecía magia, el amor y felicidad que te dicen que vas a sentir de verdad no se compara con lo que realmente vives, doy gracias a Dios por poder tener estos momentos atesorados en nuestros corazones y que nos acompañarán toda la vida.
Soy muy feliz de haberme casado con el mejor hombre del mundo, lo sé todas decimos lo mismo, pero de eso se trata, que cada quien encuentre la mejor persona para cada quien.
La boda realmente no es la parte más importante del matrimonio, pero si es un parteaguas para tener un antes y después, un inicio oficial y un recuerdo inolvidable de un día mágico y lleno de amor. Nada te prepara para todas las muestras de cariño y atención que tus seres más queridos te dan en cada momento, en la planeación y en el día de tu boda
Yo te deseo que tu boda esté llena de amor, magia y felicidad y que tu matrimonio siempre esté fincado en la unidad, la comprensión y el amor. La felicidad es el resultado de estar con la persona que más amas en la vida.
PD, si no me creen el drama de la carretera cerrada, aquí les va el link de la noticia:
http://ensenada.net/noticias/nota.php?id=49565
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