La boda de Mauricio y Bricia en Cihuatlán, Jalisco
Al aire libre Otoño Rojo
M&B
04 Nov, 2017La crónica de nuestra boda
¡Nuestra boda fue un evento de dos días! ¡Y para nosotros de prácticamente de una semana! La celebramos en el Hotel Grand Isla Navidad que se ubica en frente de Barra de Navidad y la misa la celebramos en el pueblo de Barra de Navidad.
La boda comenzó el día viernes 03 de noviembre a las 5:00 de la tarde con la celebración de nuestra unión civil dentro de las instalaciones del hotel, en un jardín hermoso rodeado por el mar. El lugar se llama El Espigón porque literalmente es un pasillo de jardín rodeado de palmeras y de agua de mar que da a una vista espectacular del mar abierto. Ese día yo usé un vestido blanco ligero, muy romántico de playa, el cabello en ondas ligeras también muy playeras y una corona de florecitas. Los invitados, así como en novio llevaron guayaberas.
Los novios llegamos a la ceremonia en un carrito de Golf proporcionado por el hotel bellamente decorado con flores y telas blancas. La ceremonia fue corta pero muy íntima y hermosa, y decidimos aprovechar el tipo de ceremonia que es más íntima que la misa para leernos nuestros votos, al final brindamos y hubo canapés. De ahí nos movimos al restaurante Antonio's del hotel donde tuvimos una cena privada con la familia y amigos cercanos. La cena estuvo deliciosísima, fue de tres tiempos y se sirvieron tres opciones. ¡Todo riquísimo! ¡La verdad uno de los puntos fuertes de hotel es la deliciosa comida!
Seguir leyendo »Finalizamos el día con una noche bohemia en el bar del hotel que cuenta con piano. Como en mi familia hay muchos músicos, decidimos hacer una noche de cocteles en el bar con música y cantada para que las familiares se conocieran mejor e incluso hubo huéspedes del hotel que se nos unieron.
Al día siguiente, el día 04 de noviembre, ¡celebramos la misa y finalmente el banquete con la fiesta! Empezó todo con mi arreglo en el spa del hotel que sirvió como estética. Ahí bajaron mi vestido y todo mi ajuar de novia para alistarme en el spa. ¡Mi peinado y maquillaje estuvieron hermosos! ¡Quedaron justo como yo quería! Y el fotógrafo aprovechó para hacer la sesión Getting Ready con mi hermana, mis primas, mi mamá y mis tías. La verdad solo hubo un momento mientras me arreglaban en que comencé a sentir nervios, pero me duraron muy poco, todo el tiempo permanecí super calmada (más de lo que yo creía). Todo el nervio y el estrés se quedaron en los días previos a la boda porque una vez que empezó todo fui la más feliz y relajada. Cuando terminaron de arreglarme me puse por fin mi hermosísimo vestido. Qué lástima que solo se usan una vez, ¡porque está divino! ¡Definitivamente lo guardaré por si tengo una hija!
La verdad me sentí la más hermosa novia del mundo ese día. Amé cada detalle de mi arreglo, de mi vestido, mis zapatos, mi velo y tocado, mi maquillaje y peinado. ¡Y ya ni se diga de mi ramo! ¡Precioso! La florista hizo un trabajo magnifico y el ramo quedó espectacular, todo en tonos rojos, rosas, tintos, rositas, corales y naranjas como el atardecer. Mis damas también usaron esos colores en sus vestidos y en general fueron los colores de mi boda. Todas las flores lucieron preciosas.
¡Finalmente llegó la hora de salir a la iglesia! Mi papá llegó al spa del hotel y de ahí salimos directamente a la marina del hotel donde nos esperaba la “lancha nupcial” básicamente una lanchita, pero decorada con flores y telas blancas, ¡padrísimo! Tuvimos que transportar a todos en lanchas ya que la iglesia se encuentra en el pueblo y el hotel y el pueblo están divididos por una laguna de agua de mar entonces nos pareció que sería una experiencia divertida el pequeño viaje en lancha de los invitados y de los novios, por supuesto. Además, esto le agrego un factor muy divertido ya que al llegar al muelle del pueblo todas las personas que se encontraban en los restaurantes vacacionando ¡nos recibieron con aplausos y porras! Y todo el camino a la iglesia que nos lo echamos a pie porque se encontraba muy cerca del muelle.
La misa estuvo muy bonita e íntima, en la pequeña iglesia de San Antonio de Padua. Mis damas se encargaron de regalarle a los invitados abanicos para el calorcito playero. En general la misa estuvo hermosa, llena de todos nuestros amigos y seres queridos. ¡Al finalizar y salir de la iglesia ya nos esperaban todos con pétalos de rosas de colores para lanzarnos!
De ahí todos nuestros invitados fueron transportados nuevamente en lanchas al lugar de la fiesta, un hermoso y amplio jardín con vista a la marina y al mar. ¡Precioso todo! El área de la pista fue cubierta con extensiones de focos de luz cálida y la entrada era un camino de luces en el piso. Nuestra mesa de novios tenía al fondo un marco de telas y flores y las mesas de los invitados estaba de decorada con flores, velas, caminos de mesa de yute y los números de las mesas en madera pintada de dorado. La cena nuevamente fue exquisita. Además, tuvimos un hermoso pastel de tres pisos estilo naked cake decorado con rosas. El cual lamentablemente no pude probar porque de la emoción ni hambre tenía. Apenas me pude acabar la cena... Pero todos los invitados me aseguraron que estuvo delicioso.
Durante la cena nos amenizo un guitarrista que toca frecuentemente en el hotel, con canciones bohemias todas dedicadas a los novios y hasta con micrófono abierto para acompañarlo nosotros también. ¡Estuvo padrísimo! Y una hermosa amiga pasó a cantarnos y dedicarnos unas canciones.
En general la fiesta fue muy amena, entre amigos y gente conocida (nada de personas que ni ubicábamos) y todo se sintió muy ameno y mágico.
Finalizamos la velada invitando a todos los invitados a bajar a la playa para volar globos de cantoya para cerrar la noche. ¡Fue un momento hermoso y mágico de película! ¡Un cierre espectacular para una gran noche! ¡La mejor de mi vida!
Dejo algunas fotos que tomaron amigos y familiares, pero todavía no tengo las fotos oficiales de mi fotógrafo.
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