La boda de Luis y Pao en Xalapa, Veracruz
Vintage Verano Blanco
L&P
27 Ago, 2016La crónica de nuestra boda
¡Nuestra boda!
Ya saben que no todo puede ser perfecto. Se llegó el día tan esperado: ¡yo toda emocionada al despertar! Pero mi día inicio teniendo que ir al salón con mi hermano y cuñada a ver cómo habían quedado las mesas y ellos escogieran su lugar favorito.
Regresamos por fin (toda la mañana con este par de indecisos y escuchándolos discutir) para medio desayunar porque tenía que estar con la chica que me iba a peinar y maquillar a las 2:00 pm. Puntualita llegué, ya me estaba esperando junto con mi mamá (que también se fue a poner guapa) para arreglarme. Me encantó mi peinado (desde que fui a la prueba me emocioné ya que todos decían que por tener cabello corto no iba a poder lucir algo así) con mi tocado y con velo. Casi lloro pero tenía que aguantar.
Regresamos a mi casa para ponerme los zapatos, el vestido, mis accesorios… una vez que me terminaron de ayudar me tocó esperar que se alistaran mi mamá, mi cuñada y mi hermano.
5:00 pm listos para salir rumbo a la Iglesia. Yo feliz con mis ramos. Me hicieron 3, el que usaría para la ceremonia, el que le dejamos a la Virgen y el de la fiesta para lanzarlo. No es por presumir, pero quedaron preciosos.
Seguir leyendo »Llegamos con tiempo (la misa era a las 6:00 pm) y ya estaba mi familia esperándonos. Mi aún novio ya en la Iglesia también esperando que se llegara la hora, por los nervios le dieron ganas de ir al baño, pero tenía que pasar por dónde yo estaba y sus cuñados bien lindos me dijeron que no me preocupara que ellos se encargaban de que no me viera aún. Fue un momento muy chusco.
El Padre puntual salió a recibirnos y todos fuimos entrando para comenzar la ceremonia, mi novio obvio con su mamá y a mí me entregó mi hermano. Para mí la Iglesia se veía muy bonita adornada con sus arreglos y fue muy emotivo ver a mi novio al pie del altar esperándome. Después me dijo que eso de esperar a vernos al final había valido la pena (no sabía cómo era mi vestido ni mi peinado, nadita). Estuvo muy bonita la misa, el sacerdote nos dirigió unas palabras muy lindas y que les puedo decir muchos momentos muy emotivos y en todo momento pensé en que iba a llorar de la emoción, pero no pude dejar de sonreír (observación que me hicieron después familia y amigos y fue algo que les gustó mucho).
Terminada la misa ya saben a tomarse las fotos del recuerdo con la familia y amigos, a la salida de la Iglesia nos recibieron con burbujitas, aplausos y el clásico “beso, beso” y ahora sí irnos al salón que el enlace civil era a las 8:00 pm. Igual llegamos con tiempo y nos fuimos a un reservado a esperar al juez. Mi angustia en ese momento fue que no llegara uno de mis testigos (mi jefa por cierto y con muy mala fama con su impuntualidad) pero gracias a Dios llegó y pudimos empezar la ceremonia (la verdad que el juez muy amable).
Un tío de mi ya esposo fue el que nos dirigió unas bonitas palabras en el brindis. Después nuestro vals y el vals familiar, ambos muy emotivos ¡y a cenar! No es por nada, pero nuestro banquetero se lució con la cena (una ensalada de entrada, lasaña muy rica y de plato fuerte suprema de ave en salsa de cilantro acompañado de puré y verduras al vapor) y tuvimos un saxofonista para ambientar.
Todos muy contentos y satisfechos, nosotros más o menos pudimos cenar porque llegaban a felicitarnos y desearnos parabienes. Partimos el pastel (utilería obviamente porque como estábamos indecisos escogimos dos tipos de postres para compartir y a todos les encantaron). También tuvimos mesa de botanas la cual no pudimos ver en vivo, pero en fotos se veía súper bonita acompañada con nuestro árbolito de los deseos la cual también fue un éxito.
Y empezaron los juegos: la víbora de las chicas (algunas con la intención de que azotara pero me cuidaron muy bien mis primos y mi hermano; después la víbora de los chicos y también lo cuidaron lo más que pudieron para que no cayera porque le llegaban con todo (muchos jugadores de americano ya se imaginaran), pero salimos bien librados; aventar el ramo y salieron tres afortunadas (el ramo fue hecho para que al lanzarlo salieran 3 ramitos) una de ellas mi sobrinita de 8 años; lanzar la liga no sin antes un baile muy provocador de mi esposo y la Marcha Fúnebre, ahí sí me preocupé un poquito cuando lo empezaron a aventar pero todo terminó bien.
Y se llegó la hora del baile. Todos a la pista a pasarla bien, fascinados y muy divertidos porque mi hermano tuvo la idea de contratar un robot. Bueno debo confesar que nosotros ni tocamos la pista, mi mamá nos trajo cortitos recibiendo a más invitados (en principio sólo íbamos a ser cuando mucho 200 personas y dos semanas antes terminamos siendo 300) y que fuéramos a agradecer a nuestros invitados, recibimos muchos abrazos, buenos deseos y oh sorpresa nos empezaron a colocar dinero en mi velo (y en donde pudieron) y en su traje.
Nos fue muy bien. Y como todo lo que empieza tiene que acabar se llegó la hora de despedir invitados, empezar a guardar regalos y terminar la fiesta.
Y es cierto, el tiempo se pasa muy rápido. Todo lo que imaginamos o pensamos que íbamos a hacer por ejemplo terminar en la pista con amigos bailando las canciones de la lista que habíamos hecho para rememorar viejos tiempos con ellos o sesión de fotos con otro grupo de amigos que llevaron sus cascos de Star Wars no nos dio tiempo. Pero quedamos contentos de que pudieran acompañarnos mucha familia y amigos queridos; satisfechos de que todos se divirtieron y se la pasaron muy bien; y muy emocionados por haber vivido este día tan especial.
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