La boda de León y Amaranta en Álvaro Obregón, Ciudad de México
Vintage Otoño Morado
L&A
07 Oct, 2017La crónica de nuestra boda
El 7 de octubre se escribe con letras de oro en nuestras vidas; fue un momento mágico en que nos unimos ante Dios, en un rinconcito de la Ciudad de México lleno de historia y arte: San Sebastián Chimalistac.
Nos levantamos temprano y manos a la obra: a peinarse y maquillarse, recomiendo busquen una estética que quede cerca de su casa y prueben varias veces....no solo una.
Llegué junto a mi padre a la iglesia entre una nube de encaje y el velo, llena de emoción por ver a mi prometido en el altar.
El Padre nos acomodó en el cortejo y recuerdo el sentimiento de alegría inmensa de llegar del brazo de papá y que me dejara con un hombre grandioso que me esperaba para darnos el sí.
La misa emotiva y con un discurso incluyente y me atrevo a decir moderno, frente a un hermosísimo retablo barroco, donde pasamos a formar una sola familia. El padre fue un excelente anfitrión y nos permitió ser los ministros de nuestra unión, pero guiando sabia y confortablemente la ceremonia.
Seguir leyendo »Saliendo enfrentamos la lluvia de abrazos y sonrisas de todos nuestros familiares y amigos, aunque no se pudieron aventar los pétalos de flores (reglas de la iglesia), sin embargo, nos llenaron de buenos deseos, y nosotros de besos.
Ya juntos salimos en el carro hacia la recepción, que se llevó a cabo en el salón de eventos del Club Deportivo Mixcoac, en la colonia Insurgentes Mixcoac, junto a la Universidad Panamericana, a unas cuadras de Galerias Insurgentes.
El lugar es un pequeño y acogedor salón, que nos rentaron libre de catering, y pudimos contratar a nuestro proveedor más adecuado, quien sirvió una excelente cena, abundante y sabrosa para los 100 invitados. El salón cubierto, por ser época de lluvias y con instalaciones adecuadas, fue decorado en tonos gris y plata, y se llenó de flores y arreglos vintage.
A todas la novias DIY como yo, que han decidido encargarse de casi todo, les recomiendo que releguen responsabilidades para poder llevarla y disfrutarla tranquilamente. Por ejemplo la música fue elegida por mi marido y por mi, y la selección fue un rotundo éxito, sin embargo, el no tener un DJ o ingeniero de sonido profesional, ocasionó un ligero retraso en la instalación de las bocinas, por lo que les sugiero, no duden en contratar alguién que las apoye con estos asuntos.
El baile inició al concluír la cena y que se dieran los más de diez discursos (padrinos, familia y amigos que deseaban hacer su felicitación pública y externarnos su alegría por nuestro enlace) y ya comidos y brindados nos dedicamos a bailar casi sin parar por horas.
Se aventó el ramo y se tiró la liga, pero lo mejor fue el baile antes de cortar el pastel cuando todos la pasamos grandioso; respecto a esto: fue un delicioso pastel de naranja de Los Tulipanes, la decoración no era muy elaborada pero el sabor exquisito.
Finalmente acabó la noche y salí del brazo de mi hoy marido. Ambos contentos y listos para iniciar esta nueva etapa.
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