La boda de Leo y Erika en Ecatepec, Estado México
Elegantes Otoño Rojo
L&E
08 Oct, 2016La crónica de nuestra boda
Pues ya estamos a más de un mes después de la boda y aún la recuerdo y lloro... y claro, ¡cómo no llorar si fue lo más increíble que nos ha podido pasar!
Mi ahora esposo y yo nos levantamos tempranito, como ya vivíamos juntos, fuimos a recoger los arreglos de mesa, ya que nos los llevaríamos al salón, ¡y cuál fue la sorpresa! La sra. de la florería se equivocó y nos entregó los arreglos con otra base, claro, yo toda alterada le reclamé, pero su única respuesta fue: 'si no los quieren no se los lleven' y era obvio que no íbamos a conseguir 30 arreglos iguales en ese momento. Estaba furiosa, pero no nos quedó de otra y tuvimos que llevarlos así, llegamos al salón y los entregamos, montamos la mesa de dulces y él se fue a casa de su mami para de ahí salir.
Más tarde y ya más tranquila, esperaba a mi maquillista, (el cual para variar también llegó un poco tarde) y de nuevo la desesperación, aunque todos decían que me tranquilizara, y yo haciéndole 20 llamadas cada minuto.
Seguir leyendo »Él terminó de arreglarme a las 6:30 pm ¡y mi boda era a las 7! Súper rápido mis damas (que también son mis hermanas) me ayudaron a ponerme el vestido y todos los accesorios, el carro estaba listo y salimos rumbo a la florería (de nuevo la misma) a recoger los ramos. Cuál va siendo la sorpresa, ¡que el ramo pequeño tampoco era como lo había pedido! Ya no hice corajes ni nada, estábamos a 5 minutos de la hora, y sólo los recibieron y nos fuimos a la iglesia.
Al llegar, ya todos esperaban a la novia. Fue un nervio tremendo, sentía que me iba a desmayar, mi esposo ya estaba dentro, y al llegar y ver la iglesia llena, a toda nuestra gran familia, sentí una emoción y felicidad que aún no puedo describir. Al llegar al altar, a mi esposo se le salieron unas lagrimitas, y yo creo que de los nervios no podía ni llorar, es más, me veía un poco seria, ¡pero de verdad sentía que me desmayaba!
La misa fue súper bonita y emotiva, todo el mundo halagó esa parte, y al terminar, yo estaba ya más tranquila. Al salir de misa, mi papá (que tiene un Trío Huasteco) nos cantó un par de canciones, ¡algo muy hermoso también!
Llegamos al salón y obviamente nos llevaron a un saloncito alterno mientras los invitados entraban, y a los pocos minutos, ¡boom! Ya nos anunciaron, ¡nervios de nuevo! Entramos al salón y todo estaba precioso, soy un poco perfeccionista, y todo lo vi justo como lo pedimos. El mariachi tocaba la canción "Sabes una cosa" ¡y mi esposo y yo no cabíamos de felicidad!
Acto seguido, momento de abrazos y regalos, todos ya más tranquilos, una cenita rica, y comienza lo bueno, un brindis súper emotivo, veo la película y vuelvo a llorar. Abrimos la mesa de dulces ¡y en un par de segundos los dulces volaron!, fue un gran detalle de mi hermana. También gustó mucho la cabina fotográfica, todas las personas ahí formadas tomándose fotos muy divertidas.
La víbora e la mar fue otra onda, por más que todo el mundo trató de tirar a mi esposo, no pudieron, ya que estaba custodiado por los fuertotes de nuestros primos (de parte de las dos familias), mega gracioso, aunque a mí me daban nervios de pensar que lo podían tirar, ¡o a mí! Después la marcha fúnebre, pobre de mi Leonardo, ¡lo bañaron en cerveza!
Casualmente la jefa de mi esposo fue la que agarró el ramo, y mi jefe fue el que agarró la liga; ¡juro que no fue a propósito!
El pastel fue lo único que odié de la boda, pagué por un diseño precioso, y me entregaron una porquería, el pastel se estaba deshaciendo cuando aún no era la hora de partirlo, y obvio todo el mundo notó como el fondant se caía a pedazos. No quise reclamar después de la boda en la pastelería, porque de verdad les iba a recordar a toda su familia, ¡eso no se hace! Aunque en el momento, mi esposo me dijo: 'no dejes que una tontería te arruine la noche ' y tenía razón, lo dejé pasar.
El baile estuvo súper divertido, todo el mundo bailaba, contratamos un grupo norteño y el sonido del salón, y ambos prendieron mucho la noche. Estuvo todo súper padrísimo, no cambiaría nada, pero absolutamente nada, porque cada detalle, bueno o malo, valió la pena al 100%, nos divertimos mucho, bailamos mucho, ¡todo hermoso!
Toda la gente se fue muy contenta, y halagó mucho la fiestononona que nos aventamos. Regalamos saleros de novia y novio, tequileros, y pantuflas que también fueron muy lindos. ¡Todo, todo, todo con tema rojo!
La fiesta comenzó a las 7pm y terminó a las 5am. Un par de minutos antes media pista de baile seguía llena, pero ya había sido demasiado y estábamos muy cansados, y así , ahora la recordamos y no podemos evitar sonreír o en momentos hasta llorar. Todo fue maravilloso, y aunque mi esposo y yo ya llevábamos un año viviendo juntos, ¡la boda nos unió mucho más! Gracias infinitas a todas las chicas que leyeron mis debates y contestaron las múltiples dudas que tenía, ya que en mi familia soy la mayor ¡y la primera en casarse! Les dejo algunas fotitos del grandioso día.
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