La boda de Lalo y Pame en Cuauhtémoc, Ciudad de México
Al aire libre Otoño Azul
L&P
17 Oct, 2020La crónica de nuestra boda
Nuestra boda en 2020
Lalo me pidió matrimonio el día de mi cumpleaños, a finales de julio. Por la pandemia, decidimos casarnos por el civil solamente, y hacer algo pequeño, con menos invitados que en una boda religiosa. Conseguir un juez fue una locura, afortunadamente el juzgado de la alcaldía Cuauhtémoc nos confirmó la noticia más esperada, podíamos casarnos en el día y hora que elegimos.
Contratamos a una pequeña empresa con jóvenes y motivadas wedding planners, con quienes organizamos todo en alrededor de dos meses. Ni a Lalo ni a mí nos gustaba la idea de estar comprometidos mucho tiempo, decidimos casarnos por amor, eso no puede esperar.
El día esperado, llegué al lugar de la cita en el Monumento a la Revolución acompañada por mis dos perrhijos, ambos vestidos de gala para tan importante evento. Fue mágico ver a mi futuro esposo esperándome, fue mágico abrazarlo, todo sigue siendo mágico desde ese día. Hicimos una sesión de fotos con un drone que despegó desde algún punto de la Plaza de la República, ¡las tomas son increíbles!
Seguir leyendo »¡Llegamos ambos tomados de la mano a la Terraza, nerviosos y acalorados! Entramos y saludamos a nuestros invitados, familia y amigos muy cercanos que nos mostraron un compromiso y amor inigualable, por lo que valoramos mucho cada palabra y felicitación de ese día. ¡El ruido de la banda de guerra que decidió tocar justo frente a nuestro evento era ensordecedor, era muy difícil escuchar al juez! aunque al final lo único que queríamos decir y escuchar era: "¡Sí, claro que sí queremos casarnos!"
Nuestros invitados se reían, y nosotros también. Intentamos pedirle a la banda de guerra que se nos regalara 15 minutos de descanso mientras se efectuaba la ceremonia, pero no quisieron, así que lo tomamos con humor y sabiduría y cambiamos la música romántica por esos toques militares dignos de cualquier primaria en los 90s. Firmamos nuestra acta, y nuestros pequeños sobrinos fueron quienes nos facilitaron las argollas matrimoniales. Mutuamente compartimos nuestros votos frente amigos y familiares, fue el momento más hermoso de toda la boda, por cierto, en nuestra celebración de un mes de casados, le di por escrito a Lalo mis votos, quiero que siempre recuerde mis promesas.
Para nuestro baile de novios elegimos un poco de rock con "Song for the Lovers" de Richard Ashcroft, fue muy divertido, ya que habíamos olvidado que había que hacer una coreografía, y hasta un día antes planeamos un poco nuestros pasos. ¿En la boda están las personas que más te aman en el mundo, cierto? Pensamos que no les importaría que no fuéramos los mejores bailarines.
El resto de la fiesta disfrutamos con una comida deliciosa, con cubiertos y pan contenido en plásticos individuales, nuestra cena fue en bellas mesas vintage sin manteles, con pequeños centros de mesa para facilitar que los meseros limpiaran una y otra vez, hubo un lindo y azul dispensador de alcohol en gel en cada mesa.
Bailamos con la música a volumen medio y sin pista de baile, evitando que las personas gritaran y esparcieran aquellos famosos aerosoles, además, así había invitados bailando por todos lados. Partimos un pastel de Ferrero Rocher y queso, está así de delicioso como suena, ¡el topper del pastel tenía a los novios y a un par de pugs! Nuestros perrhijos nos han acompañado en esta bella aventura.
La barra libre fue todo un éxito, escogimos un set de cocteles deliciosos con buena variedad de licores que podías escoger en un menú con un QR, dos bartenders (un chico y una chica) nos consintieron durante el evento, mientras otro chico lavaba los vasos imparablemente para que todos usaran un vaso recién lavado en cada bebida. La bioseguridad fue prioridad en nuestra boda, y afortunadamente todo funcionó y no hubo contagios.
El atardecer de la ciudad fue el momento más romántico de la noche, los enamorados no iban a dejar pasar tan linda vista desapercibida; igual pasó con las fotos familiares, había que enmarcar ese momento en una bella fotografía. Nuestra boda definitivamente no fue soñada, más de una cosa salió mal, cambiaría decisiones y a algunos proveedores también. No tuvimos la boda perfecta, pero sí tengo al mejor novio (ahora esposo) que podría existir.
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