La boda de Kemish y Abish en Guadalajara, Jalisco
De noche Invierno Azul
K&A
12 Feb, 2016La crónica de nuestra boda
Mi crónica comienza por la mañana a eso de las 7:30, me desperté con muchos nervios, días anteriores había estado muy estresada, pero no tuve tantos nervios nivel temblaba, hasta ese día, así que como bien recomiendan desayuné, la verdad es que no recuerdo ni qué, pero fue así. Tenía cita en la estética a las 9:00 a.m. y todo iba bien, saldría de mi casa a las 8:20 para llegar con tiempo. Ya casi cuando estaba por salir, llegó mi papá y me dijo que si me esperaba él me llevaba y a mi mente llegó el pensamiento “en carro es más cómodo y tal vez más rápido”, así que acepté. Lo malo es que se hicieron las 9:00 y apenas íbamos saliendo. Por ahí de las 9:20, la chava de la estética me marcó para confirmar que estuviera yendo y con tono de reclamo me dijo que habíamos quedado a las 9:00, lo cual era cierto, pero bueno, entre tanto estrés solo me molesté y estaba llorando en el auto, con mucho tráfico por delante, mi papá me dijo que ese tipo de cosas saldrían durante todo el día, pequeños detalles que harían que el día no fuera perfecto pero que debía saber manejarlos.
Seguir leyendo »En fin, llegamos casi a las 10:00 a.m. a la estética, mi papá se bajó conmigo y le dijo a la chava “nada más te encargó que no me la hagas sentir mal porque es un día de por sí estresante como para agregarle más peso” palabras más palabras menos, básicamente eso dijo, y entre vergüenza y molestia me quedé callada. Y de ahí él se fue a llevar a mi mamá a otra estética, ir por mis abuelos y por mi ramo. Al principio estábamos calladas, y evitábamos hablar, pero después de un rato comenzamos a platicar de otras cosas y comencé a relajarme. Lo malo es que ¡no sabía cómo me peinaría aún!, había ido días antes a la prueba de peinado pero ninguno me había convencido, así que terminé pidiendo algo completamente distinto, y aunque no me gustó, pues ya no podía hacer nada.
Al finalizar mi papá me recogió y él y mi mamá me “chulearon” pero estaba tan poco conforme con mi peinado que en lugar de agradecer me subí molesta y dije que no me gustaba. Tratando de alegrarme me pasaron mi ramo, y ¡oh sorpresa! ¡No era lo que había pedido!. Si bien sabía que no estaría tan lleno de flores porque no pagué algo carísimo, al menos quería que fuera el color correcto, el cual era coral con pequeños tonos rosa, en cambio obtuve anaranjado y algunas rosas completamente rosas que se notaba muchísimo la diferencia, pero bueno ya decepcionada con mi peinado y mi ramo mis papás me llevaron al hotel donde mis hermanas (y damas) se arreglaban y donde me vestiría, después de dejarme se fueron a arreglar, no sin antes advertirme “tal vez lleguemos tarde al civil, no te preocupes si no nos ves”.
Me subí a la habitación, con mucha pena que la gente me viera semejante peinado y mi ramo “cucho”. Cuando llegué a la habitación mis hermanas me chulearon, y yo entre tanto estrés y no conforme con lo que tenía como peinado y ramo me encerré molesta y estresada en el baño, preocupada también por ponerme el vestido y que no me cerrara.
Estando en el baño, mientras me quejaba de todo lo mal que estaba saliendo y lo poco bien que me veía, pensé en lo que me había dicho mi papá “Detalles así habrá durante todo el día, debes saber manejarlos” así que, aún inconforme con todo lo que tenía, salí más tranquila del baño, pidiendo ayuda a mi hermana para ponerme el vestido, el cual, afortunadamente, me cerró sin problema. El problema eran los botones que eran difíciles de poner. Total, más tranquila les dije que no me gustaba ni mi ramo, ni mi peinado, ni mi vestido, o al menos no cómo se veía la parte superior. Así que me calmaron, y me dijeron que estaba bien, y lo único que pensé fue lo que dicen por ahí “ya ni llorar es bueno” ya estaba, no podía cambiar nada de lo que no me gustaba así que debía aceptarlo, sí, no me sentía la más linda, y no me veía como me quería ver, pero era yo, y era lo que había y no podía amargarme, todo el día solo por no poder cambiar unos cuantos aspectos. Así que bueno, avanzamos, yo ya tenía hambre y mi hermana me dio un yogurt (ella muy preparada porque ya se había casado).
A la 1:00 nos habíamos quedado de ver mi novio, el fotógrafo y yo para tomarnos fotos del first look, la ceremonia civil sería a las 2:00 así que íbamos bien. Al salir le marqué a mi novio para saber si ya iba en camino y me dijo que no. Así que me preocupé un poco, pero bueno, lo peor que podía pasar es que llegara tarde a la sesión de fotos, todo lo demás estaba bien. Así que mi hermana menor y yo pedimos un Uber y nos fuimos.
Llegué a donde sería la ceremonia civil y las fotos y ya estaba el fotógrafo, pero como ya esperaba, mi novio aún no llegaba. Unos 20 minutos más o menos (que me parecieron eternos) después, llegó y me emocioné muchísimo de saber que ya estaba ahí. Ya quería verlo y que me viera.
Yo tenía la idea de cómo hacer el first look, pero hasta que ya lo estábamos haciendo, me di cuenta que nunca le dije al fotógrafo cómo quería hacerlo, supongo eran los nervios y el estrés que ni recordé decirle, así que él lo hizo como quiso, y no quedó nada mal. Cuando llegó ese momento de “ahora puedes voltear” mi corazón saltó de alegría y de verdad que todo el estrés que había tenido esa mañana y días antes, todos los nervios con los que desperté, todos los miedos se fueron en ese instante, y sólo quedó felicidad y amor en mi corazón.
Lo vi, y les prometo que nunca lo había visto tan guapo, no sólo era el traje y su cabello recién cortado, era esa felicidad que irradiaba por sus ojos, su sonrisa, todo su semblante me hizo sentir segura de la decisión que estaba tomando de unir mi vida a él. Así que así sin más, yo estaba en paz, y con más felicidad que nunca.
Avanzaron los minutos, y después de algunas otras fotos comenzaron a llegar los invitados. Yo estaba preocupada que mi papá cumpliera lo que dijo y llegara tarde sobre todo porque mi mamá era mi testigo del civil, pero bueno, mi mamá llegó por su lado y comenzó la ceremonia civil. El juez era un hombre muy elocuente y atrás de su discurso histórico también había palabras importantes que se resumían en ir los dos hacia un mismo rumbo, fidelidad, aprendizaje día con día y amor. Fue una ceremonia muy bonita, más de lo que podía esperar y ahí fue cuando me di cuenta que a medida que avanzaban las cosas que hacíamos, más felicidad y gratitud albergaba mi corazón y el estrés se alejaba.
Mi papá llegó a mitad de la ceremonia (por si se quedaron con la duda) y una de mis hermanas junto con su esposo llegó al final, me sentí mal por eso porque ella no iba a pasar al Templo y cuando ella se casó si nos esperó a llegar y yo no, pero bueno, lo importante es que estaban ahí.
Terminada la ceremonia vinieron las felicitaciones y una foto con todos los que asistieron a la ceremonia civil, para después ir a comer mientras esperábamos que se hicieran las 4:00 para entrar al Templo. Aunque la ceremonia era a las 5:00 nosotros debíamos estar a las 4:00 para organizar el papeleo.
Así que como no alcanzaríamos a ir a comer y regresar, por lo que pedimos unas Carl’s junior, y después de algunos bocados caminamos al Templo, (que por cierto estaba al lado) para estar al tiempo, así que la preocupación de llegar tarde nunca estuvo presente.
Comenzó la ceremonia religiosa la cual fue hermosa, y por fin, ya estábamos sellados por esta vida y por la eternidad, para estar siempre juntos. Saliendo del Templo nos tomamos algunas fotos con los invitados y se comenzaron a ir, así que nos quedamos algunas horas tomando fotos sólo mi esposo y yo.
De ahí nos fuimos al salón, donde ya había algunos invitados a fuera esperando, debido a que los de seguridad no dejaban pasar hasta que fuera la hora de entrada. Después de un rato se dieron cuenta de que éramos los novios (supongo mi vestido nos delató), pero ya dijeron que nosotros sí podíamos pasar, y como yo ya estaba que me moría de cansancio por los tacones pues nos sentamos en una banquita y comenzamos a platicar todo lo que había pasado es ese día de locos y las emociones que sentíamos, y coincidíamos en paz, amor y felicidad. Fue un momento solo él y yo y lo disfruté mucho, me sentía muy enamorada.
Después de un rato de platicar, nos asomamos al salón y ¡wow! Todo se veía genial, obviamente esperábamos un buen trabajo por parte del salón, pero eso superó nuestras expectativas, se veía hermoso y elegante.
Cuando se hicieron las 8:00, los invitados comenzaron a ingresar, y nosotros les dábamos la bienvenida y las gracias por asistir. Ya que no se llenaba ni la mitad del salón, decidimos retrasar la entrada. Se hicieron las 9:00 p.m. y aún no llegaban todos los invitados así que le dijimos al encargado del salón, que esperaríamos hasta las 9:30 y estuviera quien estuviera haríamos la entrada.
Entramos con una versión diferente (olvidé cual) de “Something about us”, de Daftpunk que fue la primera canción que me dedicó mi novio. Al final de nuestra entrada aventaron fuegos pirotécnicos.
Después de eso, el plan era pasar mesa por mesa a saludar a los invitados, pero debido al retraso en el horario ya no pudimos hacerlo, aunque creo que sí saludamos a todos, en la entrada, durante la fiesta se acercaban, y al final también lo hicieron.
Después de la entrada sirvieron la cena y estuvo increíble. Les cuento que el día de la prueba yo estaba tan enferma que no podía saborear nada, así que mi esposo corrió con la responsabilidad y no se equivocó. Les debo el nombre de los platillos, pero se conformó de pollo, ensalada y papas. El platillo vegetariano era una ensalada española (me parece) y las mismas papas, riquísimas por cierto. Durante la cena mi hermana menor dio su discurso, muy emotivo y gracioso por cierto.
Después de la cena partimos el pastel, lo cual anunciaba la apertura de la mesa de postres, que por cierto organizamos con boletos que iban perforando, cada invitado tenía acceso a 3 postres. Se veía riquísimo todo, pero no comimos nada, yo no tenía hambre y no quería quedar incómoda por comer de más, así que hasta ahora me quedé con las ganas de probar mi mesa de postres.
Casi con el tiempo encima iniciamos el baile de los padres y llamaron a mis papás y a los abuelos de mi novio, ya que creció la mayor parte de su vida con ellos y era darles cierto mérito por eso, así que su abuela super feliz por eso, aunque su abuelo no pasó, me quedé bailando con mi papá un buen rato y luego el DJ invitó a los demás para iniciar el baile de billete, entonces pasaron sus papás, así que al final todo bien; por cierto que el baile del billete decidimos hacer un día antes. El plan era poner unas alcancías, pero al final ni las compré, decidimos hacer el baile un día antes y ese mismo día, como unos traían el dinero en sobre, pedimos al encargado del salón un molde para ir poniendo los sobres.
Total que pasaron los invitados y fue un buen momento para agradecerles el asistir directamente, y nos chuleaban y felicitaban todo lo bien que la estaban pasando, y eso me hizo sentir muy bien.
El DJ supo poner muy buena música, yo sólo le había dado la de “What a wonderful world” que no es de mis favoritas pero recuerdo a mis padres con esa, y él puso “Thinking out loud”, “A thousand years”, entre otras populares, recientes y bonitas.
Ya terminado el baile seguía el baile de los novios así que me acerqué a mi hermana para que me ayudara a quitar los billetes acumulados, pero en eso que el DJ pone la canción de nuestro vals y en un pensamiento rápido tenía dos opciones, mandarle decir “espera y regrésale” o correr a bailar. Y como no quería que escucharan la canción pues nos fuimos en medio de la pista y a bailar. La canción que escogimos fue “Amor de mis amores” en la versión de Natalia Lafourcade y recordé que no habíamos ensayado ni una vez, así que comencé a dirigir a mi novio diciéndole qué hacer “dame vuelta” “ahora estírame” etc., pero bueno, no quería que nos vieran tan troncos como estamos. Así que bueno, nuestro baile divertido y bonito, pero con billetes en nuestra ropa, así que en las fotos ahí aparecen. Al final, fuegos artificiales de nuevo, y con eso, abrimos la pista de baile y el DJ invitó a todos a bailar. Nos divertimos mucho, a esas alturas ya todo era completa diversión, bailando, riendo, platicando, y bueno, una gran fiesta.
A las doce aventé el ramo, y le cayó a una prima de 15 años, así que me quedé con el pensamiento de “¡ash! hubiera volteado a donde estaban las que sí se pelearían por él”, cuando mi novio iba a aventar una flor, mi hermana le dijo que aventara uno de broma, el cual era un velito de los que les dimos a las solteras, y bueno, el DJ se confundió y dio por ganador a un amigo al que le cayó, así que bueno, así le dejamos.
Mis damas comenzaron a repartir el recuerdo a las mujeres con tacones que eran huaraches de varios colores. Continuó la fiesta hasta la 1:00 y ya al final otras personas se acercaron para felicitarnos y despedirse. No asistieron todos los que habíamos invitado, sin embargo el ambiente estuvo super, yo lo atribuyo a nuestros invitados y a que no hubo alcohol, no pero en serio, creo que el que vaya gente que en verdad te aprecia marca la diferencia.
Al final del día les agradecimos a los meseros y a los encargados del salón por hacer todo tan bien, decorar, la comida, la música, el servicio, etc. Pusimos todo en el carro de mi hermana para que lo llevara a la casa de mis papás y partimos al hotel de la noche de bodas, obviamente en Uber.
La verdad es que fue un día muy especial, lleno de felicidad. A pesar del estrés que pude sentir, créanme que no lo cambiaría por nada, nos sentimos más felices que nunca y muy agradecidos con Dios, con nuestras familias y amigos y con nuestro ahora esposo y esposa.
Esta fue mi crónica del día de la boda, pero las mejores han sido los días desde entonces, cada uno de ellos llenos de aprendizaje, amor y felicidad.
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